No sé cuál de estas dos canciones seleccionaré para el recopilatorio. La folk "Green" me parece muy superior en niveles compositivos a "On Air" pero de esta última me pierde su estribillo pegadizo.
Cambio de tercio musical con este grupo australiano que en los primeros meses del 2011 maravillaba a los aficionados al POP con el disco "I Know This Now".
Más macarras de Atlanta, la ciudad que junto a Ottawa alberga mi escena rockera favorita de la actualidad.
Aunque ya publicaran algún single en el 2010, su debut en larga duración se produce este mismo año con el disco "Nocturnal Missions". "Girl" es, posiblemente, mi canción power pop favorita del 2011:
Licor de guindas se pasea un día más por las calles de la ciudad de Atlanta totalmente atrapado en una espiral de sexo, drogas y rock and roll. Decadencia!
THE BITERS figuraban ya en mi lista del año pasado gracias a su sobresaliente EP de debut...¿he dicho debut? no, no se trataba exactamente de un debut puesto que antes existían con el nombre de Poison Arrows, proyecto que abandonaron al fallecer por sobredosis dos de sus componentes. En este 2011 publicaron dos EP's, "Born To Cry" pertenece al último y en su video asoman varios miembros de The Booze, uno de ellos es fácil de identificar en el papel de barman macarra. No resulta extraña esta buena relación entre los dos grupos puesto que pertenecen a la misma pandilla de rockers, aunque su concepto de Rock and Roll sea musicalmente diferente.
Glups!! Llevaba tantos días sin actualizar el blog que tardé unos cuantos minutos en acertar con la contraseña. Mientras pienso en un final digno para Licor de Guindas, repasaré en los próximos días mis canciones favoritas del 2011.
Comienzo con el Rock and Roll de un grupo que ya figuraba en mi selección del año pasado: THE BOOZE. "At Maximum Volume" es el disco que el quinteto de Atlanta publicó en el 2011.
En este video se comprueba que, tanto en música como en actitud, persisten en su obsesión por los Rolling Stones:
Para mi gusto, deberían aspirar a ser algo más que una copia, quizár por este motivo disfruto más sus canciones cuando dejan a un lado esa influencia tan manifiesta. "Rachel" es mi canción favorita del disco:
Asco, hastío, frustración, impotencia, rabia, vergüenza ajena, miedo, desencanto. Esto es todo lo que me inspiran las elecciones del próximo domingo. Estos días procuro leer lo menos posible la prensa para evitar la náusea que me provoca la campaña electoral. Auténticas arcadas, diría yo. Vivimos sobre un volcán llamado Gran Mentira. En mis casi cuatro trienios cotizados he visto pasar a los representantes de tres partidos políticos a pocos metros de mi mesa de trabajo y SÍ, puedo afirmar que si no son la misma mierda, son una mierda bastante parecida. Quizás el problema radique en que las buenas intenciones con las que llegan tocan techo enseguida y se diluyen con la rapidez con la que se deshace un azucarillo en un café. Las discusiones PP-PSOE con las que se enredan las derechas y las falsas izquierdas estos días no son más que ensayos sobre la ceguera en un ejercicio de "fidelidad y fanatismo a los colores" que produce vergüenza ajena a los que poseen una visión más objetiva sobre la asfixiante realidad social, económica y política que padecemos. Esta campaña electoral me parece una falta de respeto hacia los parados, hacia los emigrantes, hacia los que sufren. ¿Por qué mienten tanto?
Las razones por las que no votaré las expuse en una entrada reciente titulada "el hombre del saco", pero básicamente se pueden resumir en esta frase: "mi voto no servirá para cambiar nada". Mientras las democracias sigan secuestradas por los mercados neoliberales yo me niego a participar en esa pantomina. No faltará el listillo de turno, el tonto útil, que me vendrá con aquello de: "si no votas, después no tienes derecho a quejarte". Pues mire usted (modo Rajoy activado), mientras pague impuestos tengo todo el derecho del mundo a quejarme.
Podría votar a un partido minoritario pero ¿serviría para algo? En caso de que ese partido minoritario ganase las elecciones ¿cuánto tiempo permitirían "los mercados" que gobernase? No le dejarían, enseguida vendrían los bloqueos, las trabas, se dispararían las primas de riesgo y con eso saltarían todas las alarmas y el siguiente paso sería un gobierno de transición tecnócrata, jajaja, la de vocablos que estoy aprendiendo gracias a esta puta crisis. Lo hemos visto estas semanas pasadas, el problema ya no es que las democracias estén secuestradas, el problema es que ya son los mercados los que nombran directamente a los presidentes de esos países: Grecia, Italia...
Hace pocos días actualizaba con el video de un broker que afirmaba que era Goldman Sachs el que gobernaba el mundo y visto lo visto, no le faltaba razón: ¿Qué tienen en común el nuevo primer ministro de Grecia, el de Italia y el nuevo gobernador del Banco Central Europeo? pues tienen en común que los tres trabajaron en Goldman Sachs, no sólo eso, si no que además, el nuevo gobernador del BCE era ministro de Economía de Grecia cuando estos maquearon las cuentas para entrar en el euro. Esta es la realidad, ya pueden ustedes votar el domingo y salir a celebrarlo si gana su opción política, yo tendré algo que celebrar si el Atlético de Madrid le gana al Levante. No es que el fútbol sea importante, de hecho no lo es, pero es que estas elecciones me parecen aún menos importantes que el fútbol. Ganen los que ganen, todos los recortes apuntarán en la misma dirección, en las que les imponen los neoliberales. Creo y lucho en la medida de mis posibilidades por un mundo mejor, pero cada día soy más pesimista y esto tiene toda la pinta de que acabará fatal.
Ya por último, os comunico que a partir de mañana estaré ausente de internet durante unos días. Causas de fuerza mayor me obligan a ello. Si todo sale bien, volveré pronto.
Renée Fladen, la musa que inspiró tres de las mejores canciones del POP de los Sesenta.
La revista Ruta 66, en su número de noviembre, aprovecha la reciente reedición en vinilo de los dos discos de Left Banke para dedicar un artículo a uno de los grupos que fue santo y seña del POP más barroco, melódico y preciosista de los Sesenta. Esta reedición es un acto de justicia para con Left Banke y sus aficionados, puesto que sus discos, tanto en CD como en vinilo, alcanzaban precios astronómicos.
Walk Away Renée
El día en que Tom Finn se presenta en el estudio con Renée Fladen, empezaría el calvario de Michael Brown, un espinillero que no alcanzaba la mayoría de edad y que se encargaba de los teclados y de las tareas de composición en Left Banke. Michael Brown se enamora perdidamente de Renée pero esta no le hace ni puto caso. Afligido, Brown se muda a California durante una temporada. Tampoco ayudó mucho el hecho de que posteriormente, Renée se casase con su compañero de grupo George Cameron.
El sufrimiento del adolescente Brown inspira tres de las mejores canciones de POP de todos los tiempos, las tres, por supuesto, dedicadas a su amor platónico Renée:
¿Existe canción más melancólica que "Walk Away Renée"?
Dicen que el solo de flauta está inspirado en el "California Dreamin" En el video no hay ni un solo primer plano del pobre Brown, la cámara le da todo el protagonismo al madrileño Steve Martin.
"Pretty Ballerina", otra de las canciones dedicadas a Renée:
Y ya la última canción que el joven bardo dedica a Renée y que también figura en este primer disco recientemente reeditado es "She May Call You Up Tonight":
Tendrá queja Renée, menudas tres canciones le ha compuesto Brown!!
Pero ¿qué fue de nuestro afligido compositor una vez finiquitados Left Banke? copio y pego del Ruta 66:
"Michael Brown por fortuna no se convirtió en ratón de estudio de grabación, que es a lo que parecía destinado, aunque bien es cierto que ninguna de sus aventuras posteriores tocaran mucho en directo. 3 fueron las grandes bandas que montó al abandonar The Left Banke, las 3 merecedoras de artículo aparte: Montage (con Tom Fehrer, una perfecta continuación de Left Banke), Stories (los más famosos, su venganza personal contra el fracaso, aunque les abandonara) y Beckies, estos ya en 1976 y más precursores power-pop. Se trató siempre de gente más joven a la que pudo moldear sin los problemas que le suponía un cantante autodestructivo como dicen era Steve Martin y un batería vago como George Cameron. Después se casa con una de la Shangri-las, Mary Weiss, y se vuelve cada vez más misantrópico y reclusivo."
En principio, se daban unas cuantas condiciones óptimas para una buena carrera: la temperatura era excelente para correr, lucía un sol radiante, no había excesiva humedad y físicamente, llegué sin lesiones ni molestias de importancia. En la edición del año pasado, sin embargo, sufría una molesta tendinosis rotuliana y un fuerte aguacero empañó los últimos kilómetros de carrera. Este año me falló la motivación.
Desde hace meses no estoy motivado para practicar running, sigo entrenando tres días a la semana porque me gusta estar en forma y para que mi peso ideal no se dispare por exceso, pero nada más. Ahora que por fin me han confirmado para el 16 de noviembre la fecha de una operación que tengo pendiente, no me quedará más remedio que abandonar la práctica del running durante unas semanas. Quizás este tiempo de descanso obligatorio me sirva para encontrar de nuevo la motivación y retomar con más ganas el deporte o, al menos, sin la pereza y el aburrimiento de estas últimas semanas. Toco madera, porque no me gustaría perder la que durante años ha sido mi afición principal, junto con la música.
A la carrera llegué tarde, sin tiempo para calentar. El Puente del Milenio ya estaba repleto de corredores y no tuve más remedio que situarme en las últimas posiciones, lejos de la línea de salida y con unos 3000 atletas por delante. Tampoco encontré a los amigos y conocidos que participaban en la carrera y que siempre son un apoyo importante en esos minutos de espera hasta que comienza la prueba. Situarse muy atrás es un problema porque eso obliga a empezar casi andando mientras el gentío no se dispersa y se abren los huecos que permiten mantener un ritmo de carrera regular. Tan atrás estaba que desde que dieron el pistolazo hasta que atravesé la pancarta de salida, trancurrieron casi dos minutos. Pero eso tampoco debe servir de excusa. Las únicas excusas a mi mala carrera fueron la falta de motivación y el correr sin ganas. Bueno, a decir verdad, tampoco es que llegase yo con un gran fondo físico por culpa de las salidas nocturnas del último mes, que fueron muchas y cundentes.
Circuito de 1 kilómetro por el barrio de El Puente, después el Progreso, la Plaza de Abastos, Doctor Fleming y en Ervedelo estaba situado el kilómetro 3. Ahí fue donde conseguí un ritmo de carrera que me gustaba y en el que a priori me sentía cómodo. Y digo a priori porque con ese ritmo aguanté las rectas interminables de la avenidas de Portugal, Marcelo Macías y Zamora. En Bonhome, en el Ourense feo, tuve que bajar el ritmo, estaba cansado y me entraron ganas de tirar la toalla y abandonar la carrera, no me sentía cómodo y para nada estaba disfrutando. Seguí adelante porque esa zona me quedaba bastante lejos de casa. Bajar el ritmo durante ese kilómetro me vino bien para recuperar y para meter algo más de velocidad a la carrera por las calles que más me gustan: Plaza Mayor, Lamas Carvajal, el Paseo, Avenida de La Habana y Curros Enríquez. Llegué muy cansado a mi barrio, kilómetro 8 más o menos, pero como siempre hay gente conocida en las aceras siguiendo la carrera, había que echar el resto e hice el esfuerzo de subir un poco más el ritmo. Reconozco que soy algo presumido. Estaba reventado y todavía quedaban dos kilómetros, ya no había vuelta atrás, había que seguir.
Normalmente, en mis entrenamientos hago un planteamiento muy conservador en los dos primeros kilómetros y después subo el ritmo de forma progresiva para finalizar en el último, o 2 últimos kilómetros dependiendo de como me encuentre, casi en sprint. Esta vez no pudo ser. En el Puente Nuevo tuve que bajar el ritmo y en la cuesta de Magisterio bajarlo más aún. El último kilómetro me pareció interminable y fue de mucho sufrir. Ese pequeño repecho del Puente Romano que se ve en las fotografías, a 300 metros de la meta, se me hizo eterno. Como se puede comprobar en esas fotos, llegué exhausto. Envidia me da la cara sonriente de ese clon de Rajoy sin pelo que se convirtió en mi compañero ocasional de los últimos metros de carrera.
Este año no disfruté con la carrera de mi ciudad. En definitiva, hice una muy mala San Martiño, empeoré en 3 minutos mi tiempo del año pasado y atravesé la meta con la sensación de que actualmente no podría hacerlo mejor, y esa es la peor de las sensaciones. En Navidades, tras el parón de un mes, retomaré de nuevo el running, espero que con más ganas y ya con la mirada puesta en las carreras populares de la próxima primavera. A esta media maratón entre Vigo y Bayona le tengo muchísimas ganas.