sábado, 16 de octubre de 2010

Os presento a mi nueva lesión





En realidad no es una lesión, pero las molestias en los aductores (no confundir con abductores) son la causa de mi desánimo de estos últimos días. Aunque la semana ha sido fructífera en cuanto a noticias de actualidad: el Partido neocón del Té, el "Gran Hermano" que se ha organizado con la excusa del rescate de los mineros chilenos, las declaraciones de Esperanza Aguirre y de su amigo Díaz Ferrán, los abucheos a ZP en el desfile de las Fuerzas Armadas, Neira y Puerta que parece que no podían vivir el uno sin el otro, la próxima visita de El Papa a Santiago a la que le encuentro más lógica y sentido que al 90% de las actividades organizadas a cuenta del dinero de todos por ese chiringuito-negocio de la Xunta de Galicia llamado Xacobeo ¿no se trata de celebrar lo que los católicos denominan Año Santo?, la nueva ofensiva contra los funcionarios, la amenaza de más recortes de derechos, las huelgas generales en Francia, etc- me han faltado humor y ganas para preparar las actualizaciones.

Las lesiones se me presentan con una precisión casi matemática. Todos los años en vísperas de la carrera pedestre de San Martiño siempre sufro algún contratiempo doloroso. Que si los gemelos, que si las rodillas, que si el hombro, que si la periostitis tibial...este año han sido los aductores, concretamente los de la pierna derecha. Parece que existe toda una conspiración judeo-masónica que me impide participar en la carrera pedestre de la ciudad de mis amores. Ya no sé que pensar...

No he esperado ni un sólo día para acercarme hasta el fisioterapeuta y he salido de su consulta con bastante dolor (físico y en mi bolsillo) pero también contento y esperanzado. Por lo visto, estas molestias en los aductores son independientes de la práctica deportiva. Se podían haber presentado en cualquier momento de mi vida aunque no practicase deporte. Las molestias son debidas a una atrofia en los aductores de la cadera y su recuperación media es de tres meses en el 70% de los casos. Durante estos últimos años me he dedicado a fortalecerr otros músculos de las piernas como los gémelos, el bíceps femoral y el cuadriceps, y me he olvidado por completo de fortalecer otras zonas como los aductores de la cadera. De aquellos polvos vienen ahora estas lodos. De la falta de musculación en esa zona vienen ahora las atrofias.


El fisio me ha dicho que podía seguir entrenando, que era muy positivo para recuperar esa zona el trabajo de hipertrofia en el gimnasio a través de máquinas como éstas: máquina 1, máquina 2, también dedicar quince minutos diarios a estiramientos y para no perder capacidad aeróbica, sudar media horita en la elíptica. En cuanto al running, pues me ha dicho que a mediados de la próxima semana, si la evolución del aductor respondía de forma positiva, podía empezar a trotar de forma muy ligera. ¿Qué supone ésto? que a falta de cuatro semanas para la San Martiño, el no poder salir a correr con la "intensidad" de estas últimas semanas es un contratiempo muy grande. Seguiré a rajatabla todas las indicaciones del fisioterapeuta, a pesar de lo doloroso de los ejercicios excéntricos, del coñazo de la media hora de electroterapia y de los 25 euros de cada sesión. Aquí me pasaré las tardes durante las tres próximas semanas, pero es lo que hay ya que este año voy a correr la San Martiño aunque sea con muletas y consciente de que por la falta de entrenamiento de estos días ya no podré conseguir mi objetivo de hacer los diez kilómetros en menos de cincuenta minutos. Soy cabezón y además estoy muy hartito de tener que renunciar siempre a todo lo que me gusta. Hacer deporte me gusta, así que San Martiño, ¡prepárate que vooooy!.


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