Pues ahí queda eso...
Como ya os comenté en alguna entrada anterior, hace un mes cambié de fisioterapeuta. El motivo principal para este cambio responde al hecho de que mi anterior fisio cada vez me gustaba menos. Lo veía un poco mayorcete y algo perdido en el tema de la rehabilitación de lesiones deportivas. Sus soluciones consistían en recomendar reposo y si hay algo que odio en esta vida es precisamente el reposo, yo soy un hombre de action!. Así que cansado de sus teorías, que además de no solucionarme nada me suponían un gasto extra al mes, me acerqué, aconsejado por personas de confianza del gimnasio en el que entreno, hasta la clínica de unos chicos especializados en recuperación deportiva.
Estoy contentísimo. Las sesiones son un poco más caras pero el cambio ha sido a mejor. El trato es agradable, los dos chicos son auténticos profesionales en el tema de la rehabilitación y además, y detalle importante, lo que me han desaconsejado es precisamente el reposo.
El motivo por el que hace un mes acudí a esta clínica era el de solucionar unas molestias en los aductores que afortunadamente, no me han vuelto a dar la lata. Hoy aproveché para consultarles el tema de mi periostitis tibial crónica, ya que estas últimas semanas sentía las molestias demasiado arriba como para tratarse de las tibias y efectivamente, me lo temía: ni periostitis, ni tibias ni crónica. Lo que en realidad tengo es una entesopatia del tendón rotuliano, también conocida como tendinitis de inserción del rotuliano. Total, que llevo desde septiembre del 2009 haciendo el panoli con un diagnóstico equivocado. La importancia de consultar siempre a dos "especialistas" y no quedarse con un solo diagnóstico. Hace doce años me ocurrió algo parecido: sufría con una rotura de menisco pero durante seis meses un traumatólogo me hico creer que se trataba de una tendinitis en la rodilla. Aquella lesión ya duraba demasiado, así que pedí cita con otro traumotólogo que, con una resonancia magnética, me diagnosticó una rotura de menisco de la que me operó a las pocas semanas mediante la técnica de artroscopia. En un mes estaba como nuevo y ya corriendo y entrenando taekwondo, que era el deporte que practicaba por aquel entonces. Desde mis ya lejanos 26, no me ha vuelto a molestar la rodilla.
La entesopatia del tendón rotuliano no es grave, pero sí dolorosa y además me limita para la práctica del deporte (no tengo más remedio que correr a medio gas en la carrera del domingo, snif!). Su rehabilitación es trabajo de meses, aunque afortunadamente, se trata de un trabajo que puedo realizar entre casa y el gimnasio sin necesidad de acudir a la clínica. Hoy me han aplicado un tratamiento que se denomina kinesiologia holística y que consiste en buscar las causas de una lesión, que no tienen porque ser necesariamente una consecuencia del esfuerzo deportivo. Pueden atender a factores tan diversos como una situación de estrés (pocos meses antes de esa lesión tuve problemas de ansiedad), también a la alimentación, por ejemplo, el abuso de carnes rojas acumula sus "toxinas" en esa parte del cuerpo (curiosamente, abuso de la carne de ternera desde que hace cuatro años seguí una dieta de adelgazamiento).
Localizadas las causas, el fisio me aportó las soluciones: mucho trabajo excéntrico para fortalecer la zona, "drenar" con Diente de Léon, desoxidar con naranjas, piña y peras (no es aconsejable tomar más de cinco piezas de fruta al día) y reducir el consumo de carnes rojas a favor de carnes blancas como la del pollo o el pavo. La verdad es que es un tratamiento muy distinto a todos los que conozco. ¿Recuperarme de una lesión a través de la alimentación? no domino el tema, pero no deja de resultarme curioso. Soy hombre de poca fe, pero tampoco voy a perder nada por probar con esta "rehabilitación" que no exige demasiados sacrificios.
¿Será cierto eso que dicen de que "la alimentación es la base"?.
Como ya os comenté en alguna entrada anterior, hace un mes cambié de fisioterapeuta. El motivo principal para este cambio responde al hecho de que mi anterior fisio cada vez me gustaba menos. Lo veía un poco mayorcete y algo perdido en el tema de la rehabilitación de lesiones deportivas. Sus soluciones consistían en recomendar reposo y si hay algo que odio en esta vida es precisamente el reposo, yo soy un hombre de action!. Así que cansado de sus teorías, que además de no solucionarme nada me suponían un gasto extra al mes, me acerqué, aconsejado por personas de confianza del gimnasio en el que entreno, hasta la clínica de unos chicos especializados en recuperación deportiva.
Estoy contentísimo. Las sesiones son un poco más caras pero el cambio ha sido a mejor. El trato es agradable, los dos chicos son auténticos profesionales en el tema de la rehabilitación y además, y detalle importante, lo que me han desaconsejado es precisamente el reposo.
El motivo por el que hace un mes acudí a esta clínica era el de solucionar unas molestias en los aductores que afortunadamente, no me han vuelto a dar la lata. Hoy aproveché para consultarles el tema de mi periostitis tibial crónica, ya que estas últimas semanas sentía las molestias demasiado arriba como para tratarse de las tibias y efectivamente, me lo temía: ni periostitis, ni tibias ni crónica. Lo que en realidad tengo es una entesopatia del tendón rotuliano, también conocida como tendinitis de inserción del rotuliano. Total, que llevo desde septiembre del 2009 haciendo el panoli con un diagnóstico equivocado. La importancia de consultar siempre a dos "especialistas" y no quedarse con un solo diagnóstico. Hace doce años me ocurrió algo parecido: sufría con una rotura de menisco pero durante seis meses un traumatólogo me hico creer que se trataba de una tendinitis en la rodilla. Aquella lesión ya duraba demasiado, así que pedí cita con otro traumotólogo que, con una resonancia magnética, me diagnosticó una rotura de menisco de la que me operó a las pocas semanas mediante la técnica de artroscopia. En un mes estaba como nuevo y ya corriendo y entrenando taekwondo, que era el deporte que practicaba por aquel entonces. Desde mis ya lejanos 26, no me ha vuelto a molestar la rodilla.
La entesopatia del tendón rotuliano no es grave, pero sí dolorosa y además me limita para la práctica del deporte (no tengo más remedio que correr a medio gas en la carrera del domingo, snif!). Su rehabilitación es trabajo de meses, aunque afortunadamente, se trata de un trabajo que puedo realizar entre casa y el gimnasio sin necesidad de acudir a la clínica. Hoy me han aplicado un tratamiento que se denomina kinesiologia holística y que consiste en buscar las causas de una lesión, que no tienen porque ser necesariamente una consecuencia del esfuerzo deportivo. Pueden atender a factores tan diversos como una situación de estrés (pocos meses antes de esa lesión tuve problemas de ansiedad), también a la alimentación, por ejemplo, el abuso de carnes rojas acumula sus "toxinas" en esa parte del cuerpo (curiosamente, abuso de la carne de ternera desde que hace cuatro años seguí una dieta de adelgazamiento).
Localizadas las causas, el fisio me aportó las soluciones: mucho trabajo excéntrico para fortalecer la zona, "drenar" con Diente de Léon, desoxidar con naranjas, piña y peras (no es aconsejable tomar más de cinco piezas de fruta al día) y reducir el consumo de carnes rojas a favor de carnes blancas como la del pollo o el pavo. La verdad es que es un tratamiento muy distinto a todos los que conozco. ¿Recuperarme de una lesión a través de la alimentación? no domino el tema, pero no deja de resultarme curioso. Soy hombre de poca fe, pero tampoco voy a perder nada por probar con esta "rehabilitación" que no exige demasiados sacrificios.
¿Será cierto eso que dicen de que "la alimentación es la base"?.

