Querido diario:
Hoy he madrugado para salir a correr (desde luego, qué vicio tengo) y tan acostumbrado como estaba a la oscuridad y al invierno permanentes de la ciudad gris en la que estoy condenado a vivir, he podido disfrutar por fin de un paisaje típicamente otoñal. Tras hacer los ocho kilómetros de footing de rigor, regresé a casa, recibí la grata noticia de que una buena amiga ha sido madre de una hermosa niña, me duché con rapidez -para lo que he empleado menos tiempo del habitual en el aclarado de mi abundante cabellera- y salí de nuevo a la calle con la cámara de fotos en la mano para inmortalizar el otoño y la crecida del caudal del Miño, que hoy lucía esplendoroso como en sus mejores años.
Queridos Reyes Magos:
Quiero una cámara de fotos buena!!!, cada vez añoro más la Minoltita que tenía hace unos años!!!
No hay comentarios:
Publicar un comentario