viernes, 15 de enero de 2010

Dónde vas con el mantón de Munilla





El tema de "actualidad":

1.- No entiendo por qué las palabras de un cura, o todo lo que pueda venir de alguien de la Iglesia (de cualquier Iglesia) pueden tener tanta repercusión mediática a día de hoy. Está bien que la tenga para las personas que de una forma voluntaria han decidido seguir ese Credo, pero a mí sinceramente, que nadie me obliga a ser católico o de otra Secta, me la pela.

2.- Cierto es que yo esta mañana al leer la noticia también me he sorprendido por el disparate. No daba crédito a lo que estaba leyendo. Lo primero que pensé, y fijándome en la inclinación política del medio de comunicación que había filtrado la noticia, es que a Gargamel le habían sacado una frase fuera de contexto (suele ocurrir) para vender un titular sensacionalista. He buscado por internet la declaración completa que había hecho Gárgamel para la Cadena Ser y efectivamente, ese titular es una frase fuera de contexto que han aprovechado para vender como carnaza y escandalizar a la progresía.

3.- Qué facilidad tiene la progresía para escandalizarse y rasgarse las vestiduras con este tipo de titulares, yo cada día encuentro menos diferencias entre esta gente y la gente de la derecha rancia que tanto critican. En el fondo tienen una hipocresía y una capacidad de reacción y respuesta bastante parecidas. Queda muy bien lo de ser de "izquierdas", es guay, pero ser de izquierdas implica algo más que decir que se es de izquierdas. Al final algunos (generalizar es malo) son iguales de badocos y de cerrados que toda esa gente que vota al PP porque hay que votar al PP, porque todo lo demás es muy malo y se pasan toda la vida convencidos de eso sin la necesidad de plantearse algo más o de profundizar en otras opciones. Esa misma cerrazón, ese mismo catetismo, lo veo últimamente en alguna gente que dice ser de izquierdas.

4.- Cualquier persona que se dice de  izquierdas debería estar de acuerdo en que vivimos inmersos en una crisis ética, en que cada día existe más pobreza espiritual (yo lo identifico con valores, y son diferentes a los que defienden las Iglesias), en la concepción materialista de la vida que padecemos y en que los países ricos somos cómplices de una opulencia insolidaria hacia los pobres. Pues eso es lo que ha dicho Gárgamel en sus declaraciones de ayer, más o menos muy parecido a lo que le llevo escuchando a la gente de izquierdas en estos últimos años. Quizás el fallo de Gárgamel ha sido meter el terremoto de Haiti por el medio a modo de ejemplo y entrar en comparaciones, eso sí que es una bajeza de la que los medios de comunicación han intentado "pillar cacho" para vender un titular sensacionalista y los progres han mordido el anzuelo y han aprovechado para rasgarse las vestiduras. Pero vamos a ver... a estas alturas de la película, tanto revuelo por lo que pueda decir un curita, jajajaja y después nadie se escandaliza por las declaraciones de algunos jueces, de algunos políticos, de algunos empresarios, o de algunos famosos pasados de rosca que salen en televisión (que estoy por apostar que lo que dice estos famosillos influye más en otra gente, que lo que pueda decir alguien que viene de algo tan demodé como la Iglesia Católica) que eso sí que afecta de una forma directa a nuestras vidas, o de que con el consumo de droga estamos financiando cientos de asesinatos al mes en Sudamérica, y así podría seguir con varios ejemplos de cosas que a nadie parecen importarles ni a ningún "progre" escandalizan. La Iglesia Católica, al menos en España, yo creo que afortunadamente ya ha dejado de ser el opio del pueblo desde hace unos cuantos años. Concretamente desde que es una opción y no algo "obligatorio". Hoy los opios del pueblo son otros. A mí particularmente me da más miedo el poder de manipulación y de intoxicación de los medios de comunicación y la rapidez con la que se "propagan" a través de internet, que todas las palabras que pueda decirme un cura, que en mi caso concreto, "ya no van a misa".











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