jueves, 28 de enero de 2010

Xigantes e cabezudos






Una de las cosas que más me gustaba de vivir en el corazón de Ourense, era la de poder disfrutar de las fiestas del Corpus "a pie de casa". Una explosión de algarabía se mostraba ante mí nada más asomarme al balcón, y contemplar el hermoso colorido que me ofrecía una esplendorosa y radiante Plaza del Hierro, totalmente engalanada para el Corpus. El sonido de las charangas, de los gaiteiros y de la banda de música. El olor a chicharrón que desprendían los bares de la zona. El calor del junio ourensano...

Hoy recordé aquellos mediodías de las fiestas del Corpus en los que me reía de los cabezudos y me asustaba con los gigantes. Juegos de un niño jugando a ser un niño. Sudorosas carreras por los soportales de la Plaza Mayor, a los que acudía para resguardarme de un sol que en esas horas centrales del día era un castigo. Y el sonido de las gaitas y de las bombas de palenque que anunciaban, a los que salían de la misa de la Catedral, el comienzo de la actuación de la Banda de Música en sesión vermú. Trajes azul marino al sol en un palco de madera de la Plaza Mayor.

Aprovechando que el señor internet es muy listo y que todo lo sabe, y en uno de mis habituales ataques de nostalgia, he buscado fotos de los gigantes y cabezudos de Ourense. Me han salido un par de páginas: En esta del Faro de Vigo, nos hablan sobre la reciente recuperación de los gigantes y cabezudos de Auria, los mismos que acompañaron las fiestas de mi infancia (y seguro que la de muchos ourensanos), ya que los pobres se encontraban en el olvido en el Taller Municipal. Un hurra por el gobierno bipartito del Ayuntamiento Local, no todo van a ser "pifias" como la que organizaron en la Cabalgata de Reyes de este año. Por cierto, me ha gustado la redacción de este artículo, un hurra también para esos periodistas que se lo curran y cuidan sus textos. Envidia sana me dan, cuánto me encantaría a mí dejar de ser un "tuerceletras".

Y en esta otra web hacen un repaso histórico sobre los gigantes y cabezudos de Ourense y las fiestas del Corpus. Mira tú, está bien esto de conocer detalles de la historia y de las  tradiciones de nuestra ciudad. La cultura nunca sobra, ni está de más:

"El Corpus ourensano se celebra desde principios del siglo XV con notable espectacularidad (Coca, toro, danzas gremiales jogos…) pero no tenemos noticias de la presencia de los gigantes en las procesiones hasta finales del siglo XIX, si bien con referencias a la antigüedad de la costumbre.



Denominados como en otros lugares de Galicia Almazonas, los gigantes ourensanos eran a finales del siglo XIX (según V. Risco y Ático Noguerol) una pareja vestida con trajes rojos con vivos amarillos y desfilaban acompañados de dos cabezudos con trajes gallegos antiguos y un grupo de gaiteros. Salían también en las fiestas de San Roque y en 1884 ya debían de ser figuras antiguas porque Valentín Lamas Carbajal pide con ironía al ayuntamiento que en lugar de gastar el dinero en empedrar las calles les haga un traje “ás almazonas que saen polas festas de San Roque escalazadas e feitas uns pingos”.



De estos gigantones de finales del XIX se conserva alguna fotografía y un dibujo y descripción de Ático Noguerol, quien nos informa de que salían en todas las fiestas acompañados de un gaitero y de una pareja de cabezudos “vestidos de gallegos”, parándose a bailar ante las casas principales. Noguerol los describe y los dibuja a él con un sobrero de tres picos con escarapela y “levita encarnada”, y a ella con grandes pendientes y sortija.

Vendidos en los años 20 al concello de Castro Caldelas, en los 40 se compró otra pareja y hasta los años 60 siguieron saliendo en el San Roque, en la Batalla de Flores y en la festividad de San Lázaro (segundo domingo anterior a Pascua) pero desaparecieron y no se recuperaron hasta principios de los años 80 cuando el ayuntamiento encargó nuevas piezas al escultor y gigantero César Lombera. Los gigantes de Lombera (un Rey y una Reina de casi 3 metros con su corte de cabezudos) salieron unos pocos años y se prestaron en algunas ocasiones [1] pero luego quedaron olvidados en los almacenes municipales hasta que en 2003 se les hizo una pequeña restauración y trajes nuevos y volvieron a pisar las calles en la cabalgata de Reyes y en la Batalla de Flores del Corpus de 2004.


Desde entonces su trabajo ha sido incesante pero intermitente ya que han salido, aunque sin continuidad, en las Cabalgatas de Reyes, la Fiesta de San Valentín, el Día del Padre, la Batalla de Flores, San Lázaro, Los Remedios y la Fiesta de la Vendimia (desde 2007), además de visitar las fiestas de localidades cercanas (O Carballiño en 2004). Recientemente (2008) se han añadido otros dos gigantes y ocho cabezudos (un payaso, un reo, un diablo, Popeye…) hasta llegar a los 15 ejemplares"





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