sábado, 6 de marzo de 2010

Ponga un investigador en su vida



Hay quien opina que la celebración de una manifestación, o la convocatoria de una huelga, no sirve absolutamente para nada. A efectos prácticos es posible que no, ya que ni la una ni la otra sirven para "arreglar" la situación económica del país, pero sí que les veo utilidad para mostrar un rechazo a una situación injusta, o a una forma de hacer política totalmente equivocada. Dicen que "el que calla, otorga", y el silencio nos hace cómplices de su mala gestión. Si no mostramos nuestra disconformidad, de alguna forma estamos dando un visto bueno a unas medidas que nos hunden un poco más cada día y que dan lugar a situaciones demasiado crueles e injustas.

Hoy se celebra en Madrid una de esas manifestaciones que yo califico como "importantes" (hay manifestaciones que son más importantes que otras, a las que no les veo más finalidad que el revanchismo político), aunque su repercusión en esos grandes medios de formación de masas en los que se han convertido los periódicos y televisiones está siendo completamente nula. La manifestación de los investigadores por las calles de la capital de España no es noticia, ni siquiera en las hojas interiores de los periódicos. Parece que la situación injusta por la que atraviesa todo este colectivo de personas no le interesa absolutamente a nadie.

Hace poco días dedicaba una entrada para hablar de lo injusto que me parece que unas personas altamente cualificadas, que han dedicado años y años de su vida a estudiar, no tengan más remedio -por anomalías inentedibles de los que ellos no tienen culpa-, que ser carne de subempleo, o lo que es peor, toparse de bruces con el siempre tan dramático desempleo. El Estado los forma y el mismo Estado les da la patada en el culo cuando finalizan sus estudios y les obliga a emigrar o a aceptar con resignación trabajos que nada tienen que ver con lo que han estudiado y muy por debajo de su cualificación profesional.

Soy de una provincia pobre en la que el responsable de su máxima Institución provincial anuncia sin ningún pudor que reduce en un 20% la partida destinada a inversiones reales al mismo tiempo que aumenta la de gastos de personal (y realmente, a veces me pregunto como se reparte el espacio físico del edificio el numeroso personal que "trabaja" en la Diputación Provincial de Ourense, tiene que existir un auténtico overbooking). Recupero uno de los principales leitmotiv del blog licorguindero: dinero público hay de sobra, pero muy mal gestionado, se destina a cosas que no son importantes. Particularmente, prefiero que se le pague a una persona que está investigando en la lucha contra el cáncer, a contemplar como dieciséis conserjes se pelean por abrirme la puerta en un edificio de la Administración. Prefiero que se invierta en I+D+i, que en los fuegos artificiales de las fiestas, en subvencionar las películas de Almodovar, o en las actuaciones del Xacobeo. Pero también me doy cuenta, de que somos pocos los que pensamos de esta forma. No hace falta más que fijarse en el alto número de votos que reciben en las elecciones los responsables directos de esta situación. En cierta forma, votarles es aplaudir su forma de hacer política y su forma de gestionar el dinero público. Votarles es concederles una carta blanca para perpetuar estas injusticias en el tiempo.

Dos colegas que son investigadores y que se acercan de vez en cuando a las quedadas compostelanas de los miércoles, están hoy en Madrid manifestándose por sus derechos. Uno de ellos acaba de llegar hace dos meses de Italia en dónde estuvo trabajando como biólogo y ahora está en el paro. El otro estuvo en UK trabajando también como investigador y para ir tirando mientras no le sale nada, trabaja de camarero.

Esta actualización no servirá para nada, mi blog ni es popular ni quiero que lo sea, no sé si lo lee mucha gente o poca, y tampoco me preocupa. Pero ahí va este mensaje en una botella por si algún día, al llegar a una orilla remota, alguien con el suficiente poder como para mejorar las cosas, lo abre y lo lee. Desde la más absoluta impotencia, aquí va mi modesto granito de arena y toda mi solidaridad con esta situación injusta por la que están atravesando muchos investigadores españoles. El recorte en la Ciencia, el recorte en Investigación, nos afecta a todos.


2 comentarios:

  1. Se dice leitmotiv.
    “Leif” no significa nada por ningún sitio (”leit” viene de “leiten”, dirigir).

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  2. A fer coño! un poco de comprefsión a los que llefamos un aparafo en los dientefs.

    Chistes malos a un lado, gracias por la corrección ortográfica. Espero haber puesto bien overbooking. Un acierto de dos, un cinco en idiomas, :)

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