
Soy poco cinéfilo, pero esta semana estoy revisando a Bergman. No sé si eso será bueno o malo. "El séptimo sello", o como jugar una partida de ajedrez con La Muerte para conseguir una prórroga de vida, el tiempo que dure la partida. No voy a comentarla por que es de sobra conocida. Me quedo con esta escena. Todos nuestros miedos, todas nuestras interrogaciones retóricas acerca del "absurdo", la sensación de vacío, la búsqueda de algún sentido a la vida, en definitiva, el existencialismo más crudo cuando golpea con fuerza, resumido en tan sólo cinco minutos. Una confesión sincera cara a cara con la Muerte, sin saber que es la propia Muerte la confesora. Grande Bergman:
No hay comentarios:
Publicar un comentario