martes, 31 de agosto de 2010

BAIXA LIMIA (II)



Sigo con la segunda parte de la excursión por la Baixa Limia que realicé en mis ya añoradas vacaciones de verano. Como el texto empleado en la primera actualización pecaba de extenso, en ésta intentaré ser más breve. Tan sólo tres apuntes antes de iniciar el repaso fotográfico:


1.- La provincia de Ourense, esa gran desconocida. Ya me lamentaba en la primera entrada sobre la Baixa Límia de la despoblación que están sufriendo muchos de sus pueblos, algunos de ellos abandonados y otros, en vías de estarlo. Los recursos, tanto naturales como arquitectónicos, que ofrece esta zona de cara al turismo, son inmensos. Un filón muy poco explotado que podría detener el éxodo hacia las ciudades, o hacia el extranjero, por parte de jóvenes de la comarca. Existe muy poca información en internet de la que echar mano cuando se planifican un viaje o unos días de estancia en la Baixa Limia. Ésta no es forma de despertar el interés por estas tierras, tan hermosas como desconocidas, ni de potenciar un turismo que podría detener la sangría poblacional. Mal vamos si al buscar información en youtube sobre la Baixa Limia sólo encontramos imágenes de Rallies. Diputación ¿para qué te quiero?.

2.- El compañero de piso que tuve el primer año que viví en Vigo era, y es, de Bande. Para él sólo existían dos clases de personas: La gente de la ciudad, a la que denominaba "asfaltícolas" y la gente de aldea, que para él eran los "terrícolas".

3.- Las fotos pierden mucha calidad al insertarlas en blogger. Si las queréis ver con más tamaño debéis cliquear sobre ellas (recomendable). También informo que las fotografías de esta actualización están sacadas con la cámara de mi teléfono móvil.

Y ahora sigo con la excursión:

¿os acordáis de esta foto? Es de la anterior actualización, allá en lo alto se ve la capilla de La Clamadoira fotografiada desde aquella Iglesia de Muíños, "ateigada" de avispas y de serpientes, en la que están enterrados mi abuelo y mis bisabuelos. Que pena que las nefastas consecuencias de un incendio forestal desvirtúen lo que podía ser una imagen de postal.



Pues ahora nos vamos hasta ese monte y enfocamos desde allí la susodicha Iglesia. A su derecha vemos una casa de turismo rural y detrás, el pueblo de Muíños.




Este monte de la Clamadoira es un excelente mirador desde el que podemos contemplar una parte importante de la Baixa Límia:

En esta foto, por ejemplo, vemos repartidos por las orillas del Río Límia en la zona del embalse de Las Conchas, algunos de sus pueblos:



En ésta otra y al fondo, los montes del Xurés portugués con una nube de humo causada por los incendios que en aquellos días arrasaron parte de sus bosques:




Oculto por esos árboles que se ven en primer plano, se esconde Barrio de Muíños, el pueblo de mi abuela y que está situado a menos de un kilómetro de la Clamadoira:



Una foto del lateral la capilla de La Clamadoira. En este lugar se celebra una importante Romería en el segundo fin de semana del mes de septiembre.



Dejamos el monte de La Clamadoira y nos dirigimos hacia la playa fluvial de "O Corgo", en Muíños, para darnos un chapuzón. Ésta playa cuenta con un arenal de casi dos kilómetros, bosques, merenderos, un albergue, un camping, un restaurante, zonas de aparcamientos y ofrece además la posibilidad de realizar deportes acuáticos y de alquilar canoas y barcos:





En esta foto y en la otra orilla, justo en la parte central, malamente se distingue el campamento romano de Aquis Querquennis y un poco más arriba, la Iglesia visigótica de Santa Comba de Bande. Nada, imposibles de distinguir sin un buen zoom. Otro día me acordaré de cargar la batería de mi cámara de fotos:



No me pude resistir a subir alguna foto más encontrada por internet de esta zona de "O Corgo". Son propiedad de Liam1. Relajan a uno con sólo verlas. Paraíso natural en la provincia de Ourense:








La playa nos abre el apetito y ponemos rumbo hacia Entrimo, tierra de buenos restaurantes, también de mámoas, dólmenes y castros. El teléfono móvil nos informa con un mensaje de que nos encontramos en Portugal. No es Portugal, pero casi. El país vecino está a "tiro de piedra" y el acento y el gallego de la gente de esta zona es ya muy parecido al portugués.

De entre todos los monumentos arquitéctonicos que nos ofrece este concello, tan sólo nos da tiempo a visitar la Iglesia de Santa María la Real. Una Iglesia barroca de fachada churriguerresca, situada en el mismo pueblo y construida en los primeros años del siglo XVIII. Disponéis de más información en el link que he puesto dos frases más atrás.






Desde el patio de la Iglesia, nos fijamos en el Xurés portugués envuelto en humo:



No nos apetece abandonar Portugal, digo, el concello de Entrimo, así que decidimos tomar un café en el hotel de Río Caldo, con sus manaderos a 70 grados y con sus termas de las que ya disfrutaban los romanos. Este lugar, situado a los pies del Xurés, es realmente precioso. Aquí vemos una de las entradas que dan acceso al Parque Natural del Xurés:



Ni playas ni viajes al extranjero ni nada, tengo muy claro cual será mi próximo destino vacacional el verano que viene: Río Caldo, con su balneario, su hotelito, su río afluente del Río do Esquecemento (Río Límia), sus bosques, sus termas, sus restos arqueológicos castrexos y romanos, el Xurés, Portugal a pocos kilómetros para hacer incursiones... Qué maravilla de lugar y cuánta tranquilidad se respira en toda esta zona:









Fin de la segunda parte. Habrá más entregas porque tengo en proyecto hacer más excursiones por la Baixa Limia, que para eso es mi pueblo.






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