miércoles, 4 de noviembre de 2009

CREAR UN PROBLEMA NUEVO COMO MEDIDA CONTRA LA CRISIS



En la foto podemos ver las consecuencias de una pelea entre dos personas. Ocurrió antes del comienzo de una manifestación que tuvo lugar meses atrás en Santiago de Compostela organizada por una ambigua asociación que responde al nombre de Galicia Bilingüe. El objetivo de esta manifestación no era otro que el de preservar la integridad de la Lengua Castellana, ya que por lo visto, pobrecita ella, está en serio peligro de extinción debido al empuje de la Lengua Gallega.

Sé que el texto que viene a continuación puede resultar demagógico, de hecho lo es, pero refleja el sentir de los que, cansados de la política de partidos, hemos decidido vivir politicamente en terreno de nadie; de los que nos negamos a pasar por el aro de ciertos problemas ya desaparecidos y que los partidos políticos, atendiendo a fines puramente electoralistas, se están encargando de desenterrar, por si ya fueran pocos los problemas reales que existen. Puedo afirmar que somos más dos y de tres.

Hace cuatro años, el Partido Popular apoyado por colectivos de la derecha, puso de moda el manifestarse por la calles de la capital de España para protestar por cuestiones tan “relevantes” y que preocupan tanto a la ciudadanía española (es irónico) como son la integridad territorial de nuestro país (España se rompe!!), las negociaciones entre PSOE y miembros de la izquierda atzberzale (o como demonios se escriba), los matrimonios entre personas del mismo sexo o por la unidad de la familia (que también se rompe). Si bien, los objetivos reales de estas manifestaciones podrían ser otros muy distintos:

- Desgastar la ya de por sí desgastada imagen del actual partido en el Gobierno.

- Ocultar la falta de soluciones a los problemas reales de la sociedad española creando otros problemas que ya parecían enterrados definitivamente.

- Sacar de sus casas a la “gente de bien” de nuestro país para que paseen sus banderas con orgullo por nuestras calles y nuestras plazas. Algún día dedicaré una actualización a expresar toda la animadversión que me producen esos trapitos de colores. Cuánto daño han hecho las banderas.

- Divide y vencerás. De vez en cuando los partidos políticos, tan aburguesados ellos, tan al margen de los problemas reales del país, necesitan contentar a sus electorado más manipulable y extremista (electorado que les proporciona un buen número de votos, un pastel demasiado goloso como para desaprovecharlo) con las proclamas más anacrónicas, burdas, ramplonas y rancias de su dietario político. Sus fieles acólitos se sienten de este modo contentos al comprobar que al partido político de sus amores todavía le queda la sangre suficiente como para alardear esos viejos ideales que sirven para marcar el territorio de las dos Españas. Enfrentar para contentar al electorado, dividir a la sociedad para vencer... en las urnas, claro. Crear un clima de tensión desgasta la imagen del partido en el Gobierno y hace subir en el ranking de las preocupaciones de los españoles una serie de problemas que por no ser tan importantes, normalmente están situados al final de esas estadísticas, puesto que no responden a las necesidades básicas y reales del españolito de a pie, del españolito que es carne de paro, del españolito asfixiado por las hipotecas y el mileurismo.

Los partidos periféricos han tomado nota y han importado a las Comunidades Autónomas estas manifestaciones sobre problemas no reales. En Galicia, uno de los principales debates de los últimos meses, es el que gira entorno a la Lengua Gallega y a la Lengua Castellana.

Parto de estos artículos de la Constitución Española y del Estatuto de Autonomía:

Artículo 3 de la Constitución Española:

1. El castellano es la lengua española oficial del Estado. Todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla.

2. Las demás lenguas españolas serán también oficiales en las respectivas Comunidades Autónomas de acuerdo con sus Estatutos.

3. La riqueza de las distintas modalidades lingüísticas de España es un patrimonio cultural que será objeto de especial respeto y protección.


Artículo 5 del Estatuto de Autonomía de Galicia:

1. La lengua propia de Galicia es el gallego.


2. Los idiomas gallego y castellano son oficiales en Galicia y todos tienen el derecho de conocerlos y usarlos.


3. Los poderes públicos de Galicia garantizarán el uso normal y oficial de los dos idiomas y potenciarán la utilización del gallego en todos los órdenes de la vida pública, cultural e informativa, y dispondrán los medios necesarios para facilitar su conocimiento.


4. Nadie podrá ser discriminado por razón de la lengua.


Y bien ¿dónde está el problema? Desde el momento en el que el estudio de las dos Lenguas es obligatorio en la Educación Básica, ninguna de ellas está amenazada, o al menos es mi opinión. Después, como ciudadanos libres que supuestamente somos y amparados por las leyes, tenemos la opción de hablar y expresarnos en las que más nos plazca, repito, opción libre.

El BNG desperdició cuatro años en el Gobierno autonómico basando su programa en el uso, potenciación y defensa del gallego frente al castellano. Estoy de acuerdo con los dos primeros objetivos, pero fallaron en los de la “defensa” y “frente”, puesto que ningun0 de estos dos era necesario. El pueblo gallego no tenía entre sus diez prioridades principales esta política sobre el idioma, ese debate no existía en la calle, la lengua no era un problema tan importante y después de tantos y tantos años de atraso motivados por el Gobierno del Partido Popular, los votantes que dieron la mayoría absoluta al Bipartito, esperaban otra política más útil para nuestra Comunidad. Una de las consecuencias directas de esta política tan agresiva fue la de despertar el sentimiento patriótico entre los otros patriotas, en este caso, el de aquellos que defienden el patriotismo centralista, tanto monta...Comenzaron las manifestaciones de los que creen que que el castellano está en peligro. Esas manifestaciones acabaron en insultos, peleas, cargas policíales e incluso amenazas de muerte. De nuevo las banderitas en las calles, de nuevo las dos Españas enfrentadas por un problema que a priori no parece tan grave, o al menos no debería serlo, con todo lo que está cayendo.

Hay elecciones, gana el PP por mayoría absoluta, y los primeros meses de su gobierno los dedica a modificar o simplemente a derogar todo lo que había hecho el BNG en pro de la Lengua Gallega. Consecuencia, cambian las tornas y ésta política agresiva despierta el sentimiento patriótico de los otros, de los que creen que ahora es la Lengua Gallega la que está amenazada. Se organizan las primeras manifestaciones y ésta polémica sobre la Lengua se convierte en centro de debate en los medios de comunicación. De nuevo las banderas en las calles, ésta vez de distinto color, y 50.000 personas se dan cita en una manifestación en Santiago de Compostela. Cincuenta mil personas siguiendo el juego a los partidos políticos de turno que nos han devuelto un problema que ya no existía desde hace muchos años. Los sindicatos, que llevaban cinco años y medio dormidos, responden también a esta llamada. Mientras tanto, el paro sigue subiendo, aumentan los índices de emigración, cierran las empresas, la economía se desmorona como un castillo de naipes, comienza a escasear el dinero público, aumenta la violencia y la inseguridad ciudadana, la educación hace agua por todas partes, qué decir de la sanidad pública, pero NADA, ni una sóla manifestación para protestar contra la crisis, la falta de medidas sociales o la inoperancia de los políticos. NADA ¿cómo podemos vivir tan aburguesados en medio de la peor crisis ética y económica que ha vivido éste país? Nos ponen la zanahoria delante de las narices y nos arrastramos como burros, nos intoxican con más y más cortinas de humo...Cada uno es muy libre de manifestarse por lo que quiera, pero hay manifestaciones que sólo sirven para dividir, para enfrentar, para, en definitiva, seguir el juego a los partidos políticos que tratan de este modo de buscar rédito electoral y de desviar nuestro atención hacia problemas menos graves.

No hay nada más peligroso que un excesivo sentimiento patriota, no hay nada más inútil para los problemas de la sociedad que una política basada en el patriotismo. Como decía un personaje de “Senderos de Gloria” de Stanley Kubrick: “el patriotismo es el último refugio de los cobardes” y añado, el discurso patriota es el discurso de aquellos que necesitan esconder su inoperancia detrás de una bandera. Que las clases se impartan en gallego o en castellano, que el texto de las lápidas se ponga en gallego o en castellano, que alguien decida hablar en gallego o en castellano, ni a tí ni a mí nos va a solucionar nada ni nos va a cambiar la vida ¿o sí?

2 comentarios:

  1. ..ahí le has dado en el clavo, crear problemas donde no los hay para al final no solucionar nada;yo creo que estamos asistiendo a una devaluación "sin precedentes" de la politica, posiblemente debido al bipartidismo en el que hemos terminado, hace años esto no pasaba o era inpensable (corrupción y corruptos siempre ha habido, incompetentes también, politicas desacertadas igual) pero lo que estamos viendo desde la salida de Ansar a ahora es una caida en picado de la calidad en todos los sentidos de nuestros politicos y es por la falta de equilibrio en las elecciones, hace años había UCD y pesaba, había PCE y pesaba, el poder no era tan absoluto había que negociar y llegar a acuerdos, hoy en día esos pactos de última hora "in extremis" que son de lo más parecido a ir a la feria y "regatear".

    ..personalmente estoy muy desilusionado, desencantado y cabreado, el PSOE siempre la caga, hace mucho que ha dejado de ser un partido obrero ¿tan dificil es hacer las cosas medianamente bien? de los sindicatos mejor no hablamos, hay mucha tela que cortar y de la derecha que decir, no decepciona, por que hace precisamente lo que se espera de ella jajaja.

    un abrazo.

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  2. Yo siempre fuí de la opinión que los pactos entre PSOE y Bloque, eran pactos "contra natura", en teoría, ambos representan políticas muy distintas. Prueba de ello lo hemos visto en los últimos años, el resultado de estos gobiernos bipartitos no ha contentado a ninguno de sus votantes, además de que en muchos Concellos han acabado como el rosario de la Aurora. El PSOE en Galicia, al igual que en el Gobierno Central está a "velas vir", sin rumbo, sin ideas, o al menos esa es la sensación que transmiten a los que no entendemos (ni queremos entender) de política, que somos la mayoría, pienso. Me hizo gracia ver que apoyaban la manifestación del otro día en Santiago cuando hasta hace poco defendían la -L en el topónimo oficial de A Coruña. Me parece genial que apoyen lo que les da la gana, pero a veces, se les ve demasiado el plumero...

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