miércoles, 13 de enero de 2010
BARRY LYNDON
Mi primera actualización sobre cine. Lo cierto es que el cine me gusta, pero he visto tan pocas películas en estos últimos años, que no me considero capacitado para emitir juicios de valor o para dedicar "entradas" al séptimo arte. Quizás ahora, que poco a poco abandono mi adicción a internet, tenga más tiempo para dedicarme a esta afición perdida.
Kubrick es uno de mis directores favoritos, he visto todas sus películas y con la única que no he "podido" ha sido con "2001, odisea en el espacio". ¿Una película favorita de Kubrick? es difícil elegir, pero yo me quedaría con Barry Lyndon. Ya no sólo por su hilo argumental y lo interesante del personaje, también por su fotografía, los decorados, su banda sonora...
Los personajes que aparecen en las películas de Kubrick poseen un gran valor desde el punto de vista psicológico, personalmente, es una de las características que más admiro y en las que más me fijo cuando veo una película de este director. Desde el Doctor Strangelove hasta Barry Lyndon, pasando por Alex en La Naranja Mecánica, Jack Torrance en "El Resplandor", el recluta patoso, Dolores Haze o el boxeador Davy Gordon, todos son personajes únicos, increíbles y muy complejos. La mayoría son personas aparentemente normales a los que los distintos avatares de la vida los convierten en seres inseguros de sí mismos, personas desestabilizadas emocionalmente. Jack Nicholson en "El Resplandor", -mi película de terror favorita- pasa de ser un tranquilo escritor, a la locura más absoluta y a intentar matar a su familia con un hacha; o en Barry Lyndon, en la que el protagonista pasa de ser un joven idealista y soñador a un adulto adulterado y miserable, una especie de antítesis de lo que había sido en su juventud. Las ambivalencias del ser humano, las distintas forma de reaccionar ante situaciones adversas.
Este fin de semana pasado, leyendo este interesante artículo sobre envidias y celos, recordé una de las primeras escenas de la película "Barry Lyndon". Como explican en esa entrada: "La envidia y los celos tienen en común que una y otros suponen algo que le importa mucho a quien envidia o siente celos. Pero mientras que en la envidia se desea lo que no se posee (deseo de obtener o de lograr algo), en cambio en los celos se manifiesta un temor de perder lo poseído" Los celos son accidentes que le pueden ocurrir a cualquier persona enamorada; como accidentes que son, no admiten justificación posible. En esta escena de la película de Kubrick, podemos comprobar lo absurdo de los celos cuando los vemos en tercera persona,desde fuera, como espectadores. Celos, honor y orgullo, resumidos en diez minutos de forma magistral por el gran Kubrick:
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario