domingo, 20 de junio de 2010

Sunday Morning












Si hace unos años me dicen que los domingos por la mañana me iban a cundir y molar tanto, me hubiese dado la risa: Una horita de deporte muy temprano, concurrido vermú en la Plaza en la que espero vivir algún día (hoy éramos quince), churrascada y cervecitas frescas en Oira, tomar el sol tirados en la hierba al lado del río y ya por último, el corte de rollo de tener que volver a casa para coger el bus que me lleve al exilio. A pesar de esto último, feliz y contento. ¡Relax total!

Cada día que pasa me gusta más la ciudad de donde soy. Reconozco que debe haber unas134.578 ciudades más bonitas en todo el mundo y que OU tiene unas 134.578 carencias, pero todo lo que necesito para vivir lo tengo aquí. I LOVE OUYEAH!




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