"Una de las cosas que más me gustan es caminar por la playa de noche, durante media hora, no más, pero ese rato que paso a solas me relaja gracias al sonido del mar, el olor del salitre. Me ayuda a escribir, después de un paseo por la playa tengo ganas de escribir. Hay algo para mí que tiene un gran significado: las olas. Las olas son como una metáfora de la vida, ya que van y vienen, como la vida, a veces con más fuerza o violencia, y otras con más suavidad, con mucha paz. A mí, esos son los detalles que me hacen ser feliz, no necesito nada más, con eso es suficiente ¿Para qué quiero tener cuatro coches si sólo voy a conducir uno? ¿Para qué una gran mansión si con un sitio más modesto tengo bastante para sentirme cómoda?"
"La gente en general, y no es porque sean más tontos o más listos, se aburre porque le falta entusiasmo, ilusión. La importancia del lenguaje, que alguien se pueda sentir atraído porque el simple hecho de que hay algo que le inspira a hacer lo que sea, ese es el magnetismo del universo. A través del lenguaje y el entusiasmo, cuando piensas que estás viviendo tiempos duros, esa conjunción te puede ayudar a que todo vaya mejor, mucho mejor. Leer un libro, pasear. A veces no necesitas tener nada más que eso. Los pequeños detalles, esos son los más importantes"
Arte en el cielo:
"Navegando por el emplumado terreno dejando caer frases como: "He estado en sitios peores He estado en mejores. He andado por ahí..." Y todo lo que deseas es una mano amiga Que te saque del lodazal, de la belleza. Que te levante...
Dejo que las ventanas vuelen, sobre los ríos, el campo y la rama que se dobla.
A lo largo de la orilla del río unas mujeres cogen agua; otras golpean las camisas de sus maridos con una piedra. Niños semidesnudos muerden frutas extrañas, delirantemente dulces, y cantan:
Un día todos estaremos muertos Pero los que se siguen moviendo Rastreando y volviendo sobre sus pasos Nunca morirán Se llamarán Rembrandt, Colón
Soñé que era una misionera. Soñé que era una mercenaria. Mi mochila era un saco de lino atado como un globo a un palo.
Arriba, las nubes se forman una y otra vez. Parecen un embrión, un amigo que se ha ido y descansa horizontal. Sobre un gran brazo, compasivo como un resorte que recibiera la orden de alcanzar y agarrar ese bolso de lino y todo lo que lleva dentro, aunque sólo fuera el alma de una idea, el color del agua, el peso de una colina."
Garaje rock El sonido punk de los 60 parecía, hace unas décadas, el estilo con menos posibilidades de ponerse de moda del mundo. Hoy, sin embargo, grupos inspirados en aquel están de rabiosa actualidad. ¿Se puede saber qué ha sucedido aquí?
Angustia adolescente original
KIKO AMAT Ya lo sabemos: hoy en día, todo es susceptible de ser recuperado por el mainstream y convertido en tendencia, incluso los referentes emocionales que eran su polar negación. Y asimismo, este socorrido axioma - que he anunciado con aparente temple mientras atusaba mis bigotes-me inunda de una trepidante inquietud. De entre todas las cosas estupendas que podrían haberse convertido en hype,el fenómeno que más me desconcierta es el de la música garaje. Si llegan ustedes a preguntarme hace veinticinco años qué sonidos no iban a estar de moda jamás, el garaje hubiese sido una de mis principales apuestas. Porque, verán, el garaje con el que yo intimé de joven era la música de los perdedores sin remedio, el sonido de los feos y tullidos que quedaban por escoger al final en la alineación de fútbol calle (gorditos y nerds infantiloides, lectores de Tolkien y Lovecraft). No es casual que Greg Shaw, de Bomp Records, padrino del garaje revival de los 80, hubiese empezado su andadura en 1971 como editor de fanzines sobre ciencia ficción y rock´n´roll.
A la sazón, el garaje era la música de los freaks resentidos, onanistas compulsivos y otros entes dejados de lado en el banquete de la popularidad. La música de los auténticos losers,el estrépito punk de los no-atletas y para-nada-bellos, el ruido infernal y descoyuntado de un club secreto de adolescentes tísicos con peinado paje. ¿Cómo reconciliar la imagen de aquellos clubs que frecuenté en 1987 con lo que hoy abunda en los clubs in de la ciudad? ¿Es este garaje - el que pinchan hoy los dj remunerados de la ciudad-el mismo sonido para una audiencia diametralmente distinta - chicos y chicas modernos y bien plantados-o ni siquiera se trata del mismo estilo?
El sonido garaje empezó hacia 1964 en Estados Unidos, y se trata de la segunda manifestación punk de la historia (la primera fue la eclosión de rockabilly post-Sun Records), o, como definió el propio Shaw, "innumerables artistas locales definen un intransigente tipo de sonido y estilo que nunca resulta tener éxito comercial, pero que en retrospectiva es enormemente influyente". Se trataba, simplemente, de cientos de desgraciaítos con las glándulas sebáceas descontroladas tratando de emular la bullanga sexy de grupos ingleses como Yarbirds, Pretty Things, Them o - obviamente-The Rolling Stones; convirtiéndola, a su vez, en algo mucho más primario, mosca, huraño y arrogante que el sonido que lo originó, y encima mal tocado en garajes y sótanos de toda la geografía americana, utilizando guitarras baratas y ladrando consignas antisociales de odio-al-deportista, delincuencia menor y entrañable misoginia-del-adefesio. Sólo hay que escuchar la voz despechada y biliosa de no-hits de garaje-punk de los 60 como I never loved her (The Starfires), Born loser (Murphy & The Mob), I´m a living sickness (The Calico Wall), I ain´t no miracle worker (The Brogues) o Have you ever spent the night in jail (The Standells) para percibir que sus autores no eran los guaperas exitosos del insti, sino los abortos que juraron venganza, como en un glorioso remake punk de La revancha de los novatos (1984).
Retornos Lógicamente, este sonido loser nunca pasaría de pequeño hit nacional (caso de The Leaves, Chocolate Watchband o Standells) o completa gema underground,y sería olvidado por el mundo durante una década. En el periodo que separa la edad dorada del garaje (1964-1966) de la eclosión punk-rock (1975-76), sólo Bomp Records y el recopilatorio de Elektra Nuggets (compilado en 1972 por Lenny Kaye, del Patti Smith Group) habían mantenido la llama ardiendo. El punk-rock representó sin duda un segundo advenimiento del sonido 60´ s punk, como demuestra la cantidad de minusvalías emocionales y terribles traumas sexuales que ambas subculturas comparten. Y para cuando el punk-rock empezó a hacerse el macho (la inaudita reapropiación del punk para fines testosteronados o, dicho de otro modo, cuando los ceporros atletas que zurraban a los punks terminaron fundando grupos hardcore), se hizo necesario un nuevo retorno a la inocencia y pureza de espíritu de aquellos enclenques asmáticos de los sesenta.
Este retorno fermentaría en la escena de revival garaje de 1981-1987 (en Europa duraría un par de años más, hasta 1989), una oleada subterránea y autárquica de grupos sensacionales que firmarían no-éxitos de calidad tan alta como sus antecesores sixties,y tras la que volvería a estar Greg Shaw, empujando el asunto con Voxx Records desde Los Ángeles.The Chesterfield Kings, The Miracle Workers, The Gruesomes, The Gravedigger V, The Vipers, The Morlocks, The Tell-Tale Hearts, The Crawdaddys... Decenas y decenas de grupos que le devolvieron el enfado, la autonomía y la pasión al sonido, bandas que jamás serían reconocidas por el mainstream más allá de la broma ye-yé (las revistas musicales lo trataron siempre con mayúscula condescendencia) a pesar de legar un número notable de discos maravillosos. El revival garaje de los 80 moriría al entrar la década de los 90, aunque, como afirmó Mike Stax, adalid del sonido y fundador de The Tell-Tale Hearts (así como del fanzine Ugly Things),"no murió realmente, simplemente se hundió aún más en el underground",cavando más hondo con cada nuevo intento de reapropiación del sonido para vender avionetas, zapatillas, discos infames o cuentas bancarias.
Y ustedes me dirán: muy fino, viejales; pero lo que de veras anhelamos saber es cómo se pasa de aquel sonido cáustico y crudo, fabricado por hoscos púberes adictos al Ventolín y peinados como el Príncipe Valiente, al exitazo mundial de hoy. ¿Cómo accede el grupo de supercenizos por antonomasia de los 60, The Sonics, a capitanear la alineación de uno de esos festivales-braquiosaurio tan en boga hoy? Lo único que puede uno aventurar es que cada vez quedan menos referentes sacrosantos de autenticidad en el pop, y ahora les ha llegado el turno a los zoquetes que desde un principio parecían inutilizables. Quizás contribuyeron a esta tendencia gestos fútiles y auténticamente ramplones como el de Jack White, de The White Stripes, pintándose en un brazo el nombre de Billy Childish (santo patrón del garaje), demostrando en el acto que no había comprendido nada. O quizás todo empezó con Mudhoney, una banda sensacional de losers originales que asimismo empujó a popularizar el concepto de garaje rock (muy a pesar suyo). O quizás han ayudado a hacer digerible el género los jóvenes apolíneos de los nuevos grupos de garaje triunfante: Black Lips y Strange Boys, con su pinta náutico-efeba de anunciar calzoncillos caros y desconocer la frustración y el desconcierto sexual que son indispensables para fabricar garaje decente.
Se lo diré más claro, por si no mehe explicado lo suficiente: el garaje es deformidad, distorsión y hastío, recelo y rencor, es la barahúnda gloriosa del alfeñique atribulado que sueña con encamarse con la guapa de la clase y aplastarle la p*** cara al rubiales profidén, son los sueños rotos, autoconmiseración con inquina y odio-al-mundo de todos los rechazados del planeta, ¿entienden? Es la música que produce uno a los diecisiete años tras haber sufrido el primer gatillazo o haber recibido las primeras calabazas. Si eres bello y simpático y popular, no puedes hacer garaje. Te lo prohíbo.
Tiempos extraños En cualquier caso, los tiempos han cambiado: en los 80, la basura era basura y sonaba como tal (Duran Duran, Bon Jovi, Mecano); hoy en día, el cagarro va atildado de novio, y a veces suena espléndido (aunque sus autores sean una cuadrilla de cínicos a los que del garaje sólo les interesa el cochazo que podrán aparcar en él: caso de The Horrors, los Marichalar del garaje rock). Son tiempos extraños los que corren, y no les sorprenda si un día de estos Born loser empieza a utilizarse para promocionar clubs de golf. Hasta que eso suceda, Dios no lo permita en su divina ira, podrán ustedes escuchar en el garaje rock original el grito primigenio de hartazgo y frustración adolescente mejor articulado de cuantos han aparecido en el siglo XX. Manténganlo puro, angustiado y sucio, se lo ruego.
"Todos hablamos mal de vez en cuando de todos, cuando no están presentes, y también de las personas que amamos. Siempre hay objeciones. Probablemente si estas personas a las que queremos supieran cuáles son nuestras objeciones se olvidarían de todo lo positivo que pensamos de ellas y se obsesionarían con esa pequeña objeción que han conocido y que no habrían debido saber, y sería un desastre."
No simpatizo con Javier Marías, ni siquiera en el texto que pondré a continuación comparto sus reflexiones. Bueno, algunas sí.
"En el verano del 64, más de la mitad de la juventud inglesa lleva un estilo de vida mod. Esto supone un mercado potencial que el gran capital no puede ignorar. Estalla el Swinging London, que encumbra a Londres como capital mundial de la moda. Solo un par de años después, todo aquello que surgió con el apoyo de los mods se había ido al garete, pasto de la brutal comercialización, y el mundo daba la espalda a Londres para dirigir sus miradas y admiración hacia la floreada San Francisco. A Carnaby Street, por ejemplo, ya no acudía ningún modernista a que le confeccionaran un traje a su gusto y medida. Ese embarrado y oscuro callejón que los primeros mods londinenses frecuentaban por sus sastres baratos, se había convertido en una de las calles más explotadas y caras de la ciudad. La moda ya no se creaba en la calle sino que la marcaban diseñadores de prestigio, y la ropa no te la hacían a tu gusto sino que tenías que escoger entre la que se fabricaba en serie. En esta comercialización y en esta pérdida de originalidad se apoyan aquellos que marcan 1965 como el último año de la historia del movimiento mod."
El viernes encontré de casualidad en youtube un poema de Benedetti y hoy he seguido tirando del hilo. Conocía algunos de sus poemas, pero otros no, y la verdad es que algunos son muy bonitos, pero al mismo tiempo terribles. Duelen. Menos mal que a mí esas cosas no me pasan. Nunca estuve enamorado, nunca he sufrido de desamor, nunca me han mentido, nunca he dado con tías falsas ni piradas, nunca me han tomado por idiota, nunca me han hecho daño, nunca han tonteado a mis espaldas, y nunca me han ahogado la soledad ni el dolor. Toco madera.
Repito, son sólo poemas. Nada más que poemas que he encontrado en internet, que imagino que se referirán a experiencias del propio Benedetti. No busquéis interpretaciones raras, no las hay. Lo siento por él si realmente las ha vivido. Hay que estar muy jodido para escribir así... con el corazón en llamas abrasando las manos.
La culpa es de uno:
Soledades
Existen cuatro definiciones posibles de una misma palabra: la del diccionario, la que nos aporta la ciencia, la que resulta de las vivencias personales y la de la poesía. La tercera puede ser la más "dura" de las cuatro, pero si se tiene el don de saber adornar las propias vivencias con las palabras más acertadas, entonces amigos, la poesía es imbatible...
"Uno llega a convertirse en un cómplice de lo que está ocurriendo, aunque en cómplice no activo. Nos convertimos en consumidores compulsivos, estamos siendo bombardeados todo el tiempo por la información, y nos olvidamos que somos seres racionales, y que tenemos lo que nos distingue de las demás especies del planeta: el pensar. Vivimos rodeados de mentiras, y ésta es un arma política de muy alta precisión."
"Y yo pregunto a los economistas políticos, a los moralistas, si ya han calculado el número de individuos que es necesario condenar a la miseria, al trabajo desproporcionado, a la desmoralización, a la infamia, a la ignorancia crapulosa, a la desgracia invencible, a la penuria absoluta, para producir un rico."
"Entramos en un tiempo en el que lo que domina es la tecnología, y no siempre al servicio de la humanidad, a veces en contra de ella. Se priman valores como el interés personal, el lucro, que siempre han existido -es normal que las cosas tengan una función utilitaria porque la gente tiene que vivir, todos compran y todos venden, eso es normal. Pero ahora llegamos a un momento en el que el comprar y el vender se han convertido en una especie de razón, de motivo para vivir. Y eso en mi opinión tiene una influencia muy fuerte en la mentalidad. "
"Tal vez, el peor mal no esté en los comportamienos que se exhiben, tal vez esté, sí, en las palabras, en las palabras que falsean, en las que mienten, en las que engañan. Esas palabras que nos impiden ver el otro lado de las cosas, y también el otro lado de las palabras. "
"El hombre de hoy no lucha por nada, ha perdido la capacidad de protesta y de rebeldía. Creemos que los sistemas democráticos son un punto de llegada y creo que ahí radica el error. Hemos llegado a la puerta de salida y tenemos que seguir trabajando, conquistando pequeñas parcelas día a día. Vivimos en una esquizofrenia total y no somos capaces de entender lo que está pasando. Hay que recuperar los ideales, luchar por ellos, indignarse cuando sea necesario y no creer que vivimos en el mejor de los mundos posibles. Hay dos cosas totalmente incompatibles, la globalización económica y los Derechos Humanos. Tal y como se están desarrollando las cosas, estos últimos están destinados a desaparecer. "
"La inocencia perdida es irrecuperable. Regresar al pasado sólo es posible a través de la memoria, y ésta, demasiado lo sabemos, no siempre es de fiar. La aldea donde nací ya no "existe", existe una que tiene el mismo nombre, calles que son las mismas y otras nuevas, un río sucio en el que no se puede nadar. Lo que cuenta no es el espacio, sino el tiempo. Diría que es el propio tiempo el que perdió la inocencia. "
"Se cultiva la frivolidad y la banalidad. Todo es circo. Los romanos ya lo sabían: pan y circo. En Occidente estamos viviendo en eso: el pan suficiente para que la gente no se rebele y, sobre todo, mucho circo. La gente va a la televisión a contar sus miserias morales y físicas en un proceso obsceno, ante una platea de gente riendo y aplaudiendo, que está además muerta de envidia porque quiere estar allí, en el plató. Hace unos cuantos años eso no ocurría. Había un sentimiento sencillo de pudor, de derecho a la privacidad. "
"Un reloj es algo sólido dentro de su caja pulida, inoxidable, a prueba de choques hasta el límite que le es soportable, a prueba de agua para quien tuviera el refinado gusto de bañarse con él, garantizado por tantos años, que podrían ser muchos si no vinieran las modas a reirse de lo que ayer compramos, son maneras de mantener la fábrica en su flujo de mercado y su flujo de dividendos. "
"Todos los días desaparecen dialectos, idiomas, y los diarios no dan noticia de eso. Lo que es marginal, minoritario, tiene que desaparecer porque se convierte en obstáculo de lo que ha triunfado. Y si es posible eliminar a otros que molestan, por ejemplo podrían eliminarse los pobres; eliminar vegetales, animales, idiomas, culturas, para dejar en pie sólo a los triunfadores. Yo no quiero un mundo sólo de triunfadores. Ni las derrotas ni las victorias son definitivas. Eso les da una esperanza a los derrotados, y debería darles una lección de humildad a los victoriosos."
"Se representa en el mundo todos los días una comedia absolutamente vergonzosa, y esa comedia se llama democracia. Los gobiernos se han convertido en comisarios políticos de los poderes económicos; peor aún, como le dijo el juez italiano Di Pietro, hasta ahora el poder económico tenía que corromper a los políticos que estaban en el poder, pero ahora el poder económico está en el poder y ya no necesita corromper a otros. La literatura no puede hacer nada para cambiar el mundo: si mis libros pudieran hacerlo, les aseguro que el Fondo Monetario Internacional no existiría. "
"Que se privatice Machu Picchu, que se privatice Chan Chan, que se privatice la Capilla Sixtina, que se privatice el Partenón, que se privatice Nuno Gonçalves, que se privatice la catedral de Chartres, que se privatice el Descendimiento de la cruz de Antonio da Crestalcore, que se privatice el Pórtico de la Gloria de Santiago de Compostela, que se privatice la cordillera de los Andes, que se privatice todo, que se privatice el mar y el cielo, que se privatice el agua y el aire, que se privatice la justicia y la ley, que se privatice la nube que pasa, que se privatice el sueño, sobre todo si es diurno y con los ojos abiertos. Y, finalmente, para florón y remate de tanto privatizar, privatícense los Estados, entréguese de una vez por todas la explotación a empresas privadas mediante concurso internacional. Ahí se encuentra la salvación del mundo... Y, metidos en esto, que se privatice también a la puta que los parió a todos. "
"¿Cómo es posible que un niño bueno se convierta en un hombre malo? Alejandro Dumas se preguntaba por qué los niños son tan inteligentes y los adultos tan estúpidos. No se comprende cómo un niño bueno pueda transformarse en un adulto malo. No cabe duda que el medio y la educación tienen influencia, pero seguramente hay muchas cosas más, algunas que se ven y otras que no. Pero la verdad es que en un mundo como éste, donde lo que cuenta es el triunfo personal, algo que se convirtió en valor, no se puede esperar otra cosa. El triunfo personal es lo que cuenta, valga lo que valga, ocurra lo que ocurra. En la cabeza de la gente se está poniendo —sobre todo en los niños— que tienen que ser los mejores, los más fuertes físicamente, los más fuertes materialmente, tienen que ganar, ser triunfadores. Con una mentalidad como esta, que es dominante hoy, ¿qué es lo que queremos? Sinceramente creo que está haciendo falta una revolución, ¡una revolución ética!. Los medios de comunicación, empezando por la televisión y terminando por la radio transmiten el valor dominante. ¿A quién pertenecen los medios? No a mí, seguramente no a usted, pero lo peor de todo no es que esto exista, porque ha existido siempre. Lo peor de todo es la apatía e indiferencia, que de una forma absolutamente "genial" el poder, en sus distintas manifestaciones y expresiones, ha conseguido llevar a la humanidad. O quizás no a toda la humanidad sino a una parte de la misma, agobiada por la idea de tener que triunfar, de poseer dos o tres coches... y los demás que se fastidien. "
"Me gustaría escribir un libro feliz; yo tengo todos los elementos para ser un hombre feliz; pero sencillamente no puedo. Sin embargo hay una cosa que sí me hace feliz, y es decir lo que pienso. "
Éstas citas son suyas, pero ésta otra no, y va dedicada:
"Andrés se inclinaba a creer que el pesimismo de Schopenhauer era una verdad casi matemática. El mundo le parecía una mezcla de manicomio y de hospital; ser inteligente constituía una desgracia, y sólo la felicidad podía venir de la inconsciencia y de la locura."("El árbol de la ciencia". Pio Baroja)
El mundo es hoy un poco más gañán que ayer (y menos que mañana). Ya van quedando menos libre pensantes, menos sabios...
Onte, e nun dos blogs que visito con certa periodicidade, fixéime nun listado de varios libros que aparecían relacionados na súa marxe dereita. Entre eses libros -a cada cal máis interesante- atopábase un do escritor ourensán Diego Ameixeiras.
"Tres segundos de memoria" publicóuse no ano 2006, e con él, Diego gañou o Premio Xerais de novela. Líno a comezos do 2007, e, en varias das súas partes, atopéi similitudes con como era a miña vida mediada a vintena: De cando a pouco de rematar a carreira non tiña traballo nin perspectivas de telo a corto/medio prazo. De cando vivía para a fin de semana e as preocupacións pasaban por coller as borracheiras do século. De cando odiaba as tardes dos domingos polas resacas, as comeduras de tarro, e por ser os "días oficiais das parellas felices de namorados". De cando os meus amigos comezaban a cambiar e a "facer as súas vidas" e eu sentía que me quedaba atrás. De cando odiaba Ourense por que facíame sentir preso nunha pequena cárcere sen posibilidade de escapatoria. De cando as lembranzas dos amoríos pasados, dos amores platónicos, das equivocacións propias ou alleas, non me deixaban durmir polas noites. Aínda que hai cousas que por desgraza non cambiaron co paso dos anos.
Hoxe erguinme demasiado cedo para ser domingo. Aproveitando que "Tres segundos de memoria" está a coller pó nun estante da casa dos meus pais e que non tiña mellor cousa que facer, entreguéime de novo a súa lectura. Trátase dunha novela curta que engancha e lese dun tirón. Os capítulos son moi cortos, directos e con reflexións bastante interesantes. Nesta ligazón tendes unha mostra que reflicte con perfección o complicado das post-relacións.
A novela xira arredor do día a día dun trintañeiro que habita sen rumbo nin norte, no post-fracaso. Aínda que sería máis acertado dicir, que é a vida do protagonista a que xira arredor de Alba, unha -ex á que considera a muller da súa vida. Alba sempre está presente en todo o que fai. A novela finaliza cunha reconciliación "amigable" con Alba e cun cambio de vida por parte do protagonista.
Apetéceme transcribir un dos seus capítulos. Escollín un ao chou e saíume este:
"Mínimas confianzas
Miráballe fixamente as tetas a un manequín anoréxico cando, reflectido no escaparate, iluminouse o sorriso demoledor de Alba. Cando dei a volta, os seus braxos abríronseme de par en par coma unha tesoira e corteime moito.
- Anda, dame unha aperta, estúpido.
Había tempo que non se amosaba tan despreocupada comigo e mesmo suxeriu a idea de tomarmos un café nun bar próximo, proposición que aceptei de inmediato.
- Deixeino con Manu, sabes? -díxome
Alba ten vinte e oito anos, pero ás veces fala como se acabase de facer a primeira comuñón. Nesa diferencia horaria e na turxencia dos seus meandros radica parte do seu atractivo, que se completa cun coeficiente intelectual varios puntos por riba da media e cun sorriso capaz de iluminar un túnel. Alba estudou Historia da Arte, sacou varias matrículas e dende hai uns meses traballa nun museo, aínda que o que máis lle gustaría sería rematar unha tese de doutoramento que nunca empezou porque sempre lle falta tempo e un tutor que non se pase. Alba é morena de ollos negros e pel escura, algo espigada nos andares e moi pouco afeccionada ao consumo de bebidas gaseosas. Alba era a muller da miña vida.
- Con Toxic Machine? e iso?- pregunteille
- Nada, é que o tema non acababa de funcionar.
- Iso sempre pasa.
- Espero que non te fagas ilusións de ningún tipo. Agora quero estar comigo mesma.
- Xa.
Choveu moito dende que non falábamos como dous seres civilizados. Recoñezo que, en certa medida, fun eu quen puxo as cousas un tanto difíciles, sobre todo dende o día que tentei introducirlle un vaso de tubo na boca a ese rabeno chamado Manu Toxic Machine.
- A culpa foi súa, por ir de moderno escoitando porcalladas -díxenlle a Alba.
- Iso non foi o peor.
- Como?
- Logo dixécheslle que querías furarlle a próstata cunha botella de Jameson.
- Iso xa non o lembro. Maldito speed.
Alba díxome que fora unha separación pactada e sen hostilidades, pero adiviñei nos seus ollos, que non me enganan, que algún problema houbo.
- Incompatibilidade de caracteres, eu que sei. Manu está moi concentrado na música e eu xa sabes que tampouco son moi propensa a querer parella.
- Ah, non?
- Non.
- Pois quen o diría, porque me deixaches por ese furricas cheo de chapas.
- Foi unha casualidade. Esas cousas, unha non as busca.
- E antes de estar comigo andabas con aquel garda xurado que pulía farlopa á saída do Parlamento.
- Con Xocas?
- Si. Ese si que me caía ben, mira. Unha gran persoa e mellor pai de familia.
- Ai, non empecemos outra vez cos teus traumas, vale?
Alba díxome que pretende que sexamos amigos nun futuro próximo, cando as miñas feridas cicatricen definitivamente. Que teñamos unha relación máis ou menos normal e unha mínima confianza que permita contarnos os nosos problemos. Eu expliqueille que non hai ningún tipo de problema pola miña parte, sempre e cando non saia con tipos como Manu Toxic, a quen lle desexo a precariedade sexual máis absoluta e unha longa travesía no deserto do onanismo e autocompaixón.
- Non sexas cruel, home - dixo Alba.
- Só o xusto, respondín.
Non sei ata que punto fun consecuente comigo mesmo ao aceptar a suxestión de Alba, pero espero poder soportala non como unha cruz, senón como unha mostra de que son capaz de asumir as miñas contradicións. Vela dese xeito -"amiga"- vaime supoñer un esforzo de considerables proporcións. Se bebo dous cubatas na súa presenza, o meu concepto de amizade interxéneros hase diluir á mesma velocidade que se me multipliquen as présas."
Álvaro Cunqueiro reflejaba sus impresiones sobre Ourense en su primera visita a la ciudad en el año 1933:
"Así como eu bebería bon viño de Ourens,
pongo por caso en la calle de los Arcedianos -haciendo honor a las vendimias de la Mitra-, así bebería el agua clara de la fuente en la plaza del Hierro, tal y como lo bebí, un delicioso y fresco vaso, allá por el año de 1933, en mi primera visita a Ourense. Me ofreció el vaso Cándido Fernández Mazas, quien, muy seriamente, nos explicaba, a Manuel Colmeiro y a mí, que aquella era la única agua de Ourense que no estaba envenenada. Colmeiro exponía su pintura en el Liceo, había juegos florales con María Luz Morales de mantenedora, y visitaba Ourense por aquel Corpus -¡qué enorme calor!_.
De aquellos días ourensanos conservo la gran amistad de don Vicente Risco y el recuerdo de Xurxo Lourenzo. Colmeiro y yo discutíamos acerca del color de Ourense y Xurxo estaba de mi lado; habíamos ido a Proust a buscar tal color, al propio nombre de Guermantes: mordovée. Esto en lo que toca a la palabra Ourense y su color.
Ourense tiene un color más cálido que su nombre, un color antiguo, casi compostelano, pero un color compostelano mucho más luminoso, el color de Compostela en agosto. En Ourense hay algo que es Compostela en un sentido profundo, algo que le viene a Ourense de la "ribeira sagrada", y algo que Ourense mismo tiene. De Ourense digo yo lo que Charles Péguy decía de su Orleans natal: "Est bien autre chose qu`une capitale de lointaine paysannerie: c´est le pays" (es algo más que una lejana capital de campesinos: es el país). Ourense, para el gallego que bien piense, el país es. Es el país gallego en uno de sus rostros más cabales y nobles."
"La última lágrima" es un texto de Jaime Noguerol que he extraído del libro "Ahora Ourense":
"Viajero, peregrino: que tu llegada sea al atardecer, cuando llovizna; la ciudad huele a su alma húmeda y el cielo está violáceo, rotundo, ourensano. Entonces, toma la mirada del más viejo de los caminantes, aprieta tu talismán protector, déjate ir; respira hondo, algo te susurra: "estás en territorio sagrado".
Parque de San Lázaro, el lugar exacto para tu viaje iniciático por Auria. Notarás la presencia que guía tus pasos. Te sientas en el banco que amó el poeta más maldito de la ciudad. Fija tus ojos en la fuente. Algo cálido asciende por tus vértebras y te posee.
Caminas por Santo Domingo, calle viva y franciscana; las piedras humildes te dan serenidad. Alguien con la pupila de los extraviados se acerca por tu acera; hazle sitio y salúdale cortés: esta ciudad siempre ha amado a sus extravagantes, a sus locos y a sus genios. De súbito se detiene: "¿no nota usted algo espeso en la calle, una fiebre súbita? ¿sabe cuando fue más feliz esta ciudad? Hubo un tiempo en que éramos muchos los huéspedes de la Casa de Salud. Los sábados, el director abría las puertas y la ciudad nos recibía con brazos abiertos. Dessde los dos lados del espejo hablábamos el lenguaje secreto de la sacerdotisa. Nunca este lugar fue tan fiel a su destino".
De pronto la mano imperceptible que te guía te sujeta con firmeza; estás en la Plaza do Ferro. Los escasos transeúntes caminan huidizos y transportan algo indescifrable en la frente. Una mujer de edad incierta trae cenizas y algas en su cintura; te mira fijamente. No la temas. Estás frente a frente con el pálpito, la vibración y la herida de la ciudad. No. No la temas, es acogedora y te da la bienvenida.
Calle de la Paz adelante, caminas sobre el vientre femenino de Ourense. Transitas por el lugar más amado de las sacerdotisas. En este hechizo, de él, nacieron las mejores mentes literarias y pensadoras del territorio galaico. Pasos firmes sobre las piedras gastadas. No respires: una leve reverencia. Pasa alborotada la lírica, los jóvenes airados de la Generación Nós. Foulard de seda, uno; levita y pajarita otro; dandys todos. Van a su café favorito a terminar la noche. Sigues sus pasos. Pegas tus ojos al cristal del Royaltie. En una mesa discuten sobre la existencia del Diablo. Arrebatado por las musas, alguien se alza sobre el mármol de la mesa y recita un poema: "...Hasta cuando golpearán los vientos el huerto de las aguas/para que la última lágrima caiga...". Tras la barra -ojos sabios tras el disfraz de barman-está ella: "Soy la ciudad más cantada por los poetas".
Viajero, peregrino, has de seguir tu camino. Ya estás en la Rúa das Tendas, próxima a la Plaza Mayor. Hueles el miedo que viene solitario por la calle. Tres hombres aúllan con voces insolentes; Milhomes, gesto corrosivo, al frente. Déjalos. Aprieta tu talismán protector. No te cruces en su camino: son el lado salvaje de la ciudad. Van a cumplir su destino fatal allá. Más allá.
Entras en la Plaza Mayor. Estás en la plaza general del mundo. Es la hora del mercado de las sombras. No mires más. Tu guía te empuja hacia las Burgas. No te atrevas, no alces tus ojos al altar. Hay ceremonia: convocadas en círculo están todas las magas. Resuena la risa clara de la sacerdotisa.
Busca el camarín de la Virgen del Carmen. Allí habitan flores frescas de todas las mujeres que aliviaron el dolor húmedo de la ciudad durante siglos.
Estoy sentado al borde del Miño, sólo; cae lluvia vieja y ourensana. Convoco a las presencias que tejen el destino de este trozo del mundo. Estoy justo donde sabias ancianas se sumergen iluminadas en el lado oculto. Quiero conocer el lenguaje misterioso de este lugar, las poderosas manos que me atenazan cuando trato de salir de la ciudad. Los dedos de cera que me tocan el hombro por las calles para darme un recado que no descifro. Esos ojos que me miran en mi insomnio. La última lágrima que nunca cae."
Ha sido mentar a los KINKS y enseguida se me vino a la cabeza la canción "Days", la canción que se quedó fuera del "Village Green" , y como siempre que la escucho, uffff! sobran las palabras y a recoger el corazón del suelo:
Después he buscado el "Village Green Preservation Society" de entre la pila de cd`s y me lo he puesto, mientras leía por enésima vez, el que creo que es el mejor artículo -al menos el más emocionante- que se ha publicado en Power Pop Action! en sus casi cinco años de historia. Es sobre los Kinks y sobre el "Village Green" y demuestra que no hace falta ser periodista ni siquiera un buen redactor, para comunicar sentimientos y expresar emociones. A esto es a lo que le llamo yo ser un aficionado a la música, a esto es a lo que le llamo escribir con el corazón en la mano. Su autor es Carlitos Findout, y como digo, vale la pena leerlo...y que vivan los Kinks!:
El domingo por la tarde tuve una discusión Terrivels con mi chica, un juego de niños las que tenemos por aquí, aprendices de brujo.
Se nos ocurrió poner a los enanos el “St Peppers” para que en casa se celebrase también el 40 aniversario, jajjaj, como debe ser...
A mitad del disco ella me ha mirado y me ha dicho; “Qué grandes son, mira como bailan los niños” ... “Total”, le he dicho, “Pero mira que el St Peppers no es mi disco favorito suyo, y hay gente que prefiere el “Pet Sounds”, y del 67, si me preguntaran cual es mi disco favorito lo tendría clarísimo, de largo el “Something Else by the Kinks”, y después, y antes que el St, Peppers, el “Younger Than Yesterday”...
“Bueno, pero que tendrá que ver”, me ha contestado, “ya estás con tus historias, Carlitos, son todos discos muy diferentes, sobre todo el de los Kinks, y además Charly: los Beatles SON los Beatles”...
Esto último dicho en un tono... que la verdad, acojonaba...
“Si, sí, esta claro” ... he contestado, y me he callado.
Pero cuando han sonado "Good Morning" y "When I´m Sixty Four" no lo he podido evitar: “Pero oye, Teresiña, reconocerás que haciendo estas cancioncitas a lo Music Hall y a lo cabaret, (sí, lo de cancioncitas no era inocente...) el Davies se merienda a los tres Beatles de una tacada, sin masticar, de postre se aprieta al George Martín (Dios le bendiga también a él, esto es un Sir) y aún se queda con hambre”... “¿No?”
Ella NO me ha mirado:
“Mira Carlitos, a fan de los Kinks no me ganas ni tú, chavalín, pero si a un clásico como "When I´m Sixty Four" le vas a llamar cancioncita, mejor lo vamos a dejar”... eso ha dicho ella. Sin mirarme.
Ella es ultrafan de los Kinks, como yo de los Beatles, pero ya daba igual, la tensión era ya insostenible, jajjajaj.
En ese momento ha aparecido corriendo en el salón mi hija mayor, ¡¡¡¡¿¿¿“Papá, Mamá, ponemos a los Kinks para bailar”???!!!...
Yo no he querido oír más...
Me he ido discretamente a llenar los baños. Y no he silbado...
Después por la noche, me puse a escribir esto:
¿Fue el 66 el mejor año de la historia del R,n,R?, creo que merezco el premio a la pregunta estúpida del año, jajjaja, bueno, no lo sé, pero desde luego fue un año acojonante, no sólo porque fue el año del nacimiento de Mirablunti, sino también porque como dicen los cánones, el 66 fue el año de la Psicodelia, el año en el que los primeros comenzaron a dejarlo todo y a marcharse.
Sin hacer ruido y despacito, los primeros; sin prisas, en 1966.
Sólo un año después, el tiempo ya no estaba del lado de nadie, las maletas se hacían a la carrera, sin mirar, cualquier fecha parecía tarde entonces y lo nuevo, viejo.
En ese año, en 1967, se fueron casi todos.
Claro que a los sires, y a los lores, y a los chamarileros, a los hombres orquesta, a los clowns, y a los mimos del Imperio, a los del vodevil y las variedades, a los "chiflados", a los “a su puta bola” quiero decir, esto no parece que les importara demasiado.
Más bien nada.
Ese mismo año, en el 67, mientras Todos corrían, ellos tuvieron los santos cojones, ¡Dios les bendiga!, de sacar una cosa tan sencilla como el “Something Else by ”, sólo el “Something Else”, en el año CERO del St, Peppers y George Martín. En el año uno de la psicodelia,
en el año del señor de 1967.
En el 68 se fueron los últimos... Maravillosas Odiseas espaciales, Odiseas y Oráculos, Quintas dimensiones, Revoluciones blancas, uno y nueve, todos estaban entonces muy lejos, a 20000 años luz de casa...,
A ocho mil millas de altura... todos...
Irse, irse muy lejos, y correr. Eso era entonces lo que había que hacer, lo que estaba en el aire, el signo de los tiempos. En 1966, y en 1967, y en...
Y joder!!
Había que decidirse sí o sí, allí no quedaba nadie, y era ya tardísimo, era ya 1968.
Y los Davies eligieron....
Y se quedaron.
Solos.
Sentados a la orilla del río, viendo el agua correr, sintiendo el rocío fresco de la mañana, y cerrando los ojos..., recordando su pequeño pueblo verde, con su iglesia, su reloj y su campanario; y hablando de la mansiones Tudor, de las mesas antiguas de billar, y de las tazas de té, y de la mermelada de fresa, y de sus variedades.
Riendo, tomando fotos unos de otros sólo para probarse que existían de verdad...
y recordando a los viejos am¡gos, ¿te acuerdas Walter? , es sólo un eco ese nombre, Walter: ¿no es una vergüenza como todo nuestro pequeño mundo ha cambiado?...
y que más podían hacer ellos!!!...
¿no es ésta acaso una bonita escena?
Y allí, en su pequeño pueblo verde, con su iglesia, su reloj y su campanario, mientras a su alrededor veían a todo el mundo desaparecer, los kinks grabaron uno de los discos más melancólicos, más emocionantes y más nostálgico que yo he escuchado nunca.
Y el más hermoso.
Con la nostalgia que se siente no sólo por las cosas que un día fueron, que da igual, sino sobre todo y más bien, por las que nunca han sido.
No es un disco perfecto éste, ninguno de los de los hermanos Davies lo fue, ese tipo de discos inmaculados sólo los hicieron Lennon, Harrison, MacCartney y George Martín, los cuatro juntos, éste sólo es como los Kinks. Seguro que el “Something Else” es más grande todavía, o el “Arthur” el más ambicioso, y el “Face to face” el primero en desencadenar lo que los Davies hicieron del 66 al 69, y qué más da, cómo elegir!!!
Pero, “ The Village Green Preservation Society” (no es del siglo pasado, esta canción, es de hace mil siglos) “Wicked Anabella” y “Big Sky” (jajjaja, finalmente la maravillosa ola del 66, acabó por alcanzarlos también a ellos, por lo menos llegó hasta sus pies...) “Sitting by The Riverside” (Dios salve el Music Hall) “Animal Farm” “Village Green” (una derrota más) “Picture Book”, ( 37 años para ser singles de “existos”) “Starstruck”, “All Of My Friends Were There”.... esto es lo que salía entonces de la cabeza más quincallera, y más Dandi del Pop.
Me quedo con el Village Green por como dice "Lazy" y "Daisy", y "Scobi dobi do"... jajajaj, y porque ellos querían hacerlo doble y no pudieron ni intentarlo, PYE se negó, los Kinks no eran un grupo vendedor como para arriesgar un disco doble, y os lo juro, dejaron fuera “Days”, en el "The Kinks are the Village Green Preservation Society”, “Days” quedó fuera,
en el disco sin singles que los Kinks grabaron en mil novecientos sesenta y ocho, “Days” no tenía sitio...
Dios bendiga la luz que caía entonces sobre ellos...
Vamos, que hay que joderse, que tuvieron que sacar a toda leche “Days”, antes que el “Village Green”.
Así que no diré que es perfecto, ni diré que el mejor disco de la historia, ni gilipolleces así, os tiraríais todos al cuello y haríais muy bien, jajjajaja
Sólo diré que Ningún otro disco se parece tanto…
…al Pop quiero decir. A eso sí me atrevo. Que yo no conozco un disco que se me parezca tanto al Pop como se parece el Village Green.
Como no atreverse sólo a esto...
Si ellos se quedaron....
1965,
Todavía trajeados a la mod, como dicen en el enlace, INCREÍBLE. Y antes que llegaran los “ragas”y las camisas indias, y la gran ola , y antes que llegara “Rain”, y “Norwergian”, y “Eight Miles High”, y tantas maravillas acojonantes:
Y sí, sólo entreabrieron una puerta, y sólo se asomaron, y no entraron.
Y dicen que antes estuvo “Heart of Soul”.
Ya sé. No es mucho, y da igual.
Pero es que es lo único que se me ocurre que pueda explicar lo que no puede explicarse.
Lo que nadie entiende.
Por que a ellos no se los llevó la gran ola, porque nunca se fueron...
A ocho mil millas de altura.
Como todos. En 1966.
Y quién puede saber, si quizá en 1965, o antes, o en otra vida, ellos ya estuvieron allí.
1968
Escuchad las segundas voces de Dave, tan maravillosas y sencillas como todo el "Something Else" y como todo el "Village Green", y ya que no llora Raymond Douglas como dicen ahí,
llorad vosotros...
http://es.youtube.com/watch?v=J6ROIbhD4Ls
Llorad fanáticos de los Kinks.
Por los pequeños pueblos verdes que claro que nunca fueron, y por los Imperios...
Perdidos todos.
Y por la mermelada de fresas... jajjajaja
Y por los Días...
Y seguid guardando el secreto....
los Kinks eran The Green Village Asociation Preservation Society,
Pero joder... ¡¡¡¿¿¿cómo iban a irse???!!!...
Dios bendiga la luz que caía entonces sobre ellos... en 1968.
otra vez...
Y que Dios salve el Village Green
Y a mi hija,
Dios bendiga la luz que caía ayer tarde sobre ella,
"Auria, mi ciudad natal fundada hacía dos mil años como una necesidad del Imperio Romano y habitada y enriquecida luego, como punto termal, por funcionarios y señores coloniales, pasaba hogaño por ser un pueblo enteramente sometido a la Iglesia, por un "pueblo levítico", como decían los progresistas locales, sin saber cabalmente lo que decían, como suele ocurrirles casi siempre a los progresistas que adoptan las grandes palabras no en vista de su significado sino de una aproximación vagamente sonora al objeto que quieren declarar. Pero no era verdad. Auria, al menos en el mayor número de sus gentes, no era "levítica", ni "nea", ni "ultramontana", ni nada que cupiese cabalmente en los tonantes epítetos del liberalismo.
La catedral figuraba como la más hermosa anécdota de su pasado -junto con el puente de Trajano-, como un bello anacronismo enfáticamente ignorado más allá del orgullo que causaba en los aurienses su presencia corpórea, material; aunque, en verdad, el más calladamente admirado por el pueblo y el más incansablemente interrogado por lo eruditos, en cuyo ilustre grupo se mezclaban los de condición reaccionaria y los de proveniencia liberal y atea.
Pero Auria no era un pueblo religioso, al menos en el sentido en el que el inocente jacobinismo indígena, lo denominaba cubil del fanatismo, y la catedral, en el verso de un poeta excomulgado, monstruo hidrópico, obedeciendo también a razones de inextricable sentido. No, las cosas eran allí mucho más modestas y vulgares.
Sin embargo, las gentes rezadoras y principales tenían gran poder y mostrábanse duras de entraña, secas de mollera y de famosa intolerancia. Y como, por poseer el dinero, eran las que regían la política y la influencia, Auria daba de sí unos diputados a Cortes que, además de ser una verdadera miseria mental y moral, alteraban, ante los extraños, la imagen de la ciudad (se ve que Ourense, desde siempre, ha exportado Baltares por el mundo adelante). Pero Auria no era nada de eso, nada cubil, empezando ya por su ser en naturaleza y paisaje. Tendíase en la caída de un alto castro barbado de pinos, a lo largo de un río lento, ancho, patriarcal, que corría por entre viñedos buscando los valles del Ribeiro con su alegría frutal y su pachorra dionisíaca. Una literata le había llamado, con trabajada frase decimonónica, "bacante tendida entre viñas"; y las alabanzas antiguas, las de los literatos clásicos, las de los poetas medievales y de los escritores más hacia nuestros días, se referían a ella con elogios para su condición de abundancia y gozo en la producción y en las cosas que halagan el sentido. Las leyendas de glotones y el recuento de célebres comerotas contaban por mucho en las tradiciones de la ciudad"
("la catedral y el niño"- Eduardo Blanco Amor. 1948)
"La catedral y el niño" fue la primera novela de Blanco Amor y en ella describe la ciudad de Ourense de principios del siglo pasado. La escribió en Buenos Aires, ciudad en la que vivió primero como emigrante y posteriormente como exiliado. La redacción es farragosa por momentos y el léxico rico y variado. Es el típico libro que hay que leer con un diccionario en la otra mano, pero para los que nacimos y crecimos en Ourense, para los que nos sentimos ourensanos, este libro es una gozada. No soy mucho de "A Esmorga", más allá de su "andaina" por las calles de Auria, su argumento es demasiado crudo para mi gusto. Con este libro he disfrutado más. Blanco Amor era un ourensano que amaba a Ourense, su ciudad natal (casi tanto como yo, y eso ya es mucho decir, jejeje), por eso la mayor parte de sus novelas están ambientadas en esa ciudad, a la que él, y como no podía ser de otra manera en un ourensanista de pro, llamaba AURIA.
Hace unos días le dediqué una entrada a este libro de Baroja, hoy la segunda. Le dedicaré más entradas en los próximos días, aprovechando que estoy con su segunda lectura que siempre es con la que más se repara en detalles.
Baroja y el mundo:
"A los pocos días de frecuentar el hospital, Andrés se inclinaba a creer que el pesimismo de Schopenhauer era una verdad casi matemática. El mundo le parecía una mezcla de manicomio y de hospital, ser inteligente constituía una desgracia y sólo la felicidad podía venir de la inconsciencia y de la locura"
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Baroja, el patriotismo rancio y manipulado; y la educación:
"El estudiante culto, aunque quisiera ver las cosas dentro de la realidad e intentara adquirir una idea clara de su país y del papel que representaba en el mundo, no podía. Los periódicos daban una idea incompleta de todo, la tendencia general era hacer creer que lo grande de España podía ser pequeño fuera de ella y al contrario, por una especia de mala fe internacional.
Si en Francia o en Alemania no hablaban de las cosas de España, o hablaban de ellas en broma, era porque nos odiaban, teníamos aquí grandes hombres que producían la envidia de otros países. España entera vivía en un ambiente de optimismo absurdo. Todo lo español era lo mejor.
Esa tendencia natural a la mentira, a la ilusión del país pobre que se aísla, contribuía al estancamiento, a la fosilificación de las ideas.
Aquel ambiente de inamovilidad, de falsedad, se reflejaba en las cátedras. Los profesores del año preparatorio eran viejísimos, sin duda no los jubilaban por sus influencias y por esa simpatía y respeto que ha habido siempre en España por lo inútil."
"Antoñito era un andalú con una moral de chulo; se figuraba que dejar pasar a una mujer sin sacarle algo era una gran torpeza. Para Antoñito, toda mujer le debía, sólo por el hecho de serlo, una contribución, una gabela.
Antoñito clasificaba a las mujeres en dos clases: unas las pobres, para divertirse, y otras las ricas, para casarse. Antoñito buscaba la mujer rica con una constancia de anglosajón. Como tenía buen aspecto y vestía bien, al principio las muchachas a las que se dirigía le acogían como un pretendiente aceptable. El audaz trataba de ganar terreno, hablaba a las criadas, mandaba cartas, paseaba la calle. A ésto le llamaba él "trabajar" a una mujer."
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Muy difícil seleccionar algún párrafo del capítulo "inquisiciones", que incluye buenas discusiones sobre filosofía, biolofía, ciencia, Kant, Schopenhauer...
"la ciencia nos da la descripción de una falange de este mamuth que se llama universo, la filosía nos quiere dar la hipótesis racional de cómo puede ser este mamuth"
·La ciencia es la única construcción fuerte de la humanidad. Contra ese bloque científico del determinismo ¿cuántas olas no han roto? Religiones, morales, utopías...y sin embargo, el bloque continúa inamovible, y la ciencia no sólo arrolla esos obstáculos, sino que los aprovecha para perfeccionarse."
"La verdad puede convertirse en un arma de combate si la falseamos. No hay fanatismo en las Matemáticas ni en las Ciencias Naturales ¿Quien puede vanagloriarse de defender la verdad en política o en moral? El que así se vanagloria, es tan fanático como el que defiende cualquier sistema político o religioso. La ciencia no tiene nada que ver con eso; ni es cristiana, ni es atea, ni revolucionaria, ni reaccionaria."
Si algún día tuviese que preparar un listado con mis diez libros favoritos, uno de los elegidos sería "La Peste" de Albert Camus. Los libros que me aportan algo más que un simple argumento entretenido, siempre me han hecho disfrutar. Soy poco dado a los "pasatiempos" y a la literatura vacía. Una vez finalizada la lectura de un libro, me gusta relegar a un segundo plano su hilo o hilos argumentales para, de este modo, tratar de encontrar las ideas que ha querido expresar su autor y posteriormente, desde mi propia forma de pensar -siempre he sido poco influenciable-, analizarlas y estar o no de acuerdo con ellas. "La Peste" es uno de esos libros con los que coincido al cien por cien.
Selecciono estos párrafos del libro de Camus, son la descripción de una ciudad argelina y de sus habitantes a mediados del siglo pasado, antes de ser desvastada por "la peste", pero que coincide perfectamente con la descripción que se podría hacer de cualquier ciudad actual del "primer mundo" (siempre me ha hecho mucha gracia eso del "primer mundo", para todo hay que establecer clases y jerarquías...) y que ponen de relieve que los comportamientos básicos de la mayoría de la gente (por encima de religiones, culturas y leyes) son los mismos en cualquier época y en cualquier parte del mundo. Transcribo también un tercer párrafo que coincide con el último párrafo de "la peste" y que transmite esa idea tan "barojiana" de relacionar felicidad e inconsciencia.
"El modo más cómodo de conocer una ciudad es averiguar cómo se trabaja en ella, cómo se ama y cómo se muere. En nuestra ciudad, por efecto del clima, todo ello se hace igual, con el mismo aire frenético y ausente. Es decir, que se aburre uno y se dedica a adquirir hábitos. Nuestros conciudadanos trabajan mucho, pero siempre para enriquecerse. Se interesan sobre todo por el comercio, y se ocupan principalmente, según propia expresión, de hacer negocios. Naturalmente, también les gustan las expansiones simples: las mujeres, el cine y los baños de mar. Pero, muy sensatamente, reservan los placeres para el sábado después del mediodía y el domingo, procurando los otros días de la semana hacer mucho dinero. Por las tardes, cuando dejan sus despachos, se reúnen a una hora fija en los cafés, se pasean por un determinado bulevar o se asoman al balcón. Los deseos de la gente joven son violentos y breves, mientras que los vicios de los mayores no exceden de las francachelas, los banqueros de camaradería y los círculos donde se juega fuerte al azar de las cartas.
Se dirá, sin duda, que nada de esto es particular de nuestra ciudad y que, en suma, todos nuestros contemporáneos son así. Sin duda, nada es más natural hoy día que ver a las gentes trabajar de la mañana a la noche y en seguida elegir, entre el café, el juego y la charla, el modo de perder el tiempo que les queda por vivir. Pero hay ciudades y países donde las gentes tienen, de cuando en cuando, la sospecha de que existe otra cosa. En general, eso no hace cambiar sus vidas, pero al menos han tenido la sospecha y eso es su ganancia. Orán, por el contrario, es en apariencia una ciudad sin ninguna sospecha, es decir, una ciudad enteramente moderna. Por lo tanto, no es necesario especificar la manera de amar que se estila. Los hombres y mujeres o bien se devoran rápidamente en eso que se llama el acto del amor, o bien se crean el compromiso de una larga costumbre a dúo. Entre esos dos extremos no hay término medio. Eso tampoco es original. En Orán, como en otras partes, por falta de tiempo y de reflexión, se ve uno obligado a amar sin darse cuenta."
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"Oyendo los gritos de alegría que subían de la ciudad, Rieux tenía presente que esta alegría está siempre amenazada. Pues él sabía que esta muchedumbre dichosa ignoraba lo que se puede leer en los libros, que el bacilo de la peste no muere ni desaparece jamás, que puede permanecer durante decenios dormido en los muebles, en la ropa, qu espera pacientemente en las alcobas, en las bodegas, en las maletas, los pañuelos y los papeles, y que puede llegar un día en que la peste, para desgracia y enseñanza de los hombres, despierte a sus ratas y las mande a morir en una ciudad dichosa."
Después de un tiempo, uno aprende la sutil diferencia entre sostener una mano y encadenar un alma, y uno aprende que el amor no significa acostarse y una compañía no significa seguridad, y uno empieza a aprender...
Que los besos no son contratos y los regalos no son promesas, y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos, y uno aprende a construir todos sus caminos en el hoy, porque el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes... y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad.
Y después de un tiempo uno aprende que si es demasiado, hasta el calor del sol quema. Así que uno planta su propio jardín y decora su propia alma, en lugar de esperar a que alguien le traiga flores.
Y uno aprende que realmente puede aguantar, que uno realmente es fuerte, que uno realmente vale, y uno aprende y aprende... y con cada día uno aprende.
Con el tiempo aprendes que estar con alguien porque te ofrece un buen futuro significa que tarde o temprano querrás volver a tu pasado.
Con el tiempo te das cuenta de que si estás al lado de esa persona sólo por acompañar tu soledad, irremediablemente acabarás no deseando volver a verla.
Con el tiempo entiendes que los verdaderos amigos son contados, y que el que no lucha por ellos tarde o temprano se verá rodeado sólo de amistades falsas.
Con el tiempo aprendes que las palabras dichas en un momento de ira pueden seguir lastimando a quien heriste, durante toda la vida.
Con el tiempo aprendes que disculpar cualquiera lo hace, pero perdonar es sólo de almas grandes.
Con el tiempo comprendes que si has herido a un amigo duramente, muy probablemente la amistad jamás volverá a ser igual.
Con el tiempo te das cuenta que aunque seas feliz con tus amigos, algún día llorarás por aquellos que dejaste ir.
Con el tiempo te das cuenta de que cada experiencia vivida con cada persona es irrepetible.
Con el tiempo te das cuenta de que el que humilla o desprecia a un ser humano, tarde o temprano sufrirá las mismas humillaciones o desprecios multiplicados al cuadrado.
Con el tiempo aprendes a construir todos tus caminos en el hoy, porque el terreno del mañana es demasiado incierto para hacer planes.
Con el tiempo comprendes que apresurar las cosas o forzarlas a que pasen ocasionará que al final no sean como esperabas.
Con el tiempo te das cuenta de que en realidad lo mejor no era el futuro, sino el momento que estabas viviendo justo en ese instante.
Con el tiempo verás que aunque seas feliz con los que están a tu lado, añorarás terriblemente a los que ayer estaban contigo y ahora se han marchado.
Con el tiempo aprenderás que intentar perdonar o pedir perdón, decir que amas, decir que extrañas, decir que necesitas, decir que quieres ser amigo, ante una tumba, ya no tiene ningún sentido. Pero desafortunadamente, solo con el tiempo...