lunes, 23 de noviembre de 2009

13,99 €




Gracias a las siempre interesantes recomendaciones literarias de "Territorio Enemigo" -blog al que acudo con frecuencia desde hace unos meses y del que hallaréis un enlace en la columna de la derecha- ha llegado hasta mis manos 13,99 €, un libro publicado en España por Editorial Anagrama y cuyo autor es el francés Frédéric Beigbeder.

Frente al humor vacío, absurdo y de consumo rápido, con el que nos machacan a diario a través de la mayoría de las series de televisión y que parece encaminado a producir en masa más y más Peter Panes, existe otro humor inteligente, irónico y corrosivo, que ayuda a desarrollar nuestra visión crítica y la capacidad de pensar.

13,99 € es un libro irónico, sí, pero también difícil de leer por momentos ya que contiene pasajes bastante "duros" en su narración. Su protagonista es Octave Parango, un publicista millonario atrapado en una espiral autodestructiva de cocaína, alcohol y mujeres fáciles. Hastiado de su trabajo y aburrido de la vida, en su particular caída libre hacia el abismo decide escribir un libro -éste libro- con la intención de que lo despidan de su trabajo. A través de su relato nos ofrece una crítica despiada e irónica de su profesión y de la sociedad vacía y consumista en la que vivimos, incluyendo auténticas frases lapidarias que surgen del desencanto y con las que acierta de lleno, pienso yo.

No es el tipo de literatura con el que de forma habitual me recreo, pero éste libro se ha convertido en uno de mis favoritos de entre todos los que he leído este año, además de constituir un buen retrato de toda esa "gran mentira" que nos rodea.

Sin ánimo de explayarme más -que siempre me extiendo bastante en mis actualizaciones- os copio y pego algunos párrafos del libro...

...como por ejemplo éste:

"Me llamo Octave y llevo ropa APC. Soy publicista, eso es, contamino el universo. Soy el tío que os vende mierda. Que os hace soñar con esas cosas que nunca tendréis. Cielo eternamente azul, tías que nunca son feas, una felicidad perfecta, retocada con el Photoshop. Imágenes relamidas, músicas pegadizas. Cuando, a fuerza de ahorrar, logréis comprar el coche de vuestros sueños, el que lancé en mi última campaña, yo ya habré conseguido que esté pasado de moda. Os llevo tres temporadas de ventaja y siempre me las apaño para que os sintáis frustrados. Hacer que se os caiga la baba, ése es mi sacerdocio. En mi profesión, nadie desea vuestra felicidad, porque la gente feliz no consume."

Una frase recurrente:
"La diferencia entre ricos y pobres es que los pobres venden droga para comprarse unas Nike, y los ricos venden sus Nike para comprar droga"

Y he encontrado en una web la transcripción del primer capítulo del libro, ya como despedida, os lo pego aquí:

"Todo es premonitorio: el amor, el arte, el planeta Tierra, vosotros, yo. La muerte es algo tan ineludible que pilla a todo el mundo por sorpresa. ¿Cómo saber si este día no será el último? Creemos tener tiempo. Y luego de repente, ya está nos ahogamos, fin del tiempo reglamentario. La muerte es la única cita que no está anotada en nuestra agenda.


Todo se compra: el amor, el arte, el planeta Tierra, vosotros, yo. Escribo este libro para que me echen del trabajo. Si me fuese, me quedaría sin indemnización. Necesito serrar la rama sobre la que se asienta mi comodidad. Mi libertad se llama subsidio de desempleo. Prefiero ser despedido por una empresa que por la vida. PORQUE TENGO MIEDO. A mi alrededor, los colegas caen como moscas: corte de digestión en la piscina, sobredosis de cocaína maquillada de infarto de miocardio, accidente con el jet privado, vueltas de campana con el descapotable. Esta noche, sin embargo he soñado que me ahogaba. Me he visto a mí mismo hundiéndome, acariciando las rayas, con los pulmones llenos de agua. A lo lejos, en la playa, una hermosa mujer me llamaba. No podía responderle porque tenía la boca llena de agua salada. Me ahogaba pero no pedía auxilio. Y, a mi alrededor, todo el mundo hacía lo mismo. Todos los bañistas se ahogaban sin pedir auxilio. Creo que ha llegado el momento de dejarlo todo, ya no sé cómo mantenerme a flote.


Todo es provisional y todo se compra. El hombre es un producto como cualquier otro, con fecha de caducidad. Ésta es la razón por la cual he decidido jubilarme a los treinta y tres años. Dicen que es la edad ideal para resucitar
."

1 comentario:

  1. ..oye, pinta bien, desde luego hay frases memorables en los textos que has pegado, la de los Nike es BRU-TAL jaja.

    Un abrazo.

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