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martes, 8 de noviembre de 2011

SAN MARTIÑO 2011







Mi última San Martiño se puede resumir con una sola palabra: sufrimiento.

Las sensaciones este año fueron muy distintas a las de la carrera del año pasado con las que tanto disfruté: http://licordeguinda.blogspot.com/2010/11/lo-importante-es-participar-y-chupar.html

En principio, se daban unas cuantas condiciones óptimas para una buena carrera: la temperatura era excelente para correr, lucía un sol radiante, no había excesiva humedad y físicamente, llegué sin lesiones ni molestias de importancia. En la edición del año pasado, sin embargo, sufría una molesta tendinosis rotuliana y un fuerte aguacero empañó los últimos kilómetros de carrera. Este año me falló la motivación.

Desde hace meses no estoy motivado para practicar running, sigo entrenando tres días a la semana porque me gusta estar en forma y para que mi peso ideal no se dispare por exceso, pero nada más. Ahora que por fin me han confirmado para el 16 de noviembre la fecha de una operación que tengo pendiente, no me quedará más remedio que abandonar la práctica del running durante unas semanas. Quizás este tiempo de descanso obligatorio me sirva para encontrar de nuevo la motivación y retomar con más ganas el deporte o, al menos, sin la pereza y el aburrimiento de estas últimas semanas. Toco madera, porque no me gustaría perder la que durante años ha sido mi afición principal, junto con la música.

A la carrera llegué tarde, sin tiempo para calentar. El Puente del Milenio ya estaba repleto de corredores y no tuve más remedio que situarme en las últimas posiciones, lejos de la línea de salida y con unos 3000 atletas por delante. Tampoco encontré a los amigos y conocidos que participaban en la carrera y que siempre son un apoyo importante en esos minutos de espera hasta que comienza la prueba. Situarse muy atrás es un problema porque eso obliga a empezar casi andando mientras el gentío no se dispersa y se abren los huecos que permiten mantener un ritmo de carrera regular. Tan atrás estaba que desde que dieron el pistolazo hasta que atravesé la pancarta de salida, trancurrieron casi dos minutos. Pero eso tampoco debe servir de excusa. Las únicas excusas a mi mala carrera fueron la falta de motivación y el correr sin ganas. Bueno, a decir verdad, tampoco es que llegase yo con un gran fondo físico por culpa de las salidas nocturnas del último mes, que fueron muchas y cundentes.

Circuito de 1 kilómetro por el barrio de El Puente, después el Progreso, la Plaza de Abastos, Doctor Fleming y en Ervedelo estaba situado el kilómetro 3. Ahí fue donde conseguí un ritmo de carrera que me gustaba y en el que a priori me sentía cómodo. Y digo a priori porque con ese ritmo aguanté las rectas interminables de la avenidas de Portugal, Marcelo Macías y Zamora. En Bonhome, en el Ourense feo, tuve que bajar el ritmo, estaba cansado y me entraron ganas de tirar la toalla y abandonar la carrera, no me sentía cómodo y para nada estaba disfrutando. Seguí adelante porque esa zona me quedaba bastante lejos de casa. Bajar el ritmo durante ese kilómetro me vino bien para recuperar y para meter algo más de velocidad a la carrera por las calles que más me gustan: Plaza Mayor, Lamas Carvajal, el Paseo, Avenida de La Habana y Curros Enríquez. Llegué muy cansado a mi barrio, kilómetro 8 más o menos, pero como siempre hay gente conocida en las aceras siguiendo la carrera, había que echar el resto e hice el esfuerzo de subir un poco más el ritmo. Reconozco que soy algo presumido. Estaba reventado y todavía quedaban dos kilómetros, ya no había vuelta atrás, había que seguir.

Normalmente, en mis entrenamientos hago un planteamiento muy conservador en los dos primeros kilómetros y después subo el ritmo de forma progresiva para finalizar en el último, o 2 últimos kilómetros dependiendo de como me encuentre, casi en sprint. Esta vez no pudo ser. En el Puente Nuevo tuve que bajar el ritmo y en la cuesta de Magisterio bajarlo más aún. El último kilómetro me pareció interminable y fue de mucho sufrir. Ese pequeño repecho del Puente Romano que se ve en las fotografías, a 300 metros de la meta, se me hizo eterno. Como se puede comprobar en esas fotos, llegué exhausto. Envidia me da la cara sonriente de ese clon de Rajoy sin pelo que se convirtió en mi compañero ocasional de los últimos metros de carrera.

Este año no disfruté con la carrera de mi ciudad. En definitiva, hice una muy mala San Martiño, empeoré en 3 minutos mi tiempo del año pasado y atravesé la meta con la sensación de que actualmente no podría hacerlo mejor, y esa es la peor de las sensaciones. En Navidades, tras el parón de un mes, retomaré de nuevo el running, espero que con más ganas y ya con la mirada puesta en las carreras populares de la próxima primavera. A esta media maratón entre Vigo y Bayona le tengo muchísimas ganas.

martes, 15 de febrero de 2011

Dieta



Si utilizando la fuerza de voluntad como único arma, he sido capaz de derrotar al vicio del tabaco y de conseguir enterrarlo para siempre tras un cuarto de siglo durante el que me vencía una vez tras otra, debilitando mis defensas con su artillería de alquitrán y sus bombas de nicotina, también puedo utilizar ese poderoso arma para someterme a una dieta y conseguir de este modo, eliminar los kilos de más que el hábito del tabaco ha repartido por mi cuerpo antes de su muerte.

Esta dieta es la misma con la que, hace casi cinco años, perdí quince kilos en cuatro meses. La dieta es equilibrada y no pasé hambre ni se produjo una merma de mi fuerza ni de mi fondo físico al practicar deporte. Estoy siete kilos por encima de mi peso óptimo, pero quiero perder alguno más para ganar velocidad en running, ahora que he ganado en resistencia al liberarme de los malos humos del tabaco. Perder diez kilos es mi objetivo. Calculo de dos meses y medio a tres meses para conseguirlo, computando dentro de ese periodo, la tregua de una semana a la que me entregaré durante el cercano Entroido, en la que no pienso privarme de los cocidos y del resto de las bondades gastronómicas de mi amada tierra ourensana.

Si es que da gusto cuidarse, y más cuando se tienen ahí los cuarenta añicos de nada llamando a la puerta.




viernes, 4 de febrero de 2011

Multiusos de San Lázaro









¡Quién me iba a decir a mí que acabaría entrenando en el Estadio del desaparecido Compos! Pues sí, hoy ha sido mi primera toma de contacto con el tartán y a partir del lunes entrará ya en vigor el contrato que he firmado para utilizar hasta el 30 de junio las instalaciones de atletismo del Estadio. Un servicio municipal gratuito del que me he enterado esta semana. Todo un lujo a 15 minutos de mi casa que pondrá fin al calvario de correr tragando el humo de los coches por la Avenida de Lugo, de sortear obstáculos, cuestas y perros por los inhóspitos caminos del Sar y de joder las articulaciones por el duro cemento de las aceras de Fontiñas.

El Estadio de San Lázaro es pequeño, pero acogedor. El estado de las pistas de tartán es de semiabandono y los accesos un tanto raros, pero me ha gustado la sensación de estar allí, a pie de campo, y me dio pena no haber visto nunca un partido de fútbol desde su graderío. Tenía que molar, ya lo creo. Tiempos aquellos en los que el Compos estaba en Primera División y se veían goles como este. Para mi gusto, uno de los mejores y más bonitos que he visto en mi vida:





lunes, 31 de enero de 2011

Esos locos que corren






Yo solo sé que un día empecé a correr y ya no pude parar. Lo que comenta el narrador del video no es ninguna exageración, es la realidad para cualquier aficionado al running. Verdades como puños. Esos locos que corren y en mi caso, que la afición me dure por muchos años más.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Lo importante es participar (y chupar cámara)



Aunque hace un mes me temía lo peor, finalmente pude participar en la carrera popular por excelencia de Ourense, la San Martiño. Once años llevaba sin correrla y le tenía muchas ganas. Cierto es que mi momento de forma por culpa de las lesiones distaba mucho de ser el óptimo. Me dio igual, soy un cabezón y me había propuesto participar aunque fuese con muletas.

El día 14 el despertador sonó a las nueve de la mañana. Desayuné un plátano, un café y una pastillita de Voltarén para que las lesiones no me diesen mucho la lata corriendo. A las diez y cuarto me fui a calentar al paseo de la Playa de la Antena. Me noté cansado, la noche anterior había dormido fatal (para variar) y eso siempre influye de forma negativa en el rendimiento deportivo, además, había demasiado humedad en el aire y eso es algo que odio cuando hago deporte.

A las once menos cuarto ya estaba en el Puente del Milenio esperando a que diesen la salida. Había miles de corredores, aquello era impresionante. Lo podéis ver en el siguiente video. Es curioso, tenía al cámara pegado a mi cogote y yo ni me enteré. En el video soy inconfundible por culpa de esa alopecia areata que me salió a principios del año pasado y que en teoría, tendría que haberse solucionado ya.

Fijaros, desde el 5'19'' hasta el 7'13'' "chupo cámara" unas cuantas veces (camiseta roja y alopecia areata):




Fijaros también en el desfase de segundos que hay entre el instante en el que suena el pistoletazo de salida y el momento en que se pasa por debajo de la pancarta de salida. En mi caso, más o menos, fueron 35 segundos que perdí pero que computan para el tiempo final de carrera.

Como se puede comprobar en las imágenes del video, es muy difícil abrirse paso entre tanta gente. El primer kilómetro es así. En el segundo ya es cuando el pelotón se rompe y entonces se comienza a mejorar un poco el ritmo, pero yo seguía notándome cansado. El kilómetro 2 estaba situado en el cruce entre la Calle del Progreso y Capitán Eloy. Pasé por él con casi 13 minutos de carrera. Mal, muy mal. Lo normal hubiese sido hacer dos kilómetros en once minutos, que es el tiempo que estaba haciendo últimamente en mis entrenos. Esa circunstancia me desmotivó aún más. No me encontraba cómodo ni estaba disfrutando de la carrera. El enfado conmigo mismo se puede apreciar en mi cara en esta foto que me sacaron al final de la Calle Ervedelo(kilómetro 3 aprox.).



A partir de ahí llegaron el Ourense feo y las rectas interminables: Avenida de Portugal, Marcelo Macías, Avda de Zamora, Bonhome...seguía sin mejorar mi ritmo y pensé varias veces en abandonar. Seguí corriendo, entre otras cosas, porque mi único objetivo para esta carrera era el de hacer los diez kilómetros en menos de una hora, no podía aspirar a mucho más teniendo en cuenta que tuve que parar mi ritmo de entrenamiento hace un mes y después reducirlo a dos míseros días a la semana.

En esta foto, casi en el cruce con Marcelo Macías, salgo otra vez. A la derecha:



Una de las cosas que más me gusta de la San Martiño es el numeroso público que anima y aplaude desde las aceras. Al cruzar la Plaza Mayor empecé a ver las primeras caras conocidas y eso me animó, además, el Ourense feo ya quedaba atrás y los cuatro kilómetros que restaban de carrera eran por "territorio conocido". Me hizo gracia una viejiña beata que estaba viendo la carrera desde la escalinata de la Iglesia de Santa Eufemia. A la señoriña solo se le ocurrió animarnos con el grito de: "vamos, vamos, que los últimos seréis los primeros" (ignoro si tendría alguna relación esta frase con la homilía de la misa del domingo). Me hizo gracia porque sabía que detrás de mí aún venía mucha más gente, pero también me tocó el orgullo. Cuando me tocan el orgullo soy capaz de lo mejor y de lo peor. En este caso, como ya estaba animado y había cogido un ritmo de carrera de 5'15'', decidí echar el resto desde la Calle del Paseo hasta la línea de meta. Había cuatro kilómetros por delante y todavía podía mejorar mis marcas y quedar en un puesto digno.

Al subir la Avda. de la Habana comenzó a llover con ganas. A la altura de Adolfo Domínguez miré para el público y crucé la mirada con el típico cliente de Vinos de toda la vida al que conozco solamente de vista pero con el que nunca he cruzado palabra. Me miró, le miré, y no se le ocurre otra cosa que gritar mientras aplaudía: "¡vamos, campeón, la de cubatas que se dejaron de vender ayer por la noche en los Vinos!!". Jajajajaja, no pude evitar reirme...¡cría fama y échate a dormir!

Por mi barrio aceleré más el ritmo, a pesar del chaparrón. En esa zona (la recta del Instituto de Las Lagunas) ya no había público en las aceras. El último kilómetro, a partir del Puente Nuevo, se me hizo durísimo. Casi me quedo sin aire subiendo la cuesta del Instituto del Puente por culpa de la lluvia. Al pasar por delante de la Iglesia de Las Caldas estaba mi hermano pequeño, con mi sobrina en brazos, dando ánimos. Ya era igual, en el último kilómetro ya casi no te fijas en nada, vas casi con la mente en blanco y lo único que quieres es llegar cuanto antes a la meta. Sprint final por el Puente Romano y por fin...la pancarta con el kilómetro diez!!!.

Y de nuevo vuelvo a salir en el video llegando a la meta. Juro que al cámara no lo conozco de nada. Minuto 5'05'' aprox, al lado de la valla de la izquierda.



Finalmente, corrí los diez kilómetros en 56'24''. A ese tiempo hay que descontar los 35 segundos que perdí en la salida, con lo cual, el objetivo que me había marcado para esta San Martiño estaba más que cumplido. Una satisfacción personal. El domingo anterior, entrenando sobre diez kilómetros y en un circuito llano, había hecho 57'50''.

¿La organización de la Carrera? aunque no es bueno quejarse por algo que es gratis y voluntario, pues he de decir que bien y mal. Bien por el detalle de regalarnos a los participantes una camiseta de running muy pro, de las caras y térmicas. También por los avituallamientos bastante surtidos y por el chip atado al cordón de la zapatilla que registra la marca de tiempo y evita las aglomeraciones en la línea de llegada. Y mal por los embotellamientos en la salida, deberían buscar una avenida más ancha, más que nada para evitar esos desfases de tiempo que quedan reflejados después en la clasificación final. Y mal también porque una vez cruzada la línea de meta, nos obligaban a acceder a un recinto para aprovisionarnos de bebidas isotónicas y recoger la camiseta antes citada. Lo malo es que ese recinto era al aire libre y no fue buena idea tenernos allí bajo la lluvia 20 minutos más. Yo sólo tenía ganas de llegar a mi casita, meterme bajo la ducha, comer, y después tumbarme sobre mi cama toda la tarde. Pero no, aún continuaba el suplicio, después nos obligaron a salir del recinto a través de uno de esos pasillos angostos del Pabellón, con lo cual, se formó otro incómodo embudo. Ya sabéis lo que opino de todo eso y lo poco que me gusta que me traten como a ganado...

No invento nada, en el último video que puse lo podéis comprobar. El recinto de avituallamiento a partir del 7'20'' (fijaros el chaparrón que estaba cayendo) y a partir del minuto ocho el embudo que se formó en el pabellón. Yo estaba tiritando de frío y cagándome en la organización, por supuesto. De todas formas y en general, la experiencia fue positiva.

Ahora me tomaré unas semanitas de descanso, las que sean necesarias para recuperarme de las lesiones y después, vuelta al running. Espero correr la San Martiño del año que viene ya sin ninguna lesión y con el objetivo de bajar de los cincuenta minutos. Además, un año y 20 días sin fumar se tienen que notar y mucho en el rendimiento físico :)


sábado, 23 de octubre de 2010

GOOD VIBRATIONS!!!





Mi estado anímico actual es: ¡Feliz y muy muy contento!

Cuando hace dos semanas al finalizar un entrenamiento sentí unas molestias muy incómodas en los aductores, me temí lo peor. Como además soy de los que se ahogan en un vaso de agua y al más mínimo contratiempo ya lo veo todo negro, anímicamente me vine abajo. Tenía miedo a dejar de entrenar una temporada larga y entre otras cosas, me sentía muy frustrado ante la idea de perderme un año más la carrera popular de la ciudad de mis amores.

No esperé ni un solo día. Comenté mi lesión con otros corredores y me recomendaron a un fisiterapeuta especializado en "recuperación de deportistas". Han sido dos semanas muy duras y de mucho sacrificio: 90 minutos al día de fisioterapia en los que combinaba dolorosos ejercicios excéntricos con tediosas sesiones de electroterapia. Y, siguiendo los sabios consejos del fisio, después de salir de su clínica atravesaba Santiago de punta a punta, para acercarme hasta el gimnasio en el que estoy inscrito y hacer ejercicios de musculación de piernas, 40' minutos de trabajo en la elíptica para no perder fondo físico y ya por último, media hora larga dedicada a rutinas de elasticidad y flexibilidad. Cuando el pasado miércoles el fisioterapeuta me dijo que el sábado probase a correr de forma suave, casi le doy un abrazo.

Hace una hora que llegué de correr y las sensaciones han sido buenísimas. A ritmo muy suave, corrí diez kilómetros sin descanso en un tiempo de 57'17''. No he sentido molestia alguna. Para evitar un ritmo de carrera rápido he seleccionado música tranquilita y relajada en el mp3, concretamente, el "Abbey Road" de los Beatles y un recopilatorio "made in Rafa" con medios tiempos de Buffalo Springfield. Aunque estoy muy lejos de los 50 minutos en los que me propuse correr la San Martiño, he disfrutado de lo lindo por el Paseo de las Ninfas. Además, la temperatura era la ideal para salir a correr. Quedan tres semanas por delante, todavía me quedan dos más con el fisioterapeuta y tan sólo siete sesiones de running en las que tendré que echar el resto para recuperar la forma y llegar al día 14-N en una condición física óptima. Ahora sólo espero no sufrir ningún contratiempo más durante estos días que faltan para la San Martiño.

sábado, 16 de octubre de 2010

Os presento a mi nueva lesión





En realidad no es una lesión, pero las molestias en los aductores (no confundir con abductores) son la causa de mi desánimo de estos últimos días. Aunque la semana ha sido fructífera en cuanto a noticias de actualidad: el Partido neocón del Té, el "Gran Hermano" que se ha organizado con la excusa del rescate de los mineros chilenos, las declaraciones de Esperanza Aguirre y de su amigo Díaz Ferrán, los abucheos a ZP en el desfile de las Fuerzas Armadas, Neira y Puerta que parece que no podían vivir el uno sin el otro, la próxima visita de El Papa a Santiago a la que le encuentro más lógica y sentido que al 90% de las actividades organizadas a cuenta del dinero de todos por ese chiringuito-negocio de la Xunta de Galicia llamado Xacobeo ¿no se trata de celebrar lo que los católicos denominan Año Santo?, la nueva ofensiva contra los funcionarios, la amenaza de más recortes de derechos, las huelgas generales en Francia, etc- me han faltado humor y ganas para preparar las actualizaciones.

Las lesiones se me presentan con una precisión casi matemática. Todos los años en vísperas de la carrera pedestre de San Martiño siempre sufro algún contratiempo doloroso. Que si los gemelos, que si las rodillas, que si el hombro, que si la periostitis tibial...este año han sido los aductores, concretamente los de la pierna derecha. Parece que existe toda una conspiración judeo-masónica que me impide participar en la carrera pedestre de la ciudad de mis amores. Ya no sé que pensar...

No he esperado ni un sólo día para acercarme hasta el fisioterapeuta y he salido de su consulta con bastante dolor (físico y en mi bolsillo) pero también contento y esperanzado. Por lo visto, estas molestias en los aductores son independientes de la práctica deportiva. Se podían haber presentado en cualquier momento de mi vida aunque no practicase deporte. Las molestias son debidas a una atrofia en los aductores de la cadera y su recuperación media es de tres meses en el 70% de los casos. Durante estos últimos años me he dedicado a fortalecerr otros músculos de las piernas como los gémelos, el bíceps femoral y el cuadriceps, y me he olvidado por completo de fortalecer otras zonas como los aductores de la cadera. De aquellos polvos vienen ahora estas lodos. De la falta de musculación en esa zona vienen ahora las atrofias.


El fisio me ha dicho que podía seguir entrenando, que era muy positivo para recuperar esa zona el trabajo de hipertrofia en el gimnasio a través de máquinas como éstas: máquina 1, máquina 2, también dedicar quince minutos diarios a estiramientos y para no perder capacidad aeróbica, sudar media horita en la elíptica. En cuanto al running, pues me ha dicho que a mediados de la próxima semana, si la evolución del aductor respondía de forma positiva, podía empezar a trotar de forma muy ligera. ¿Qué supone ésto? que a falta de cuatro semanas para la San Martiño, el no poder salir a correr con la "intensidad" de estas últimas semanas es un contratiempo muy grande. Seguiré a rajatabla todas las indicaciones del fisioterapeuta, a pesar de lo doloroso de los ejercicios excéntricos, del coñazo de la media hora de electroterapia y de los 25 euros de cada sesión. Aquí me pasaré las tardes durante las tres próximas semanas, pero es lo que hay ya que este año voy a correr la San Martiño aunque sea con muletas y consciente de que por la falta de entrenamiento de estos días ya no podré conseguir mi objetivo de hacer los diez kilómetros en menos de cincuenta minutos. Soy cabezón y además estoy muy hartito de tener que renunciar siempre a todo lo que me gusta. Hacer deporte me gusta, así que San Martiño, ¡prepárate que vooooy!.


martes, 5 de octubre de 2010

Maratón do Miño



El pasado domingo se celebró en Ourense una nueva edición de la Maratón do Miño. Sé que por varios motivos nunca podré correr los 42 kilómetros de una maratón:

1.- No entreno el suficiente número de días a la semana como para conseguir ese fondo físico. Desde hace un año y por culpa de la periostitis crónica, sólo salgo a correr dos días por semana para no forzar. Mi entrenamiento de running consiste en un circuito urbano en Santiago con muchas pendientes para conseguir potencia y resistencia, y otro en Ourense en el que trato de correr más distancia y rebajar segundos por cada kilómetro. El circuito de Ourense me sirve para evaluar los progresos.

2.- Sólo un buen deportista puede llegar al nivel de correr 42 kilómetros. Yo no soy un deportista, tan sólo un aficionadillo al que le gusta el deporte. Además, no me cuido lo suficiente y por desgracia, aunque trato de dejar el vicio del tábaco, me resulta bastante difícil abandonarlo. Maldito el día en el que empecé a fumar. Con el tabaco se pierde resistencia y capacidad pulmonar, de ahí que mis progresos sean pequeños.

Lo dicho, mi objetivo era participar en esa maratón, no para correr los 42 kilómetros, sino para aprovechar la prueba como parte de mi entrenamiento habitual de los fines de semana. Es decir, hacer solamente diez kilómetros, que es la distancia con la que estoy entrenando desde hace tres semanas. Finalmente descarté esa idea, anunciaban un temporal de viento y de lluvia para el domingo por la mañana y además, el viernes salí por la noche y no estaba en condiciones de forzar la "máquina". Mi objetivo sigue siendo la San Martiño de mediados de noviembre, y ahí si que quiero llegar en buenas condiciones físicas. Es la carrera que llevo desde junio preparando y mi objetivo (como sé que no voy a quedar de primero, ni de cien, ni a lo mejor entre los quinientos primeros) es el de hacer los diez kilómetros en menos de cincuenta minutos. A ello estoy, y cruzo los dedos para ver si este año por fin puedo correrla, que parece que estoy gafado y siempre pasa algo a última hora que me impide participar en ella.

Estoy apuntado en el grupo de facebook de la Maratón do Miño. En los días previos a la carrera me fijaba en la ilusión que habían puesto organizadores y participantes para que la maratón fuese un éxito, a pesar del temporal y de la Alerta Roja que Meteogalicia anunciaba para ese día. Lo primero que hice el domingo después de comer fue entrar en ese grupo para ver si al final se había celebrado la carrera. TEnía mis dudas, puesto que el domingo padecimos en Ourense una mañana infernal. Y...efectivamente, la carrera salió adelante. Sé que es difícil de entender y de explicar para alguien ajeno al running, que haya personas capaces de correr 42 kilómetros bajo un intenso aguacero. La verdad es que viendo las fotos lo primero que se nos viene a la cabeza es: "¡hay gente pa tó! ¡vaya panda de mataos! ¡con lo bien que se está en camita durmiendo la mona del sábado!. Como digo, es difícil de entender y de explicar. En más de una ocasión he intentado preparar una entrada con todas las sensaciones que se producen durante esos minutos que se está en carrera. No he sido capaz. Una vez que se superan las agujetas de las primeras semanas, que se adquiere un hábito de entrenamiento, que se consigue una técnica de running para entrenar con cabeciña y al mismo tiempo sacar el máximo partido a un entrenamiento(todo en la vida tiene un aprendizaje y este aprendizaje cuesta al principio), ya estarás enganchado al running de por vida. Este deporte tiene algo que engancha y ese algo es difícil de explicar con palabras. Algún día lo intentaré en otra actualización.

Normalmente los martes son mis día de running en Santiago y hoy es martes, pero lleva toda la tarde lloviendo a mares y he descartado ya la idea de salir a correr. Soporto el frío, soporto el calor, pero no soporto la humedad ni la lluvia cuando estoy corriendo. Tengo problemas para respirar cuando hago deporte y llueve, y además, correr con la ropa empapada es bastante molesto. Por eso, a los ojos de cualquier persona que practica running, el esfuerzo de los cerca de 1000 deportistas que corrieron el domingo la Maratón en Ourense tiene mucho mérito.















sábado, 17 de julio de 2010

12 kilómetros!!



Abandono la crítica social porque además de que no voy a conseguir cambiar el mundo -ni siquiera un poquito- puede dar la sensación de que estoy agobiado o algo, y nada más lejos. Así que me dedico al egoblog para contar experiencias más interesantes. Como por ejemplo, como por ejemplo... ¡Esta mañana he hecho 12 kilómetros de footing!

Aunque pueda parecer una estupidez para gente ajena al running, para mí es algo muy importante. Recuerdo que era la distancia media con la que entrenaba hace diez años. El running me sirve para chequear mi estado de forma física y es motivo de alegría sentirme físicamente igual que hace diez años!. Qué va!! me siento incluso mucho mejor que a esa edad porque estoy más libre de vicios y eso se refleja al hacer deporte. Las sensaciones ya eran buenas a primera hora de la mañana ya que al pesarme, la báscula marcaba kilo y medio menos que hace quince días.

El trabajo bien hecho, al menos en deporte, sí que da sus frutos y cuidar la alimentación, fumar lo menos posible y reducir el alcohol a un par de cañitas cuando quedo con los amigos, más tarde o más temprano se tenía que notar en mi capacidad física. Además he incluido un circuito de running por Santiago de cinco kilómetros, de los cuales tres son en "cuesta", y eso ayuda a mejorar la resistencia y la velocidad. Los progresos se notan cuando "llaneo" por Ourense. Hoy salí con la intención de hacer siete kilómetros, pero cuando llevaba cuatro, a la altura de la pasarela de Outariz, me dije...¿y por qué no ir hasta las piscis de Oira a darme un chapuzón y después quedarme allí media horita tumbado sobre la hierba? Me notaba bien de fuerza, no hacía demasiado calor, tampoco humedad, y aunque eran ocho kilómetros más de los que llevaba y cinco más de lo que tenía pensado hacer, al final decidí ponerme a prueba. Seleccioné un recopilatorio poco cañero en el mp3, reduje el ritmo de carrera y a tirar millas. Lo bueno es que no me supuso demasiado esfuerzo. Finalicé los doce kilómetros con la sensación de que puedo llegar a mucho más si sigo en la buena dirección (cuidándome y tal). He regresado a los 29 años gracias al deporte y esa involución me anima a seguir progresando. ¡Ahora a por los 25!

Una foto de Natalia, una de mis sobrinas, para celebrarlo:



sábado, 10 de julio de 2010

Practicar tres deportes con regularidad SÍ es posible



Ahora que el sillón ball se ha puesto de moda, yo reivindico la práctica activa del deporte. De los beneficios para la salud que se obtienen con la práctica regular del deporte no hablaré en esta actualizaciòn. Tampoco del riesgo de lesión que cualquier deporte conlleva y que en la mayoría de los casos es consecuencia de una mala "técnica de entrenamiento". Me centraré en la posibilidad de alternar varios deportes simultaneamente. En mi caso, tengo la ventaja de que los tres que practico están relacionados entre sí y uno de ellos, las pesas, lo utilizo de complemento para los otros dos.

Perogrullo: Para que el deporte enganche te tiene que gustar. Me refiero, es importante que elijas el deporte que te gusta. La ilusión de los dos o tres primeros meses de entrenamiento, -especialmente cuando ves que tu "esfuerzo" comienza a dar sus frutos y te empiezas a sentir mejor físicamente, más activo, más relajado, más fuerte, etc- da paso a la rutina cuando esas mejoras se comienzan a ralentizar y ya no ves ningún progreso. Lo que sigue a la rutina son la desmotivación, la apatía y el aburrimiento. Finalmente, esta desmotivación desemboca en el abandono de la actividad física. Nada de esto sucede si el deporte que practicas te gusta. Por muy rutinaria que sea su práctica lo sigues disfrutando igual y lo disfrutarás más si programas distintas rutinas de entrenamiento o entrenas por "objetivos". Hay muchísimos deportes para practicar, nadie te pide que seas ni el número 1 ni el 2...ni el 100. Yo me encuentro más cómodo practicando deportes individuales que practicando deportes en equipo. Así no tengo que dar explicaciones a nadie de porqué fallé una canasta fácil o metí un gol en propia puerta. Entreno más a mi bola.

Nunca me sedujo la práctica del deporte como competición. Yo entreno para mí y no para medir mi entrenamiento con otra gente. Prefiero definir mis propios objetivos y a partir de ahí, centrar mi entrenamiento en superarlos sin prestar demasiada atención al tiempo que me lleve conseguirlo. A mis casi cuarenta ya sé que no voy a destacar en ningún deporte, así que me lo tomo con calma. Sacrificios y esfuerzos los justos.

Hay tres deportes que siempre me gustó practicar: Running, pesas y kick boxing. Este último cada vez menos y centrándome más en la parte técnica que en la de combate, que ya voy algo mayorcito. Durante unos meses y hasta finales del mes pasado sí he conseguido practicar los tres con regularidad y sin demasiado esfuerzo, aunque el kick boxing lo he aparcado temporalmente hasta octubre porque en estas semanas de calor el tatami en el que entreno es más una sauna que otra cosa. Para conseguirlo sólo he necesitado: fuerza de voluntad, organizar mis días de entrenamiento, programar mi entrenamiento, cuidar la alimentación, tomar algún suplemento vitamínico, no obsesionarme con ningún objetivo, evitar el sobreentramiento -causa principal de la mayoría de las lesiones-, planificar bien el periodo de descanso entre deporte y deporte y no forzar nunca. Al hilo de esto último, siempre me han hecho gracia esas personas que entrenan hasta el límite y que parece que van a explotar de un momento a otro por culpa del esfuerzo...¡eso no, nunca, jamás de los jamases! si no se puede no se puede, además de que no conduce a nada, se trata de disfrutar con el deporte y no de llegar al límite.

Con respecto a la alimentación, tampoco es algo que me obsesione. A mí siempre me sobran cuatro kilos, algún día los bajaré sin prisas. La alimentación no es cuestión de cantidad ni de comer menos cuando se quiere adelgazar, es cuestión de saber comer y hacerlo a sus horas. Hago cinco comidas al día y a partir de la del mediodía es cuando comienzo a aligerar en cuanto a cantidad, el tentempie de media tarde y la cena ya las hago bastante ligeras. Muchas ensaladas, queso fresco, yogures naturales, cinco piezas de fruta como máximo al día, de carnes sólo ternera, pollo y pavo y siempre a la plancha, pescado cocido, seis huevos por semana, patatas cocidas, pulpo, pescados pocos porque no me gustan, pasta los días de entrenamiento más fuerte y siempre antes del deporte y nunca después, etc. Trato de eliminar: pizzas, fritos, chocolates, alcohol, etc. En definitiva, si quiero entrenar bien y evitar problemas de sobrepeso tengo que eliminar de mi dieta lo que más me gusta (risas). Aunque un día a la semana sí que me doy un buen homenaje porque hay cosas como el chocolate o los helados que para mí son sagradas.

Suplementos utilizo pocos. Siempre me dieron algo de repelús. Ahora mismo los que estoy tomando son: cuatro pastillas de cartílago de tiburón al día, Fost Print Plus y media hora antes de entrenar, un café solo. Todo muy natural.

Tampoco nos vamos a engañar, el dicho de que "el que algo quiere algo le cuesta" se convierte en una gran verdad cuando se aplica al deporte. Conseguir una rutina regular de entrenamiento es muy difícil ya que supone renunciar a horas de ocio para dedicarlas al deporte y hay días que directamente o no apetece, o apetece más andar por ahí de pendón. La planificación tiene que ser flexible -no es cuestión de ser un esclavo del deporte- pero sí que es conveniente no bajar de los tres días de deporte a la semana. Para entrenar menos de tres días es mejor no entrenar, además de que no es nada saludable, está en el origen de muchas lesiones. También es contraproducente entrenar más de cinco días a la semana. El sobreentrenamiento no conduce a nada.

Ésta ha sido mi programación semanal desde marzo hasta finales de junio. El kick boxing lo he aparcado -me planteo si dejarlo ya de forma definitiva- y desde marzo las pesas las trabajo de forma aeróbica. Esto significa que no cargo mucho peso para conseguir más repeticiones por ejercicio y hago descansos cortos entre serie y serie. Dicen los expertos que desde marzo hasta octubre es mejor entrenar las pesas de forma aeróbica para "definir" el trabajo de hipertrofia que se suele realizar entre noviembre y marzo.

LUNES:

Calentamiento: 10'

Abdominales y lumbares: 10'

kick boxing: 50'

Pesas (trabajo aeróbico): pierna (biceps femoral, cuadriceps y gemelos) Cuatro ejercicios de cuatro series cada uno con quince repeticiones por serie (35 minutos)

Estiramientos, flexibilidad, elasticidad: 10'

MARTES:

Calentamiento: 10'

Abdominales y lumbares: 10'

Trabajo aeróbico de pesas: Pecho (tres ejercicios en cuatro series cada uno con quince repeticiones por serie), biceps (dos ejercicios en cuatro series con quince repeticiones por serie), triceps (idem): 40'

Running: 30'

Estiramientos, elasticidad, flexibilidad: 15'

Miércoles:

Descanso

Jueves:

Calentamiento: 10'

Abdominales y lumbares: 10'

Kick Boxing: 50'

Trabajo aeróbico de pesas: Hombro (tres ejercicios en cuatro series de quince repeticiones por serie): 20'

Estiramientos, elasticidad, flexibilidad: 10'

Viernes:

Descanso

Sábado:

Running: De 40' a 60'

Estiramientos, elasticidad, flexibilidad: 10'

Domingo:

Abdominales y lumbares: 25'

Trabajo aeróbico de pesas: Dorsal (tres ejercicios en cuatro series cada uno de quince repeticiones por serie) 25'

Estiramientos, elasticidad, flexibilidad: 20'

Esto es lo que procuro hacer todas las semanas y siempre tratando de adaptar el programa de entrenamiento a lo que pueda surgir, como por ejemplo, salir de noche o tomarme unas cañas por ahí cualquier tarde, que son cosas que también necesito de vez en cuando. En esos casos siempre tengo alternativas al programa que me permiten cumplir con mi entrenamiento. Cambiar los días de descanso suele ser una buena opción. Otra opción es entrenar sólo cuatro días en lugar de cinco y repartir de otra forma el trabajo de pesas a lo largo de la semana, ya que las las pesas para mí son algo secundario y sólo las veo como un complemento que me permite mejorar en los otros dos deportes.

Un último consejo, si nunca en vuestra vida habéis hecho deporte, NO LO HAGÁIS, jajajaja. Mirad a todo lo que lleva. El deporte engancha mucho. Si lo practicas y te gusta ya estarás enganchado toda tu vida. Imposible prescindir de él.

martes, 22 de junio de 2010

Rendimiento de running





Interesante página para freaks del running que he descubierto hace poco. Normalmente, al llegar a casa después de correr siempre anotaba en una hoja de excel cosas como: mi peso, la distancia recorrida, el tiempo que me llevaba hacerla, y los minutos por kilómetro. De esta forma, siempre podía comparar mis evoluciones para analizar en que cosas podía mejorar, posibles variaciones del circuito, en qué kilómetros podía subir el ritmo para bajar el crono, o simplemente, para comprobar si estaba entrenando adecuadamente o no. Estoy haciendo pruebas sobre esta página para ver si es posible seguir con la anotación de todos estos factores y de momento parece interesante:

http://runkeeper.com/my/profile

A los profanos en la materia, decirles que la página también es muy útil para medir la distancia (exacta) entre dos puntos. Sólo es necesario registrarse. En el apartado de "routes" se pueden preparar varias rutas y la fiabilidad es del cien por cien.

Mañana toca salir a correr por Santiago, ahora ya puedo preparar mis "rutas" en el mapa y conocer con total precisión los kilómetros que hago, o cual es la mejor de las rutas posibles. Aínda que para correr, como o Paseo das Ninfas non che hai.



miércoles, 16 de junio de 2010

A MÍ NADIE ME ANIMA PARA LLEGAR A FIN DE MES






Afronto la tarde del debut de la selección española en el Mundial, con la tristeza que me produce leer en un diario digital la noticia sobre la aprobación de la reforma laboral. En condiciones normales, encendería el televisor para ver el partido de fútbol -uno de los pocos deportes de sillón ball que me gustan- pero además de que aún no tengo TDT -los frikis somos así-, he decidido pasar ampliamente del mundial. Cuestión de principios.


Intento concentrarme, como cada tarde, en mis clases autodidactas de inglés, pero el griterio procedente del bar situado en el bajo de mi edificio no me lo permite. Vivo en uno de los barrios más pobres de Santiago de Compostela. No poseo datos estadísticos, pero estoy convencido de que es uno de los barrios más castigados por el desempleo. Para llegar a esta conclusión, no tengo más que fijarme en la miseria que me rodea. Los tres bares cutres de machos que hay en mi calle están hoy a rebosar de gente. Pocos de mis vecinos se han querido perder el debut de España. Animan, gritan, insultan, discuten y jalean a la selección como auténticos animales. Ignoran, quizás guiados por una pasión ciega revestida de patriotismo estéril, que los multimillonarios de "la roja" no pueden escucharles. Pero da igual, a nuestros queridos jaleantes les va la vida en ello. Si José Luis Cuerda se diese esta tarde un paseo por este barrio del "desempleo", encontraría, dentro de tanto surrealismo, un buen argumento para rodar una segunda parte de "Amanece, que no es poco".


Bajada de sueldos a los funcionarios, congelación de pensiones para gente que ha estado toda la puta vida trabajando, trabas de los bancos y facilidades cero para crear nuevas empresas y proyectos, una reforma laboral de risa a punto de aprobarse, gente sobradamente preparada a la que aprecio un mundo -incluso más de un mundo- en el paro, y así suma y sigue hasta casi llegar a los cinco millones de parados… Mientras tanto, nuestra selección de fútbol se convierte en la mejor pagada del mundial. En el caso de ganarlo, cada jugador se embolsará cerca de 600.000 euros. La mayoría de este dinero proviene de capitales privados (los mismos que se quejan de la crisis y no invierten) pero hay otra que proviene del erario público.

Y mientras esto ocurre, una buena parte de la población de esta Eggspaña tuya, de esta Eggspaña nuestra, se deja seducir, como tonta, por todo este circo. Decidme si ésto, además de patético, no tiene un punto de surrealismo...¡QUÉ VIVA EGGS-PAÑA!


Esta actualización se la dedico a los trabajadores y desempleados que no tienen un "público" que les anime para llegar a fin de mes. "Hacer números" es, casi siempre, el más difícil de los regates.



jueves, 20 de mayo de 2010

La mejor afición del mundo



En un momento de la película "Green Street Hooligans", uno de los hinchas del West Ham United afirma que se siente orgulloso de pertenecer al mayor ejército del mundo, en alusión a la hinchada hooligan de su equipo. Las aficiones del West Ham y del Millwall -ambos equipos modestos del sur de Londres- tuvieron buena parte de culpa en el nacimiento del fenómeno hooligan en la década de los Sesenta. Un fenómeno que, por desgracia, se extendió por el resto del mundo a finales de los Setenta. El hincha del West Ham estaba muy equivocado, la afición del Atlético de Madrid no es un ejército de hools, pero sí es la mayor y mejor afición del mundo.

Nos conocen como "los pupas" o "los sufridores", y es cierto. Con el Atlético se "sufre" más que con cualquier otro equipo, pero cuando se gana, se disfruta cinco veces más...¡o diez!. La afición del Atlético ha pasado de las alegrías de la anterior semana por la victoria en la Europa League, a los llantos de ésta por la derrota contra el Sevilla (Zerdilla) de ayer en la final de la Copa del Rey. No pasa nada, el Atleti es así, y si ganase siempre, ya no sería el Atleti. Además, hay derrotas, como la de ayer, que saben a victoria. El Atlético jugó más y mejor, murió con las botas puestas, y en la grada, la afición del Atlético ha ganado por goleada, como siempre. No hay afición más fiel. Piel de gallina cuando media hora después de finalizar el partido, seguían animando al Atlético las 50 000 voces que se desplazaron hasta Barcelona.

¿La mejor afición del mundo? yo digo SÍ. Y para muestra estas imágenes del día de ayer de la hinchada rojiblanca por las calles de Barcelona. IMPRESIONANTE vídeo, a pesar de los borregos que se ven durante unos segundos a partir del minuto 1, más o menos. Es inevitable que entre tantos miles de personas, no se cuele algún gilipollas. Forza Atleti! No sé cuantos años más pasarán hasta que vuelva a jugar otra final, quizás más de diez, pero esta afición siempre estará ahí apoyando, en los momentos buenos y en los difíciles, en la salud y en la enfermedad, en la riqueza y en la pobreza, hasta que la muerte nos separe!!! jajaja. Dedicado a mi amigo Gonzalo, otro "sufrido" colchonero.

Si es que a mí ni siquiera me gusta el fútbol, a mí me gusta el Atlético de Madrid!!!

No hay ninguna afición como la del Atleti. No, no la hay:



domingo, 28 de marzo de 2010

Trucos y consejos para la práctica del running (II)





Ésta sería la segunda parte de aquella entrada que a finales de noviembre le había dedicado a uno de mis deportes favoritos: El Running.


El deporte crea una necesidad que no existe en las personas que no practican deporte, y me explico: Una vez que has superado las molestias del primer mes (agujetas, conseguir un hábito regular de entrenamiento, alguna que otra lesión derivada del sedentarismo, etc), que siempre es el mes más difícil; el deporte ya te ha enganchado. Cierto es que su práctica continuada se convierte en una rutina, incluso aburrida, pero es una NECESIDAD. Actualmente, mi ritmo de entrenamiento semanal es de cuatro o cinco días, si abandono el deporte más de dos, ya es como si me faltase algo, además de que duermo peor, me noto menos relajado, menos concentrado en mis quehaceres diarios e incluso físicamente, tengo la sensación de que me estoy oxidando y que me falta dinamismo. De ahí que las lesiones se conviertan en un auténtico calvario para una persona acostumbrada a hacer deporte de forma regular. Una persona que no hace deporte, o que su actividad deportiva se reduce a echar una pachanguita de fútbol con los amigos un día a la semana, pues lógicamente, no puede entender de lo que estoy hablando, es imposible que lo entienda, no tiene esa necesidad ni un ritmo de entrenamiento que le esté pidiendo la dosis de ejercicio semanal.

Para que cualquier deporte produzca beneficios físicos, es necesario practicarlo un mínimo de tres días a la semana. El máximo aconsejable es de cinco días. Entrenar menos de tres o más de cinco, es contraproducente, además de ser el origen de muchas lesiones. Para no aburrirme con el deporte, suelo combinar ejercicio aeróbico con anaeróbico, siempre de forma alterna. Actualmente, he recuperado el ritmo de entrenamiento que tenía hace diez años y practico pesas, running y kick boxing. Por culpa de la periostitis tibial que me trae de cabeza desde hace unos cuantos meses y que en el fisio no me consiguen curar, sólo estoy saliendo a correr dos días por semana, con lo cual, y aunque mantengo el fondo y el crono, no consigo grandes progresos.

Hoy me ha costado bastante salir a correr, entre el cambio de hora, la lesión, el frío y la salida nocturna del viernes, se me hizo difícil saltar de la cama y ponerme en marcha, pero había que ir sí o sí, aunque las ganas fuesen pocas. Lo mejor en estos casos es no hacerse el remolón, no pensárselo mucho, y saltar de cama tan pronto como suena el depertador.
Aquí van unos truquillos que me sirven de motivación cuando salgo a correr:

- Siempre he preferido hacer running por las mañanas, cuanto más temprano mejor. Es una buena forma de "empezar el día con energía" y de mantenerme activo, despierto y relajado, el resto de la jornada. Si salgo a correr a última hora de la tarde, sé que tardaré en empezar a dormir. El deporte activa y carga las pilas, imposible conciliar el sueño con tanta energía en el cuerpo.

- Una ducha para ir espabilando. Paso de desayunar y me tomo tan solo una taza de café. La cafeína es una sustancia estimulante que me ayuda en la práctica deportiva de larga duración. Yo no puedo hacer deporte si no me he tomado antes una taza de café. Preparo la ropa de deporte sin ninguna prisa, me enchufo el mp3, ajusto el cronómetro, y para la calle.

- Para correr, siempre es mejor hacerlo sobre superficies blandas: hierba, tierra o tartán. El cemento o el asfalto son demasiado duros y en esas superficies, las articulaciones sufren. Más tarde o más temprano, aparecerán las lesiones. Al correr, el peso del cuerpo se multiplica por tres, y ese peso lo absorven los pies, los talones, los gemelos, las tibias, las rodillas... Importante elegir las zapatillas adecuadas, incluso no está de más que un podólogo nos haga un estudio completo del pie, por si es necesario llevar algún tipo de plantilla que nos corrija la pisada.

- Aprovecho el tramo de asfalto que hay desde mi casa hasta el Paseo de las Ninfas para entrar en calor con un buen paso ligero. Voy de menos a más, y finalizo el calentamiento con unos 500 metros de carrera muy suave. El comienzo de cualquier actividad deportiva pasa por un buen calentamiento previo, para ir adaptando las articulaciones al ejercicio físico, y para evitar cambios bruscos en el ritmo cardiaco. La subida de pulsaciones tiene que ser muy gradual. Pasar de 60 pulsaciones a 160 en un minuto es de locos. Poco a poco. Sin forzar, al menos durante el tiempo en el que estemos calentando.

- Hecho el calentamiento, no está de más dedicar diez minutos a realizar estiramientos y ejercicios de flexibilidad. A mí es una parte que me encanta, debe ser por culpa de la deformación "profesional" derivada de la práctica de Artes Marciales. Los estiramientos antes de empezar a correr deben ser muy suaves, de unos 20 segundos por músculo y articulación, y tratando de estirar todos aquellos músculos que más van intervenir en la carrera: talones, gemelos, biceps femoral, cuadriceps, etc.

- Y ahora sí, ya podemos empezar a correr. Pongo el crono a cero, me marco un objetivo (o de tiempo o de distancia), busco en el mp3 una selección cañera, y a tirar millas. El primer kilómetro voy suave, buscando un ritmo de zancada cómodo. A partir de ese primer kilómetro ya le doy algo más de caña, intentando siempre mantener el ritmo de carrera. Los cambios bruscos de ritmo son totalmente desaconsejables, no hagas sufrir al corazón. Todos los cambios hay que hacerlos de forma gradual. Yo rebajo mi ritmo tan sólo 15 o 20 segundos en cada kilómetro. Corro de menos a más, pero sin brusquedades. Por ejemplo, mi ritmo de carrera en el primer kilómetro es de 5,30 minutos (suave, su, su, suave), en el segundo ya estoy en cinco, en el tercero ya habré pasado a 4,40 y así sigo trotando, sin perder el ritmo y sin cambios bruscos. En el penúltimo kilómetro, si llego bien de fuerzas, siempre hago un sprint; y ya en el último, selecciono un ritmo de carrera mucho menor, para ir "enfriando" y adaptando las pulsaciones a su ritmo normal. Así como hay un tiempo de calentamiento previo al inicio de la práctica deportiva, también tiene que existir un tiempo de "enfriamento". No se puede parar de golpe, el corazón tiene que volver a su ritmo de una manera gradual. Normalmente finalizo de la misma forma en la que empecé, corriendo un kilómetro muy despacio, y andando a paso ligero unos 500 metros.

- Cuando la distancia es muy larga, lo normal es que haya momentos en que llegue el aburrimiento (cosa que a mí no me pasa, por que siempre voy disfrutando de buenas canciones en el mp3), en casos así, y afortunadamente, los que salimos a correr en Ourense tenemos un buen paisaje por las riberas del Miño del que disfrutar. Siempre hay alternativas para evitar el aburrimiento en carrera, como puede ser, además de la del mp3 o el "paisaje", la de correr acompañado.

- Nadie te va a dar una medalla ni eres un profesional, así que si ves que respiras mal, estás agotado, o el ritmo de pulsaciones es demasiado alto (A 220 hay que restarle la edad que tienes, y ese es el ritmo de pulsaciones del que no se debe pasar), o simplemente tienes alguna molestia física, lo mejor es que lo dejes, que no sigas corriendo. Es una putada, pero mejor parar a tiempo, a "arriesgarte" a sufrir una lesión mayor. Ya habrá días mejores.

- Para evitar la sensación de cansancio, es aconsejable mirar siempre al frente. Si vas mirando para los pies, incrementas la sensación de cansancio. Esto es lo que dicen los expertos, a mí me funciona.

- Después de haber hecho la sesión de resistencia (mis sesiones de entrenamiento desde que tuve la lesión se redujeron a ocho kilómetros) y si estoy con ganas, siempre aprovecho las rectas que hay enfrente de los pabellones universitarios para hacer series cortas de velocidad. Cinco o seis series de 2oo metros de cada una.

- Concluido el running, finalizo la sesión con los estiramientos. A los estiramientos del final hay que dedicarles más tiempo que a los del principio. Unos 40 segundos por cada articulación, y aquí sí que ya se puede forzar un poquito, que siempre es bueno para ganar en elasticidad y en flexibilidad.

- Miento, mi entrenamiento finaliza realmente con una ducha en agua templada, que poco a poco voy pasando a fría. Las endorfinas comienzan a hacer sus efectos, el corazón vuelve a un ritmo normal de pulsaciones, y el RELAX ES TOTAL ¡I LOVE RUNNING!


viernes, 5 de febrero de 2010

HAIDONG GUMDO



El Haidong Gumdo es un arte marcial coreano que desde hace unos pocos años se imparte en el Gimnasio Club Lee de Ourense. Si queréis saber más sobre esta modalidad deportiva, os dejo este enlace.

De nuevo el Maestro Lee es pionero en la enseñanza de un arte marcial en Auria, ya lo había sido hace casi cuarenta años con el Taekwondo, en una época en la que en la ciudad existía una fuerte tradición de Boxeo, Full-Contact y Judo; disciplinas que nos darían bastantes campeones, especialmente de Full Contact. En otra ocasión dedicaré una entrada para hablar de todo ésto.

En este video grabado en Suiza, podéis ver una exhibición (es obvio que se trata de una exhibición) de Haidong Gumdo, curiosamente la chica que aparece en él, es una de las hijas del Maestro Lee



miércoles, 20 de enero de 2010

La cara B del deporte








No todo lo que deriva de la práctica deportiva es ventajoso; también, de vez en cuando, el deporte nos muestra su otra cara, la más amarga, la de las lesiones. Puedo considerarme un afortunado en ese aspecto, ya que todas las lesiones que he sufrido hasta la fecha no han sido graves: rotura de menisco, luxación  de hombro y roturas fibrilares, básicamente. Poca cosa, el tiempo de recuperación en todos estos casos no ha sido superior a dos meses. SIEMPRE hay que hacer caso a los consejos que te pueda dar tu fisioterapeuta, y olvidarse por completo de falsas informaciones que puedan circular por internet ¿quién las escribe? o de las recomendaciones del "enteradillo" de turno. Para superar una lesión hacen falta dosis infinitas de paciencia -es durísimo para una persona acostumbrada a hacer deporte cesar por unas semanas su actividad deportiva, sólo los deportistas pueden entender esto y saber de lo que estoy hablando-, ponerse en manos de un fisioterapeuta especializado en traumología deportiva y seguir todas sus indicaciones a rajatabla: primero el reposo, luego vendrán la rehabilitación, los estiramientos y el comienzo muy suave y gradual de la actividad deportiva. Sólo de esta forma es posible superar una lesión. Las lesiones graves ya son otra historia, yo afortunadamente, sólo tuve que pasar una vez por el quirófano y fue para una operación de menisco. Actualmente, una operación de menisco por la técnica de artroscopia ya no debe asustar a nadie; un mes después de la operación el propio médico me recomendó regresar de forma suave a la práctica del running. A los dos meses de la operación, ya estaba practicando otra vez Taekwondo.

Os presento a mi nueva lesión, la más duradera que he soportado hasta la fecha,  me trae de cabeza desde finales del mes de agosto. Afortunadamente no es una lesión grave, -como puede ser la epicondolitis que tiene Gonzalo, por ejemplo-, ni repercute en mi vida diaria. No es excesivamente dolorosa, pero sí muy molesta.  De nuevo al fisio, que es lo mejor que se puede hacer en estos casos.


lunes, 4 de enero de 2010

DO



El Taekwondo (Pie, puño, arte marcial) es espectacular, quizás el arte marcial que más y mejor utiliza las técnicas de patada, pero eso al mismo tiempo, lo limita bastante como defensa personal, es mi modesta opinión, naturalmente. Hace falta llegar a un grado alto en Taekwondo para que estas técnicas sirvan como defensa personal en la calle.

Normalmente en las artes marciales, o en cualquier combate, hay cinco distancias de pelea: la distancia de "patada", la distancia de "puño", la distancia de codos y rodillas, el cuerpo a cuerpo y el combate en suelo. El taekwondo es muy bueno para la primera de las distancias, para la segunda y tercera sin duda el full contact y el kick boxing lo son, para la cuarta y quinta: Vale Tudo, Judo, Jiu Jitsu, Aikido... que para mí son las más efectivas, aunque son las que menos me gustan.

¿lo mejor? pues tratar de evitar siempre peleas en la calle y utilizar la defensa personal sólo para casos muy extremos de peligro físico real. Es preferible "achantar" o quedar como un cobarde si ves que así puedes evitar la pelea. No hay nada más falso que una pelea callejera y ya no sólo lo digo por el daño que puedes hacer y los problemas legales en los que te puedes ver envuelto si controlas un poquito de artes marciales, también por que no sabes lo que te puedes encontrar "al otro lado" y por que hay gente que una vez metida en faena, pierde el control por completo y eso sí que es muy peligroso.

Ahora abundan los gimnasios en los que a cualquier gañán que llega por allí les enseñan ya desde los primeros días de entrenamiento a hacer un mataleon o un harlock y eso es muy grave, y yo lo tengo visto. Para que os hagáis una idea, un mataleon es una técnica de estrangulación del jiu jitsu brasileño que luego fue importada por otras disciplinas como el Vale Tudo y que básicamente consiste en rodear el cuello con los dos brazos, uno empujando hacia adelante la parte de atrás de la cabeza y el otro haciendo presión en el cuello en efecto contrario, las consecuencias más inmediatas son a los cinco segundos la pérdida de conocimiento por falta de riego sanguíneo a la cabeza y durante una presión más prolongada, -bastan unos segundos más-, lesiones irreversibles o incluso la muerte. Es una técnica relativamente fácil de aprender, por eso no se debería enseñar tan a la ligera.

Si algo me gusta de artes marciales como el Tae Kwon Do, el Karate, el Kung Fu, el Judo, etc es precisamente la disciplina que existe en los gimnasios en los que se imparte. Habrá de todo, eso es cierto, pero al menos los que he conocido, no les enseñan "técnicas" peligrosas a las primeras de cambio a cualquier gañán que aparece por allí y lo más normal, es que si aparece algún macarrilla, lo "asusten" en las primeras clases, hay muchas formas de hacerlo para que el gañán en cuestión no aparezca de nuevo por el gimnasio y la verdad, yo me lo he pasado en grande viendo como los "veteranos" le bajaban los humos a cuaquier "chulito" de éstos, para que lo voy a negar. Recuerdo el primer gimnasio de Tae Kwon Do en el que entrené, que mi Maestro, un coreano (de Corea del Sur, no podía ver a los del Norte) ni siquiera dejaba entrenar a los chicos que llevaban el pelo largo, pendientes, etc, lo cual me parecía muy curioso.

Y todo ésto rollo para subir este video de Tae Kwon Do, como digo, un arte marcial espectacular, es una pena que se base más en las patadas que en los puños y utilice una guardia de defensa siempre tan baja. Además, hace falta ser muy flexible y elástico para ser bueno en Tae Kwon Do...ya molaba, jajaja. Lo que me hubiese gustado a mí llegar al nivel de combate de la gente de este video, ni por asomo. ¡qué envidia!:



Aunque para que lo voy a negar, mi favorito siempre ha sido el KICK BOXING...Que fácil parece y que difícil es. Y aunque ya voy viejuno para todo ésto, uno de mis propósitos para el 2010 es volver al Kick, pena que no haya buenos gimnasios en la ciudad en la que estoy condenado a vivir, pero habrá al menos que intentarlo, si el menisco y el hombro me lo permiten ¡ay!. Y que difícil es encontrar un video de Kick Boxing en el que no metan una música chunga o sea demasiado brutote. Este video no es exactamente Kick Boxing, las patadas del kick boxing se suelen dar con la tibia y por debajo de la cadera.



domingo, 20 de diciembre de 2009

ENJOY THE RUNNING!






















Además del chute de ánimos que me produce siempre el deporte, hoy he conseguido batir mi record. Con los dos graditos bajo cero que marcaba el termómetro exterior no me apetecía nada madrugar para salir a correr, pero mira, al final valió la pena y he conseguido rebajar en 27 segundos un límite que estaba ahí desde hace muchos meses. Me encanta correr con tiempo "seco" (me dan igual el frío y el calor  siempre que el tiempo esté "seco"), lo que no soporto es correr con humedad, ahí si que lo llevo mal, respiro fatal y me fatigo enseguida. Día más "seco" que hoy imposible. ¿El frío? siempre es cuestión de abrigarse bien (pero sin pasarse: zapatillas, mallas, sudadera térmica, guantes, mp3 y a tirar millas) y a los cinco minutos de deporte ya no hay frío que valga, ya ha desaparecido. Hoy además había "ambientillo" por el Paseo de las Ninfas, no era yo el único "matao".

Hoy es uno de esos días en los que he disfrutado con el deporte, a ver si las Navidades no me "estropean" demasiado y sigo progresando adecuadamente. Un año de "cuidados" y sin grandes excesos tenía que servir para algo y ahora estoy recibiendo los beneficios físicos :)  ¡Enjoy the Running!


domingo, 6 de diciembre de 2009

GUAU!



Qué buena es esta tía! y ríete tu de las macarrillas de pega.


DIMANCHE MATIN





Sobredosis de endorfinas y encefalinas en horario de after para celebrar algo que me ocurrió hace justamente dos años y que me afectó bastante. Había publicado un texto conmemorativo pero he preferido eliminarlo. Aunque ya empiezo a dudar de que este blog lo lea alguien, internet lo carga el diablo y no es ajeno a que pueda entrar en él cualquier cotilla (en mi ciudad hay muchos) y buscarme de esta forma problemas con personas de las que no quiero saber absolutamente nada y que ya bastante daño me han hecho.


Pues lo dicho, que una de las cosas buenas que me han ocurrido en estos dos últimos años ha sido la de engancharme al deporte. Practico deporte desde hace catorce años, pero estos dos últimos me ha enganchado más que nunca, tanto es así que he llegado al punto de que me cuesta un mundo cambiar mis días de entrenamiento por salir de noche. Las prioridades, por edad, por las circunstancias personales de cada uno, o por lo que sea, a veces cambian, y las mías han cambiado.

Las fotos son de hoy a las diez de la mañana en el pabellón universitario, todo un gimnasio para doparme a base de endorfinas, y bien que me gustan y me prestan :) y como me dijo un conocido que después apareció por allí para entrenar también y que fue compañero de juergas durante un tiempo cuando éramos socios de la Casa da Xuventude, hará ya unos diez años: "Rafa ¿te das cuenta? antes cerrábamos los bares y ahora abrimos los gimnasios ¿qué nos ha pasado?"
jajajaj, qué gran verdá...