
Con un cabreo considerable motivado por una inundación en mi cocina el miércoles (malditas cutres-lavadoras que te pueden tocar en suerte en los pisos alquilados) justo la tarde en que me iban a cambiar el calentador (que también está estropeado) y aprovechando que ayer fue el primer día sin lluvia en semanas, decidí relajarme con una afición que tengo en desuso desde que compro por catálogo y que no es otra que la de ganar mi tiempo en tiendas de discos.
Al entrar en la más conocida que hay en Santiago y en la que normalmente es fácil encontrar algún que otro disco interesante en serie media, flipé bastante. Llevaba un año más o menos sin entrar en esa tienda y las cosas han cambiando mucho desde entonces. Donde antes sólo había estantes llenos hasta rebosar de cd`s a precios carísimos, ahora es todo lo contrario, estantes medio vacíos con cd`s a precios de ganga. He leído en más de una web que al CD como soporte musical le quedan pocos años de vida, ayer he podido verificarlo sobre el terreno.
No voy a entrar en la eterna discusión de que si es mejor el vinilo como soporte musical que el CD, cada uno que utilice el que más le guste, tampoco es plan de restregar el elitismo por la cara como hacen algunos o mirar por encima del hombro si no tienes la música en el single original publicado en el año 64 y por el que otros han pagado 400 euros en eBay. Se trata de escuchar música ¿no? pues ya está, cada uno que la escuche como quiera y en el formato que quiera.
La mayoría de la música que tengo está en formato CD, aunque reconozco que el vinilo es mucho más vistoso y, dependiendo de su prensaje, suena mejor que el CD. A mí el formato CD me resulta más cómodo, ocupa menos espacio, requiere menos cuidados y con un equipo mínimamente decente, tampoco tiene un sonido tan malo. Tengo más cd`s que vinilos porque justo en la época que coincidía con mis primeros sueldos -y en consecuencia pude comprar más música de lo que venía haciendo-, al vinilo ya lo daban por muerto y enterrado, apenas se vendía en ningún sitio y la mayoría de la música que me gustaba sólo se publicaba en CD, así que dejé de comprar vinilos y me centré en los CD`s exclusivamente. Ahora quizás me arrepiento porque si hay algo que vuelve a gozar de buena salud es el vinilo. Las tiendas de cd`s están en las últimas y visto lo visto ayer, no sé como se mantienen todavía a flote. Quizás sea el mp3 lo que está matando al CD y hombre...yo creo que el mp3 sí que es un formato chungo y con una pésima calidad de sonido. A mí sólo me vale para llevarlo en los viajes de autobus y cuando voy a entrenar.
Pues lo dicho, que ayer llegué a casa tras mi visita a las tiendas con diez CD`s más para la colección y un DVD. No he pagado más de seis euros por cada uno de ellos. Comprarse en DVD "La Cruz de Hierro" por cuatro euros o antologías de 40 canciones (y no precisamente las antologías cutres de sellos cutres que todos conocemos) de grupos y gentes como Sly and The Family Stone, los Turtles, Martha Reeves o Marvin Gaye, así como tres discos de los Jayhawks que no tenía aún originales, sin haber pagado más de seis euros por cada uno de ellos, pues que queréis que os diga, que es una gozada. Quizás si la Industria de la música no nos hubiese vendido la moto hace unos años presentándonos al CD como ese formato perfecto y definitivo, y aún por encima tomarnos por tontos vendiéndonoslo a precios realmente abusivos para lo que cuesta su fabricación, pues otro gallo les hubiese cantado; de aquellos polvos vienen ahora estos lodos. Vender un CD a más de diez euros siempre me pareció un abuso.
Un resumen de la que será mi selección musical de esta tarde mientras espero a que llegue la hora de coger el bus para poner rumbo por fin a Auria.
SLY & THE FAMILY STONE: "Underdog" ufff, pero qué ganas de bailar, que le den a la lavadora y a los problems!!!
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