Las razones por las que no votaré las expuse en una entrada reciente titulada "el hombre del saco", pero básicamente se pueden resumir en esta frase: "mi voto no servirá para cambiar nada". Mientras las democracias sigan secuestradas por los mercados neoliberales yo me niego a participar en esa pantomina. No faltará el listillo de turno, el tonto útil, que me vendrá con aquello de: "si no votas, después no tienes derecho a quejarte". Pues mire usted (modo Rajoy activado), mientras pague impuestos tengo todo el derecho del mundo a quejarme.
Podría votar a un partido minoritario pero ¿serviría para algo? En caso de que ese partido minoritario ganase las elecciones ¿cuánto tiempo permitirían "los mercados" que gobernase? No le dejarían, enseguida vendrían los bloqueos, las trabas, se dispararían las primas de riesgo y con eso saltarían todas las alarmas y el siguiente paso sería un gobierno de transición tecnócrata, jajaja, la de vocablos que estoy aprendiendo gracias a esta puta crisis. Lo hemos visto estas semanas pasadas, el problema ya no es que las democracias estén secuestradas, el problema es que ya son los mercados los que nombran directamente a los presidentes de esos países: Grecia, Italia...
Hace pocos días actualizaba con el video de un broker que afirmaba que era Goldman Sachs el que gobernaba el mundo y visto lo visto, no le faltaba razón: ¿Qué tienen en común el nuevo primer ministro de Grecia, el de Italia y el nuevo gobernador del Banco Central Europeo? pues tienen en común que los tres trabajaron en Goldman Sachs, no sólo eso, si no que además, el nuevo gobernador del BCE era ministro de Economía de Grecia cuando estos maquearon las cuentas para entrar en el euro. Esta es la realidad, ya pueden ustedes votar el domingo y salir a celebrarlo si gana su opción política, yo tendré algo que celebrar si el Atlético de Madrid le gana al Levante. No es que el fútbol sea importante, de hecho no lo es, pero es que estas elecciones me parecen aún menos importantes que el fútbol. Ganen los que ganen, todos los recortes apuntarán en la misma dirección, en las que les imponen los neoliberales. Creo y lucho en la medida de mis posibilidades por un mundo mejor, pero cada día soy más pesimista y esto tiene toda la pinta de que acabará fatal.
Ya por último, os comunico que a partir de mañana estaré ausente de internet durante unos días. Causas de fuerza mayor me obligan a ello. Si todo sale bien, volveré pronto.





