martes, 29 de diciembre de 2009

THE PLASTAS: "LA PESADEZ POR BANDERA"


Recupero este texto que escribí para el otro blog en el 2005. Pretendía ser humorístico sobre la gente que abrasa a los pinchas en las madrugadas de fin de semana, espero que nadie se sienta aludido y además algunos de los grupos citados me gustan. Otro día haré autocrítica y rajaré de los pinchas. Aunque yo no me considero “pincha”, no me gusta pinchar –me pongo nervioso- y además si pincho es porque me lo pide un amigo y siempre para fiestas entre amigos y en locales pequeños en los que me siento cómodo. Desde el 2005 que escribí este texto, hice un par de excepciones a esta regla de pinchar en petit comité, una para pinchar en un concurrido local de la noche ourensana y lo pasé fatal, no quise volver a pinchar allí; y otra para un festival en Ferrol, que ahí sí que me lo pasé bien, más por la gente que me acompañó ese día que por otra cosa. Vamos, que no es lo mío lo de pinchar. La verdad es que el mundillo de los pinchas dará para una buena actualización, creo que está demasiado sobrevalorado para los tiempos que corren; además del exceso de “ego” de muchos de ellos, las ganas de destacar y de figurar de algunos que anuncian sus pinchadas como si fuese la actuación de un grupo o esa atmósfera elitista de los grandes nombres de los platos en la que para ser aceptado no necesitas más que saberte la contraseña: “farlopa”, es así de fácil. Pero eso será otro día.

"Esto pretende ser un ejemplo en clave humorístico de las distintas situaciones en las que se puede encontrar un pincha en cualquier pub un fin de semana, algunas de ellas están basadas en hechos reales y por eso se me ha ocurrido esta historia, a la que que sin duda ha contribuido una interesante conversación en un largo viaje en autobús entre Santiago y Ourense con el señor Pablo Electrocute, un clásico de las pinchadas en las distintas fiestas musicales de la ciudad de Compostela, también especializado en bodas, bautizos, comuniones, fiestas de cumpleaños y despedidas de soltera. Mañana prometo seguir con la seriedad habitual que caracteriza este blog, :)


El año de formación del grupo Los Plastas no está nada claro, aunque pudo tener lugar a lo largo de la década de los Sesenta con la proliferación de los guateques y demás fiestas de desparrame y esparcimiento juvenil.

En cuanto a miembros del grupo, hay que señalar que éste es indeterminado, aunque con el avance de internet y los programas de descarga gratuita su número aumenta día tras día. Son fáciles de reconocer, suelen actuar mayoritariamente en pubs y discotecas durante las noches de fin de semana, los verás situados estratégicamente cerca del pincha, o bien actuando solos -esta es la regla general, porque no hay quien los aguante-, o bien actuando en grupo (en este caso el grupo suele estar formado en su mayor parte por mujeres y aquí es donde “el plasta” suele introducir en su show elementos cómico-circenses con la finalidad de ser riquiños y convertirse en los líderes del grupo, procurando así caer simpáticos y llamar la atención del susodicho colectivo femenino con el objeto de conseguir “premio”, premio que en la mayoría de los casos termina siendo de auto consolación al finalizar la noche.

Los hay que están especializados en distintos estilos musicales, desde el jazz a los sonidos más actuales e insufribles del reggeaton, aunque últimamente proliferan los del tipo “comoamimemoladetodoyocontrolodetodo”. Sus poses y ademanes de grandes entendidos en la materia les delatan casi a primera vista y suelen atacar a los pinchadiscos, sus pobres víctimas, sin ningún tipo de piedad ni tregua, obsequiándolos incluso con amplias lecciones musicales.

Sus peculiares actuaciones suelen finalizar de dos formas bien distintas: Una totalmente desmadrada y de subida de adrenalina cuando su petición es atendida por el resignado pincha -¡ojo! que este caso puede tener el peligro añadido de que el plasta siga pidiéndote canciones toda la noche- y la otra es con enojo y malas caras mientras repiten la frase: " el pincha es un soso y un desagradable, yo a este pub no vuelvo”.

EL TOP TEN DEL PLASTA:

El plasta ejecutivo: Con Dire Straits o el Boss no tienen fallo, “_además, nadie tocaba la guitarra como Mark Knopfler”.

TRATAMIENTO: Este es uno de los tipos de plasta que menos peligros ofrecen al pincha, son bonachones, fáciles de llevar, saben comportarse y les encanta ejercer de melómanos de fin de semana demostrando sus amplios conocimientos musicales en clásicos populares de los ochenta. Lo mejor es dejarlos hablar durante unos minutos, recuerda que tienen que quitarse el estrés de la oficina y además por regla general su lista de grupos no suele ser demasiado amplia.


El plasta neojipi: especializado en acudir a pinchadas sixties a pedir temas de Janis Joplin, “_porque es que tronko, nadie cantaba como la Janis” o en su defecto de Pink Floyd.
TRATAMIENTO: Estamos ante un tipo de plasta de corte divertido, aunque quizás un pelín insistente, te puedes zafar de ellos con un tema de Erma Franklin o de los Bellrays, por ejemplo, y recordándole que tratas de hacer bailar a la gente y no de poner música para un velorio.

El plasta jevi: Les da igual que en ese momento esté sonando Boss Martians o You Am I, lo que quieren es escuchar rock and roll del bueno, del de verdad, por eso no dudarán en pedirte un tema de Barricada o Fito y Fitipaldis, con la opción añadida de Los Suaves si el plasta es de procedencia ourensana.
TRATAMIENTO: Más insistentes que en el caso anterior, suelen abandonar pronto el local si no es atendida su petición musical, les resultará demasiado pijo, eso sí, como es gente que por la noche sale a darlo todo, tendrás que estar pendiente de si te entraron al local con la litrona o la dejaron fuera.

El plasta ochentero: Especializado en dinamitar fiestas de los Ochenta a base de pedir baladas de Scorpions, “_porque p`a baladas las de los heavys”
TRATAMIENTO: No son molestos, enseguida se darán cuenta de que la noche requiere más “caña” que baladas y se darán por satisfechos si les pinchas algún grupo cañero.

El plasta abuelo cebolleta: Por regla general llegarán al local solos, tratando de buscar a una pobre víctima a la que contar la penúltima discusión con su pareja. Se emborrachan con dos copas.

TRATAMIENTO: De los más pesados, muy difíciles de aguantar, no tendrás más remedio que soportarle la borrachera toda la noche y su habitual rollo de lo bien que se lo pasaba en los Ochenta, de su enorme éxito con las mujeres, del mundial de España 82… eso sí, ni se te ocurra dejarle meter baza con el tema de la política, ya que le harán falta varias horas para arreglar el país. Tienes dos opciones para librarte de ellos, si ves que el pelma es sensible prueba con el “Déjame” de Los Secretos, le entrarán ganas de irse para casa a abrazar a su mujer y pedirle disculpas. En caso contrario, siempre podrás probar con el “Miña Terra Galega” de Siniestro Total, les entrará una especie de morriña nostálgica, pensarán que cualquier tiempo pasado fué mejor y se verán fuera de lugar en un pub en el que de repente sólo hay jóvenes de ahora, de esos que no saben divertirse.

El plasta mod de nuevo cuño: Pegajoso y exigente, difícil de desprenderse de él hasta que no le pongas un tema de los Flechazos o de Cooper “-no es para mi, es que estoy con mi novia y le molan mucho, sino los tienes ponme a los Sidonie que también molan, enróllate”

TRATAMIENTO: Ni caso, que se jodan, no se los pongas, puede ser divertido ver como levantan su flequillo a base de resoplidos.

El plasta popero enterado: Dentro de la categoría de plastas son de los peores, te mirarán por encima del hombro desde que entran hasta que salen del pub. Hay de ti sino les pones un tema de los Cure, los Smiths, Deluxe o Los Planetas, te desacreditarán como pincha, aunque por regla general no lo harán a la cara, que para eso ya están los foros de internet.

TRATAMIENTO: Pasar de ellos es la única opción. Es posible que no te vuelvan por el pub y además su afición a la música les durará el tiempo que les dure la carrera universitaria.

El plasta moderno-intelectual: Lo suyo es dar la brasa con Franz Ferdinand, Strokes o Libertines …”-me dijo el pincha que ahora no me los iba a poner, vámonos de aquí que esto está lleno de rancios”.

TRATAMIENTO: Muy relacionados con el tipo de plasta anterior, catalogados también dentro de la categoría de “chungos”, sin embargo pueden dar mucho juego y llegar a ser divertidos si te pones a hablar con ellos de música inventándote nombres de grupos, seguro que además de conocerlos te dicen que tienen algún disco de ellos (o MP3, mejor dicho)."



No hay comentarios:

Publicar un comentario