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jueves, 11 de noviembre de 2010

Kinesiologia holística para entesopatía de tendón rotuliano



Pues ahí queda eso...

Como ya os comenté en alguna entrada anterior, hace un mes cambié de fisioterapeuta. El motivo principal para este cambio responde al hecho de que mi anterior fisio cada vez me gustaba menos. Lo veía un poco mayorcete y algo perdido en el tema de la rehabilitación de lesiones deportivas. Sus soluciones consistían en recomendar reposo y si hay algo que odio en esta vida es precisamente el reposo, yo soy un hombre de action!. Así que cansado de sus teorías, que además de no solucionarme nada me suponían un gasto extra al mes, me acerqué, aconsejado por personas de confianza del gimnasio en el que entreno, hasta la clínica de unos chicos especializados en recuperación deportiva.

Estoy contentísimo. Las sesiones son un poco más caras pero el cambio ha sido a mejor. El trato es agradable, los dos chicos son auténticos profesionales en el tema de la rehabilitación y además, y detalle importante, lo que me han desaconsejado es precisamente el reposo.

El motivo por el que hace un mes acudí a esta clínica era el de solucionar unas molestias en los aductores que afortunadamente, no me han vuelto a dar la lata. Hoy aproveché para consultarles el tema de mi periostitis tibial crónica, ya que estas últimas semanas sentía las molestias demasiado arriba como para tratarse de las tibias y efectivamente, me lo temía: ni periostitis, ni tibias ni crónica. Lo que en realidad tengo es una entesopatia del tendón rotuliano, también conocida como tendinitis de inserción del rotuliano. Total, que llevo desde septiembre del 2009 haciendo el panoli con un diagnóstico equivocado. La importancia de consultar siempre a dos "especialistas" y no quedarse con un solo diagnóstico. Hace doce años me ocurrió algo parecido: sufría con una rotura de menisco pero durante seis meses un traumatólogo me hico creer que se trataba de una tendinitis en la rodilla. Aquella lesión ya duraba demasiado, así que pedí cita con otro traumotólogo que, con una resonancia magnética, me diagnosticó una rotura de menisco de la que me operó a las pocas semanas mediante la técnica de artroscopia. En un mes estaba como nuevo y ya corriendo y entrenando taekwondo, que era el deporte que practicaba por aquel entonces. Desde mis ya lejanos 26, no me ha vuelto a molestar la rodilla.

La entesopatia del tendón rotuliano no es grave, pero sí dolorosa y además me limita para la práctica del deporte (no tengo más remedio que correr a medio gas en la carrera del domingo, snif!). Su rehabilitación es trabajo de meses, aunque afortunadamente, se trata de un trabajo que puedo realizar entre casa y el gimnasio sin necesidad de acudir a la clínica. Hoy me han aplicado un tratamiento que se denomina kinesiologia holística y que consiste en buscar las causas de una lesión, que no tienen porque ser necesariamente una consecuencia del esfuerzo deportivo. Pueden atender a factores tan diversos como una situación de estrés (pocos meses antes de esa lesión tuve problemas de ansiedad), también a la alimentación, por ejemplo, el abuso de carnes rojas acumula sus "toxinas" en esa parte del cuerpo (curiosamente, abuso de la carne de ternera desde que hace cuatro años seguí una dieta de adelgazamiento).

Localizadas las causas, el fisio me aportó las soluciones: mucho trabajo excéntrico para fortalecer la zona, "drenar" con Diente de Léon, desoxidar con naranjas, piña y peras (no es aconsejable tomar más de cinco piezas de fruta al día) y reducir el consumo de carnes rojas a favor de carnes blancas como la del pollo o el pavo. La verdad es que es un tratamiento muy distinto a todos los que conozco. ¿Recuperarme de una lesión a través de la alimentación? no domino el tema, pero no deja de resultarme curioso. Soy hombre de poca fe, pero tampoco voy a perder nada por probar con esta "rehabilitación" que no exige demasiados sacrificios.

¿Será cierto eso que dicen de que "la alimentación es la base"?.





sábado, 23 de octubre de 2010

GOOD VIBRATIONS!!!





Mi estado anímico actual es: ¡Feliz y muy muy contento!

Cuando hace dos semanas al finalizar un entrenamiento sentí unas molestias muy incómodas en los aductores, me temí lo peor. Como además soy de los que se ahogan en un vaso de agua y al más mínimo contratiempo ya lo veo todo negro, anímicamente me vine abajo. Tenía miedo a dejar de entrenar una temporada larga y entre otras cosas, me sentía muy frustrado ante la idea de perderme un año más la carrera popular de la ciudad de mis amores.

No esperé ni un solo día. Comenté mi lesión con otros corredores y me recomendaron a un fisiterapeuta especializado en "recuperación de deportistas". Han sido dos semanas muy duras y de mucho sacrificio: 90 minutos al día de fisioterapia en los que combinaba dolorosos ejercicios excéntricos con tediosas sesiones de electroterapia. Y, siguiendo los sabios consejos del fisio, después de salir de su clínica atravesaba Santiago de punta a punta, para acercarme hasta el gimnasio en el que estoy inscrito y hacer ejercicios de musculación de piernas, 40' minutos de trabajo en la elíptica para no perder fondo físico y ya por último, media hora larga dedicada a rutinas de elasticidad y flexibilidad. Cuando el pasado miércoles el fisioterapeuta me dijo que el sábado probase a correr de forma suave, casi le doy un abrazo.

Hace una hora que llegué de correr y las sensaciones han sido buenísimas. A ritmo muy suave, corrí diez kilómetros sin descanso en un tiempo de 57'17''. No he sentido molestia alguna. Para evitar un ritmo de carrera rápido he seleccionado música tranquilita y relajada en el mp3, concretamente, el "Abbey Road" de los Beatles y un recopilatorio "made in Rafa" con medios tiempos de Buffalo Springfield. Aunque estoy muy lejos de los 50 minutos en los que me propuse correr la San Martiño, he disfrutado de lo lindo por el Paseo de las Ninfas. Además, la temperatura era la ideal para salir a correr. Quedan tres semanas por delante, todavía me quedan dos más con el fisioterapeuta y tan sólo siete sesiones de running en las que tendré que echar el resto para recuperar la forma y llegar al día 14-N en una condición física óptima. Ahora sólo espero no sufrir ningún contratiempo más durante estos días que faltan para la San Martiño.

sábado, 16 de octubre de 2010

Os presento a mi nueva lesión





En realidad no es una lesión, pero las molestias en los aductores (no confundir con abductores) son la causa de mi desánimo de estos últimos días. Aunque la semana ha sido fructífera en cuanto a noticias de actualidad: el Partido neocón del Té, el "Gran Hermano" que se ha organizado con la excusa del rescate de los mineros chilenos, las declaraciones de Esperanza Aguirre y de su amigo Díaz Ferrán, los abucheos a ZP en el desfile de las Fuerzas Armadas, Neira y Puerta que parece que no podían vivir el uno sin el otro, la próxima visita de El Papa a Santiago a la que le encuentro más lógica y sentido que al 90% de las actividades organizadas a cuenta del dinero de todos por ese chiringuito-negocio de la Xunta de Galicia llamado Xacobeo ¿no se trata de celebrar lo que los católicos denominan Año Santo?, la nueva ofensiva contra los funcionarios, la amenaza de más recortes de derechos, las huelgas generales en Francia, etc- me han faltado humor y ganas para preparar las actualizaciones.

Las lesiones se me presentan con una precisión casi matemática. Todos los años en vísperas de la carrera pedestre de San Martiño siempre sufro algún contratiempo doloroso. Que si los gemelos, que si las rodillas, que si el hombro, que si la periostitis tibial...este año han sido los aductores, concretamente los de la pierna derecha. Parece que existe toda una conspiración judeo-masónica que me impide participar en la carrera pedestre de la ciudad de mis amores. Ya no sé que pensar...

No he esperado ni un sólo día para acercarme hasta el fisioterapeuta y he salido de su consulta con bastante dolor (físico y en mi bolsillo) pero también contento y esperanzado. Por lo visto, estas molestias en los aductores son independientes de la práctica deportiva. Se podían haber presentado en cualquier momento de mi vida aunque no practicase deporte. Las molestias son debidas a una atrofia en los aductores de la cadera y su recuperación media es de tres meses en el 70% de los casos. Durante estos últimos años me he dedicado a fortalecerr otros músculos de las piernas como los gémelos, el bíceps femoral y el cuadriceps, y me he olvidado por completo de fortalecer otras zonas como los aductores de la cadera. De aquellos polvos vienen ahora estas lodos. De la falta de musculación en esa zona vienen ahora las atrofias.


El fisio me ha dicho que podía seguir entrenando, que era muy positivo para recuperar esa zona el trabajo de hipertrofia en el gimnasio a través de máquinas como éstas: máquina 1, máquina 2, también dedicar quince minutos diarios a estiramientos y para no perder capacidad aeróbica, sudar media horita en la elíptica. En cuanto al running, pues me ha dicho que a mediados de la próxima semana, si la evolución del aductor respondía de forma positiva, podía empezar a trotar de forma muy ligera. ¿Qué supone ésto? que a falta de cuatro semanas para la San Martiño, el no poder salir a correr con la "intensidad" de estas últimas semanas es un contratiempo muy grande. Seguiré a rajatabla todas las indicaciones del fisioterapeuta, a pesar de lo doloroso de los ejercicios excéntricos, del coñazo de la media hora de electroterapia y de los 25 euros de cada sesión. Aquí me pasaré las tardes durante las tres próximas semanas, pero es lo que hay ya que este año voy a correr la San Martiño aunque sea con muletas y consciente de que por la falta de entrenamiento de estos días ya no podré conseguir mi objetivo de hacer los diez kilómetros en menos de cincuenta minutos. Soy cabezón y además estoy muy hartito de tener que renunciar siempre a todo lo que me gusta. Hacer deporte me gusta, así que San Martiño, ¡prepárate que vooooy!.