sábado, 17 de julio de 2010

12 kilómetros!!



Abandono la crítica social porque además de que no voy a conseguir cambiar el mundo -ni siquiera un poquito- puede dar la sensación de que estoy agobiado o algo, y nada más lejos. Así que me dedico al egoblog para contar experiencias más interesantes. Como por ejemplo, como por ejemplo... ¡Esta mañana he hecho 12 kilómetros de footing!

Aunque pueda parecer una estupidez para gente ajena al running, para mí es algo muy importante. Recuerdo que era la distancia media con la que entrenaba hace diez años. El running me sirve para chequear mi estado de forma física y es motivo de alegría sentirme físicamente igual que hace diez años!. Qué va!! me siento incluso mucho mejor que a esa edad porque estoy más libre de vicios y eso se refleja al hacer deporte. Las sensaciones ya eran buenas a primera hora de la mañana ya que al pesarme, la báscula marcaba kilo y medio menos que hace quince días.

El trabajo bien hecho, al menos en deporte, sí que da sus frutos y cuidar la alimentación, fumar lo menos posible y reducir el alcohol a un par de cañitas cuando quedo con los amigos, más tarde o más temprano se tenía que notar en mi capacidad física. Además he incluido un circuito de running por Santiago de cinco kilómetros, de los cuales tres son en "cuesta", y eso ayuda a mejorar la resistencia y la velocidad. Los progresos se notan cuando "llaneo" por Ourense. Hoy salí con la intención de hacer siete kilómetros, pero cuando llevaba cuatro, a la altura de la pasarela de Outariz, me dije...¿y por qué no ir hasta las piscis de Oira a darme un chapuzón y después quedarme allí media horita tumbado sobre la hierba? Me notaba bien de fuerza, no hacía demasiado calor, tampoco humedad, y aunque eran ocho kilómetros más de los que llevaba y cinco más de lo que tenía pensado hacer, al final decidí ponerme a prueba. Seleccioné un recopilatorio poco cañero en el mp3, reduje el ritmo de carrera y a tirar millas. Lo bueno es que no me supuso demasiado esfuerzo. Finalicé los doce kilómetros con la sensación de que puedo llegar a mucho más si sigo en la buena dirección (cuidándome y tal). He regresado a los 29 años gracias al deporte y esa involución me anima a seguir progresando. ¡Ahora a por los 25!

Una foto de Natalia, una de mis sobrinas, para celebrarlo:



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